BUÑUELOS DE PARMESANO CON JAMÓN IBÉRICO

BUÑUELOS DE PARMESANO CON JAMÓN IBÉRICO

Si buscas un aperitivo original, elegante y lleno de sabor, estos buñuelos de parmesano con tierra de jamón ibérico son una propuesta perfecta. Con muy pocos ingredientes y una elaboración sencilla, conseguimos un bocado crujiente por fuera, con un intenso sabor a queso y acompañado del toque salado y aromático del jamón ibérico.

La receta destaca por su sencillez: solo necesitamos parmesano rallado y clara de huevo para formar los buñuelos. Al mezclar ambos ingredientes obtenemos una masa que, después de reposar unos minutos en la nevera, podemos moldear en pequeñas bolas y freír hasta conseguir un exterior dorado y apetecible.

Para acompañarlos, prepararemos una tierra de jamón, una elaboración muy fácil que aporta textura y concentra todo el sabor del jamón. Podemos hacerla en el microondas, sin necesidad de encender el horno ni utilizar técnicas complicadas.

La presentación también juega un papel importante. Colocamos la tierra de jamón como base del plato, ponemos encima cada buñuelo y terminamos con un pequeño trozo de jamón ibérico y unos brotes frescos. El resultado es un aperitivo vistoso, ideal para servir en una comida especial, una celebración o como parte de una selección de tapas.

Ingredientes

Para preparar estos buñuelos de parmesano necesitarás:

  • 100 g de queso parmesano rallado
  • 1 clara de huevo
  • Aceite abundante para freír
  • Jamón ibérico en lonchas
  • Brotes frescos para decorar

1. Preparar la masa de parmesano

Ponemos el parmesano rallado en un bol y añadimos la clara de huevo. Mezclamos ambos ingredientes con una cuchara o una espátula, sin batir ni montar la clara. El objetivo es integrar el queso y la clara hasta obtener una masa compacta y moldeable.

Es importante no añadir la clara de golpe si el tamaño del huevo es muy grande, ya que buscamos una textura que permita formar bolas sin que se deshagan.

2. Formar los buñuelos

Dividimos la masa en porciones de aproximadamente 20 g y formamos pequeñas bolas con las manos. Intentamos que todas tengan un tamaño similar para que se frían de manera uniforme.

Colocamos las bolas en un plato o una bandeja y las dejamos reposar en la nevera durante 10 minutos. Este pequeño reposo ayuda a que la masa se compacte y facilita la fritura.

3. Preparar la tierra de jamón

Colocamos las lonchas de jamón ibérico entre dos hojas de papel de cocina y las calentamos en el microondas en intervalos cortos, comprobando su textura entre cada intervalo. El tiempo dependerá de la potencia del aparato y del grosor de las lonchas.

Cuando el jamón esté seco y crujiente, lo dejamos enfriar. Después, lo trituramos o desmenuzamos con los dedos hasta conseguir una textura similar a la tierra. Reservamos para el emplatado.

4. Freír los buñuelos de parmesano

Calentamos abundante aceite en un cazo o una sartén profunda. Cuando esté caliente, freímos los buñuelos en pequeñas tandas para evitar que la temperatura del aceite baje demasiado.

Los cocinamos hasta que estén dorados por fuera, vigilando que no se quemen. Los retiramos con una espumadera y los dejamos escurrir sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.

Conviene servirlos recién hechos, cuando conservan mejor su textura crujiente.

5. Emplatar y decorar

Distribuimos una pequeña cantidad de tierra de jamón ibérico en la base del plato. Colocamos encima los buñuelos de parmesano y decoramos cada uno con un pequeño trozo de loncha de jamón ibérico.

Terminamos con unos brotes frescos, que aportan color y un contraste delicado. Servimos inmediatamente para disfrutar de todo el sabor y la textura de este aperitivo.

Consejos para conseguir unos buñuelos perfectos

El secreto de esta receta está en la proporción entre el queso y la clara. La masa debe quedar suficientemente compacta para mantener la forma durante la fritura. Si resulta demasiado blanda, conviene enfriarla un poco más antes de formar las bolas.

También es recomendable freír pocas unidades cada vez y comprobar primero cómo se comporta una bola en el aceite. Así podremos ajustar la temperatura y evitar que se doren demasiado rápido.

La tierra de jamón puede prepararse con antelación y guardarse en un recipiente hermético una vez fría. En cambio, los buñuelos es mejor freírlos justo antes de servirlos.

Estos buñuelos de parmesano con tierra de jamón ibérico demuestran que no hacen falta muchos ingredientes para preparar un aperitivo especial. La intensidad del queso, el sabor del jamón y el contraste de texturas convierten cada bocado en una propuesta ideal para sorprender a tus invitados.

ENSALADA DE BERENJENA Y PIMIENTOS

ENSALADA DE BERENJENA Y PIMIENTOS

Esta ensalada de berenjena y pimientos asados es una combinación llena de color, sabor y diferentes texturas. Una receta sencilla en su base, pero con una presentación especial gracias a ingredientes como las esferas de albahaca, las alcaparras fritas y los piñones tostados.

La preparo con tres berenjenas asadas y tres pimientos de diferentes colores, que aportan un bonito contraste de tonalidades y un sabor ligeramente dulce después del asado. Sobre esta base de verduras añado una rebanada de queso de cabra desmenuzada, unas virutas de jamón ibérico y unos piñones tostados que aportan un delicioso punto crujiente.

Las alcaparras fritas son otro de los detalles que hacen diferente esta ensalada. Al freírlas adquieren una textura crujiente y un sabor más intenso, perfecto para contrastar con la suavidad de la berenjena y el queso de cabra. Para terminar, incorporo unas esferas de albahaca, que aportan un toque fresco y aromático y convierten una ensalada de verduras asadas en un plato mucho más especial.

Ingredientes

  • 3 berenjenas
  • 3 pimientos de diferentes colores
  • 1 rebanada de queso de cabra
  • 50 g de virutas de jamón ibérico
  • Piñones
  • Alcaparras
  • Esferas de albahaca
  • Cebollino fresco
  • Aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite para freír las alcaparras

Elaboración

Comenzamos asando las berenjenas y los pimientos hasta que estén bien tiernos y ligeramente tostados en el exterior. Una vez asadas las verduras, dejamos que se templen y las preparamos para montar la ensalada.

Pelamos y cortamos las berenjenas en tiras y hacemos lo mismo con los pimientos, procurando mantener los diferentes colores para conseguir una presentación más atractiva. Colocamos las verduras asadas sobre una fuente amplia, distribuyéndolas de manera irregular para crear volumen.

A continuación, añadimos el queso de cabra, desmenuzándolo con las manos sobre las verduras. Incorporamos las virutas de jamón ibérico, procurando repartirlas por toda la superficie.

Tostamos los piñones hasta que estén dorados y aromáticos y los añadimos a la ensalada. Por otro lado, freímos las alcaparras hasta que queden crujientes y las escurrimos bien antes de incorporarlas.

Salpimentamos al gusto y añadimos un buen chorrito de aceite de oliva virgen extra, que ayudará a unir todos los sabores.

Terminamos repartiendo las esferas de albahaca por encima y añadimos un poco de cebollino fresco picado. Es importante colocar estos últimos ingredientes al final para que mantengan su textura y aporten el máximo contraste visual y aromático.

El resultado es una ensalada de berenjena y pimientos asados muy sabrosa, con el dulzor de las verduras, la intensidad del jamón ibérico, la cremosidad del queso de cabra y diferentes puntos crujientes gracias a los piñones y las alcaparras.

Es una receta perfecta para servir como entrante o como acompañamiento, pero también puede convertirse en un plato protagonista si buscamos una elaboración vegetal con una presentación más sofisticada. Además, es una excelente opción para preparar con antelación, ya que las verduras asadas pueden dejarse listas y montar la ensalada justo antes de servir.

BURRATA CON JAMÓN IBÉRICO, UVAS Y TOMATES ASADOS

BURRATA CON JAMÓN IBÉRICO, UVAS Y TOMATES ASADOS

Esta burrata con jamón ibérico, uvas y tomates asados es una receta sencilla, elegante y llena de contrastes. La cremosidad de la burrata combina a la perfección con el sabor intenso del jamón ibérico y con el toque dulce que aportan las uvas y los tomates después de pasar por el horno.

Es un plato perfecto para servir como entrante, para compartir o incluso como una cena ligera acompañada de un buen pan. La elaboración apenas requiere trabajo y gran parte del resultado depende de utilizar ingredientes de calidad.

En esta preparación, las uvas y los tomates se cocinan lentamente con aceite de oliva, vinagre de Módena, tomillo, sal y pimienta. El calor del horno concentra sus sabores y consigue que los tomates queden tiernos y las uvas ligeramente asadas y jugosas. Además, el líquido resultante de la cocción se puede reservar para utilizarlo como aliño o para acompañar el plato.

La burrata italiana, abierta directamente sobre el plato, aporta la parte más cremosa de la receta. Sobre ella colocamos los tomates y las uvas asadas, el jamón ibérico de bellota y unos frutos secos ligeramente picados. Para terminar, el cebollino fresco aporta un toque de color y un punto herbáceo que equilibra el conjunto.

INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS

  • 2 burratas
  • Jamón ibérico de bellota
  • 1 ramillete de uvas moradas
  • 20 tomates cherry
  • Tomillo fresco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre de Módena
  • Frutos secos variados
  • Cebollino fresco
  • Sal
  • Pimienta negra

ELABORACIÓN

1. ASAR LAS UVAS Y LOS TOMATES

Precalentamos el horno a 180 ºC.

Lavamos cuidadosamente las uvas y los tomates cherry y los colocamos en una bandeja apta para horno. Es preferible utilizar una bandeja que no sea demasiado grande para que los ingredientes queden relativamente juntos y puedan cocinarse en sus propios jugos.

Añadimos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y un poco de vinagre de Módena. Salpimentamos y distribuimos unas ramitas de tomillo fresco por encima.

Introducimos la bandeja en el horno y cocinamos durante aproximadamente 30 minutos, hasta que los tomates estén tiernos, ligeramente dorados y las uvas hayan comenzado a asarse.

Una vez fuera del horno, retiramos el tomillo y dejamos templar. Colamos los tomates y las uvas, reservando el jugo de cocción. Este líquido concentra todos los sabores y podemos utilizarlo posteriormente como parte del aliño del plato.

2. PREPARAR LA BURRATA

Sacamos las burratas del frigorífico unos minutos antes de servir para que no estén excesivamente frías.

Colocamos una burrata en cada plato y la abrimos ligeramente para que quede expuesto su interior cremoso. No es necesario cortarla completamente; al abrirla de forma irregular conseguimos una presentación más natural y apetecible.

3. MONTAR EL PLATO

Distribuimos alrededor de las burratas los tomates cherry y las uvas asadas, procurando alternarlos para crear diferentes colores y texturas.

Colocamos unas lonchas de jamón ibérico de bellota sobre la burrata y alrededor de ella. Es recomendable añadir el jamón al final para conservar intactos su aroma, textura y sabor.

Picamos los frutos secos a grosso modo, evitando triturarlos demasiado, y los repartimos por encima. Su textura crujiente aporta un contraste muy agradable frente a la suavidad de la burrata.

Terminamos con cebollino fresco finamente picado y, si lo deseamos, añadimos unas gotas del jugo de cocción de los tomates y las uvas.

CONSEJOS PARA PREPARAR ESTA BURRATA

La calidad de los ingredientes es especialmente importante en una receta tan sencilla. Una burrata cremosa, un buen jamón ibérico y un aceite de oliva virgen extra marcarán una gran diferencia en el resultado final.

Las uvas moradas funcionan especialmente bien porque aportan un dulzor intenso cuando se asan. Podemos utilizar uvas sin semillas para hacer más cómodo el plato.

También podemos variar los frutos secos según nuestros gustos. Almendras, avellanas, nueces o pistachos funcionan muy bien y aportan el punto crujiente que necesita esta preparación.

Si queremos conseguir un sabor todavía más intenso, podemos dejar que los tomates y las uvas se doren ligeramente durante los últimos minutos de horno. El objetivo es que queden tiernos, pero sin perder completamente su estructura.

Esta burrata con jamón ibérico, uvas y tomates asados es una receta ideal para sorprender con muy poco esfuerzo. El contraste entre el lácteo cremoso, el jamón, la fruta asada, el tomate, los frutos secos y el toque aromático del tomillo convierte unos ingredientes sencillos en un plato vistoso y lleno de matices.

ENSALADA DE HABAS A LA MENTA

ENSALADA DE HABAS A LA MENTA

ENSALADA DE HABAS A LA MENTA

Esta ensalada de habas a la menta es un plato ideal para prepararlo en la temporada de habas o en verano, usando habas congeladas.

La receta es de la abuela de un amigo, ya sabéis lo que me gusta recuperar esas recetas que hacen nuestras familias y que no queden en el olvido, así que no he perdido la oportunidad de hacerla.

Puedes presentarlas en una fuente para compartir o puedes presentarlo en tarros individuales.

Ingredientes:

  • 1 Kg de habas congeladas (Si es la época, mejor comprarlas frescas)
  • Una lechuga cortada en serpentina (yo he usado rúcula, canónigos y cogollos)
  • 200 gr. de jamón ibérico picado
  • Unas ramas de menta o hierba buena

ingredientes para el aliño:

  •  6 cucharadas de aceite de oliva
  • 4 cucharadas de vinagre de Jerez
  • 1 cucharada de mostaza antigua
  • Sal y pimienta

elaboración:

Para empezar en una cacerola pon agua a hervir con una pizca de sal y unas hojas de menta. Cuando comience a hervir el agua añade las habas y deja que vuelva a llegar a ebullición, a partir de ahí deja que hiervan 5 minutos. No obstante siempre mirar el tiempo que os indique el fabricante.

Cuando las habas estén tiernas retirar y poner un bol.

Preparar el aliño y con las habas aún calientes añadir esta vinagreta e integrar.

Cortar los cogollos en tiras y mezclar con el resto de lechugas. Cubrir la fuente de servicio con las hojas de lechuga.

Añadir por encima las habas y el jamón picado.

Espolvorear el conjunto con menta o hierba buena picadas y puedes poner alguna ramita de menta para decorar el plato.

A la hora de presentar el plato puedes acompañarlo con un poco de jamón picado y algo más del aliño, para que cada uno se lo ponga a su gusto.

Si quieres hacer una receta similar pero en versión caliente, te recomiendo mi receta de habitas con chipirones y menta.

COLIFLOR CON BECHAMEL DE JAMÓN

COLIFLOR CON BECHAMEL DE JAMÓN

COLIFLOR CON BECHAMEL DE JAMÓN

Esta coliflor con bechamel de jamón ibérico es espectacular. He aprovechado el tocino del jamón sobrante y le da un toque único, generalmente cuando abrimos una pata de jamón tiramos el tocino o solo lo usamos para cubrir el jamón, pero con esta receta lo podéis reutilizar.

Os recomiendo que con esa grasa aromaticéis la leche y la bechamel cogerá un sabor delicioso. Siempre tenéis que usar la parte blanca, la que hay entre la parte amarillenta y la carne del jamón. La parte amarillenta descartarla que le dará un sabor muy raro y como a rancio.

Esta bechamel también podéis usarla para hacer croquetas de jamón, os aseguro que ganaréis en sabor.

ingredientes:

  • 1 coliflor grande
  • 50 gr de mantequilla
  • 50 gr de harina
  • 700 ml de leche
  • La grasa del jamón
  • Jamón a tacos
  • Sal, pimienta y nuez moscada
  • Queso rallado
  • Orégano
  • Aceite de oliva

elaboración:

Pon una olla con agua y sal a hervir. Limpia la colifor quitando la parte del tallo y cortando los ramilletes, con la parte del tronco puedes guardarlo para hacer un caldo.

Hierve la colifor durante 10 minutos o hasta que veas que el tallo está blando. Cuela para sacar el exceso de agua y reserva.

En una sartén saltea los tacos de jamón y reserva.

Ahora hacemos la bechamel, para eso pon la leche en una cazo con la grasa del jamón y lleva a ebullición, después tapa el cazo y deja infusionar.

En una sartén pon la mantequilla y deja que se derrita, a continuación añade la harina y deja que se tueste, moviendo para que no se queme. Cuando empiece a coger un color dorado, añade la leche infusionada poco a poco. Es importante que lo hagas a tandas y cada vez que añadas leche, vayas removiendo para que la harina te absorba la leche y no te queden grumos. Si lo haces así, te quedará perfecta. Si ves que te quedan grumos, puedes pasar la bechamel por la túrmix con un poquito más de leche. Añade a la bechamel una pizca de sal, pimienta y nuez moscada. Cuando ya la tengas en su punto, agrega la mitad de los taquitos de jamón y mezcla.

En una bandeja de horno pon una capa de la bechamel, añade la coliflor y baña los ramilletes con la bechamel. Pon por encima añade el queso rallado, unos dados de mantequilla y el orégano.

Horneamos a 200ºC durante 15 minutos o hasta que veas que la superficie se empieza a dorar. Antes de presentarla, añade el resto de taquitos de jamón y sirve caliente.

CROQUETAS DE JAMÓN IBÉRICO DE ALBERTO CHICOTE

CROQUETAS DE JAMÓN IBÉRICO DE ALBERTO CHICOTE

CROQUETAS DE JAMÓN IBÉRICO DE ALBERTO CHICOTE

Las croquetas de jamón ibérico de Alberto Chicote son deliciosas, cremosas y muy fáciles de preparar. No te dejaran indiferentes te lo aseguro.

Generalmente yo preparaba la receta de mi madre, de croquetas de jamón, pero después de probar estas, creo que se van a quedar en el número 1.

ingredientes:

  • 250 gr de cebollas picadas en brunoise muy fina.
  • 200 gramos de jamón ibérico picado muy fino.
  • 85 gramos de mantequilla
  • 63 gramos de aceite de oliva refinado
  • 1 litros de leche entera
  • 500 ml de nata
  • 140 gramos de harina.
  • 2 puntas de hueso de jamón.
  • Sal, pimienta blanca y nuez moscada.

elaboración:

Ponemos a cocer la leche y la nata con las puntas de jamón, cuando hierva, mantenemos el hervor a fuego muy suave y tapado durante 20 minutos. Apagamos el fuego y reservamos aparte.

Calentamos en una cazuela el aceite y la mantequilla, hasta que esta última se disuelva.

Ponemos la cebolla picada y dejamos que se haga a fuego muy suave hasta que la cebolla se torne transparente.

Añadimos entonces el jamón y dejamos que se haga durante 5 minutos más.

Agregamos la harina y dejamos que se haga durante al menos 30 minutos, esto es muy importante, de otro modo quedarían con sabor a harina cruda.

 Añadimos poco a poco la leche caliente, pero no hirviendo, moviendo sin parar con una espátula.

Cuando hayamos añadido toda la leche y la masa esté fina y lisa, ponemos a punto de sal, pimienta y nuez moscada.

Dejamos que cueza al menos 10 minutos y retiramos del fuego.

Guardamos la masa y refrigeramos, mejor hacerlo de un día para otro.

Boleamos croquetas de 50 gramos, tamaño medio, y las empanamos en el pan del calibre que más nos guste.

Las pasamos primero por harina, con cuidado de que cojan la menor cantidad posible. Las pasamos a continuación por huevo batido y después de escurrirlas con cuidado y las pasamos por el pan rallado.

Refrigeramos si es necesario pero mejor hacemos las que necesitemos

Freímos en aceite de oliva bien caliente, a 190°c. Escurrimos sobre papel absorbente y servimos calientes.

MINI NAPOLITANAS DE JAMÓN Y QUESO

MINI NAPOLITANAS DE JAMÓN Y QUESO

MINI NAPOLITANAS DE JAMÓN Y QUESO

Preparar estas mini napolitanas de jamón y queso es de lo más fácil de hacer y son ideales para un aperitivo, merendar o como tentempié.

Yo las he preparado de jamón y queso pero también puedes rellenarlas de otros sabores, sobrasada, atún y paté por ejemplo.

ingredientes:

  • 1 masa de Hojaldre rectangular
  • 100 g de jamón salado en lonchas
  • 75 g de queso Havarti en lonchas
  • 1 huevo
  • Orégano
  • Sésamo
  • Amapola

elaboración:

Precalienta el horno a 200ºC.

Desenrolla la masa de hojaldre sobre el papel que la envuelve y en sentido horizontal cortar en 3 rectángulos del mismo tamaño.

Pincela con huevo batido los extremos superiores de los rectángulos.

Coloca en un rectángulo el jamón en lonchas y por encima reparte el queso, cuadrando con el largo del hojaldre. Repite en los otros rectángulos.

Enrolla los rectángulos y corta cada uno de ellos en 8 trozos, de unos 4 cm, puedes ayudarte de un corta-pizzas.

Una vez enrollados, ponlos en una bandeja de horno, con el papel de horno encima.

Pincela cada mini napolitana con huevo batido y espolvorea con el sésamo, el orégano y la amapola.

Hornea unos 15-20 min dependiendo del horno, han de quedar dorados.

Puedes servir calientes o guardar para consumir más tarde. Aguantan bastantes días.

PIZZA DE HORTALIZAS Y JAMÓN DE BELLOTA

PIZZA DE HORTALIZAS Y JAMÓN DE BELLOTA

PIZZA DE HORTALIZAS Y JAMÓN DE BELLOTA

Esta pizza de hortalizas y jamón de bellota es realmente deliciosa y fácil de preparar. Es ideal para el día que no quieres una cena complicada, un día de fútbol, de un programa música y también si vienen amigos a cenar a casa.

Ingredientes para la masa:

  • 25 cl agua templada
  • 20 g de levadura fresca
  • 400 g de harina de fuerza
  • Sal y 2 cucharadas de aceite de oliva

ingredientes para el relleno:

  • 1 calabacín
  • 1 pimiento rojo
  • 100 gr de tomate cherry
  • 1 cebolla
  • Hojas de rúcula
  • 250 gr de mozzarella
  • Aceitunas negras
  • Sal y aceite de oliva
  • Jamón de bellota Exclusivas Cima

Elaboración de la masa:

Para empezar ponemos  la harina en un bol con la sal, hacemos un hueco en el centro. Deshacemos la levadura en el agua templada y la agregamos a la harina junto con el aceite de oliva.

Amasamos todo bien hasta obtener una masa homogénea. Finalmente la dejamos reposar unos minutos.

Acabado el tiempo, espolvoreamos en la encimera un poco de harina y extendemos la masa con ayuda de un rodillo. Le damos la forma deseada y ya solo queda decorarla

elaboración del relleno:

Para empezar pela la cebolla y córtala con ayuda de una mandolina. El calabacín también lo cortas en rodajas y el tomate córtalo por la mitad. El pimiento córtalo a tiras también.

Precalienta el horno a 200 ºC. Mientras rehoga la cebolla en un poquito de aceite un par de minutos o tres y sazónala.  Saltea el pimiento rojo y reserva.

Pon la pizza sobre papel sulfurizado y encima añade la mozarella a rodajas, la cebolla que ya hemos salteado y encima las rodajas de calabacín. A continuación haz un nido de tomates y pon las tiras de pimientos salteados y las olivas negras.

Introduce en el horno y hornea durante 15 minutos. Añade por encima la rúcula lavad y unas lonchas de jamón de bellota de Exclusivas Cima.

Si os gustan las recetas como ésta, no te puedes perder también la pizza arcoiris y la pizza de butifarra y setas

TAGLIATELLE CON GUISANTES DEL MARESME

TAGLIATELLE CON GUISANTES DEL MARESME

TAGLIATELLE CON GUISANTES DEL MARESME

Esta pasta tagliatelle con guisantes del maresme la he acompañado con mini mozzarellas y jamón ibérico, un plato muy completo, equilibrado y rico, rico.

La pasta es un plato que nunca falla, es fácil y gusta a todo el mundo, yo suelo hacerla los fines de semana cuando tengo que aprovechar para hacer recetas para el blog y no quiero perder mucho tiempo. Además he querido aprovechar que es la temporada de guisantes del maresme para hacer esta receta, ya que me parecen espectaculares y aprovechar los productos de temporada es lo mejor.

La idea principal la saqué del blog de Claudia y Julia así que solo queda ponerse manos a la obra!!

Ingredientes:

  • 500 gr de pasta tagliatelle
  • 1 puerro grande
  • 4 dientes de ajo grandes
  • 350 gr de guisantes frescos del Maresme
  • 1/2 limón, ralladura y jugo
  • Sal marina y pimenta negra
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Jamón ibérico
  • Mini mozzarellas
  • Queso parmesano

Elaboración:

Para empezar pon a hervir la pasta según las instrucciones del envase de la pasta, con un poco de sal. Finalizado el tiempo, reservar la pasta sin tirar el agua de la cocción.

En esa misma agua, ponemos los guisantes (solo el fruto) a cocer unos minutos, hasta que se ablanden un poco.

En una sartén con un chorrito de aceite, pon los puerros troceados y los ajos pelados, sofríe a fuego medio hasta que cambien el color.

Agrega los guisantes, el zumo de medio limón y su ralladura. Salpimenta y agrega la pasta.

Mezcla todo bien y ralla por encima bastante queso parmesano, te aconsejo rallarlo al momento porque así tendrás más sabor que si lo compras ya rallado. Vuelve a mezclar todo.

Finalmente pon las lonchas de jamón y las mini mozzarellas.

Sirve caliente y espolvorea por encima un poco más de queso rallado.

¿Verdad que es irresistible?