130 RESTAURANTE

130 RESTAURANTE

130 RESTAURANTE

130 Restaurante está en la zona de Sant Gervasi y su nombre se debe a su ubicación en la calle Laforja, 130. Es un restaurante que está a cargo de Carlos Novo, un gran chef que sale de las cocinas de un Estrella Michelin para afrontar el reto de hacer brillar este restaurante en una zona de gran competencia, pero ellos tienen un toque diferenciador.

Lo tienen claro, no ofrecen cualquier producto, en su restaurante solo entran materias primas de primera. Por eso el comensal no solo disfruta de la excelencia de los mismos, sino que además saben tratar el producto y sus cocciones de la forma adecuada para hacerle disfrutar de cada bocado.

el local:

El restaurante tiene un diseño moderno, de comedor alargado no demasiado grande por lo que es ideal para parejas o amigos que buscan un poco de tranquilidad en esa zona tan bulliciosa. La parte que más me gusta es la del final del comedor donde puedes disfrutar de una cocina abierta que te permite ver como trabajan en cocina.

la carta:

De martes a viernes al Mediodía puedes disfrutar de la Fórmula 130, que es un menú de cuatro platos y un postre a elegir por 19€, tentador ¿verdad?

En el menú encontrarás una importante variedad de platos, te costará decidirte pero pidas lo que pidas seguro que aciertas. Su especialidad es el arroz, los churros de sepia, la tortilla catalana y la carnes premiums que varian en función de la estación la producción o la elección del chef para seleccionar las mejores piezas.

Mis recomendaciones son :

  • Las exquisitas croquetas de jamón ibérico
  • Las patatas bravas no te las puedes perder, son sorprendentes y la salsa secreta la elaboran ellos.
  • Churros de sepia, salsa de tinta y alioli
  • Papadum, anguila ahumada, crema agria y limón
  • Patata malchafada, judía verde, caballa soasada y mayonesa de hierbas es un homenaje a la niñez.
  • La tortilla a la catalana en “Vermicular Japan”, puré de judía, butifarra blanca y negra, es un plato indispensable, te encantará
  • Steak Tartar, no te lo preparan en mesa pero lo hacen al momento, es delicioso.

Y acuérdate de guardar espacio para los postres:

  • Salsa de chocolate, café y especies
  • Cremoso de queso Mahón, frambuesas, gel de rosas y crumble
  • Piña, kefir y helado de AOVE

CONTACTO 130 RESTAURANTE:

Restaurante  130 Restaurante  
Carrer Laforja, 130
08021, Barcelona
Telf. 93  797 75 70

Si reservas por el Tenedor podrás beneficiarte de un 20% de descuento

UN VIAJE POR EL BAGES

UN VIAJE POR EL BAGES

UN VIAJE POR EL bages

Un viaje por el Bages es la tercera y última parte de mi viaje con Catalunya Experiences si quieres ver las anteriores no te pierdas Un viaje por Osona y Un viaje por l’Empordà. Un grupo de Foodies pudimos recorrer parte de las marcas turísticas de Costa Brava y Provincia de Barcelona, observar y saborear las diferencias del territorio y su gastronomía.

El Bages es una comarca situada en el centro de Cataluña, forma parte de la provincia de Barcelona, limita con la provincia de LLeida y su capital es la ciudad de Manresa.

Un viaje por el Bages es un viaje al corazón de la Cataluña Central, tal vez lo que más se conozca de esta zona sea el santuario religioso de Montserrat, pero su territorio está lleno de pueblos encantadores, antiguos castillos, monasterios románticos, viñedos, bodegas, masias y barracas de piedra. Es un viaje en el tiempo con infinidad de historias de caballeros, cultivos, peregrinos y a tan solo una hora de Barcelona.

Comienza nuestro viaje…

oller del mas:

Comenzamos nuestro viaje por el Bages visitando Oller del Mas que forma parte de la Denominación de Origen Pla de Bages, una zona privilegiada, rodeada de montañas como Montserrat, o el Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac.

La familia Margenat son los herederos de una historia milenaria, muestra de ello se ve en su  escudo familiar en el que aparecen tres ollas de oro sobre un fondo rojo. Y es que Oller, significa “el que hace ollas”. Por esto, en medio de los viñedos hay un horno de piedra seca del siglo XIII, un horno que han vuelto a encender recientemente para volver a hacer nuevas ollas con la tierra de la finca.

Los viñedos del Oller del Mas tienen más de 1000 años de historia y se encuentran situados alrededor del castillo medieval del siglo X. Dentro se respira el paso de la historia entre caballeros, nobles, religiosos y maestros artesanos,  por donde también pasó San Ignacio de Loiola, en el siglo XVI, en su peregrinaje hasta Jerusalem. El castillo fue restaurado entre los años 1981 y 2008.

De la historia de dicho lugar pasamos al presente visitando en 4×4 la finca, con panorámica de los viñedos de Macabeo y Cabernet Frank, el río, el castillo, sus vistas a la montaña de Montserrat desde la torre del castillo.

Les espera un futuro prometedor ya que en breve comenzarán unas nuevas obras, unos bungalows sostenibles integrados en los viñedos y el bosque, además de una hípica, un spa, una aula de interpretación de la naturaleza, una ampliación de la bodega actual, una tienda-museo y la expansión de la zona deportiva con una nueva propuesta gastronómica.

el vino:

La proximidad a las montañas de Montserrat les ayuda haciendo de pantalla, evita que entren los vientos suaves procedentes del mar y genera un microclima continental que favorece a la maduración de la uva. También la escasez de lluvias y el suelo franco-arcilloso y calcáreo, permite hacer vinos excelentes, impregnados por las notas balsámicas de la lavanda y el tomillo, dos plantas aromáticas muy presentes en los bosques que rodean los viñedos.

Oller del Mas lo tiene claro, con sus 600 hectáreas de cultivo tienen suficiente para hacer su propio vino, de esta manera las mejores uvas se usan para tal fin, sin usar uvas procedentes de otros viñedos, de esta manera solo pueden tener producciones muy limitadas que expresan el terroir y la propia identidad.

Especial Picapoll: Un vino complejo donde la picapoll negro hace que en nariz tenga unas notas sutiles a frutos rojos y unos toques especiados y flores procedentes del envejecimiento en barricas de roble francés. En boca es delicado con estructura, marcado por una acidez equilibrada, con un final largo y amable.

Premiado como el mejor vino catalán el Picapoll Negro 2015, además de otros premios como al mejor vino tinto y al mejor vino de variedades recuperadas, ya que la bodega recuperó la variedad Picapoll Negro en 2006 cuando encontró unas cepas abandonadas y su propietario decidió además de recuperar esta variedad, hacer un gran vino con esta variedad.

Otros vinos: Arnau Oller, Bernat Oller y Petit Bernat

món sant benet:

Tomamos rumbo hacia Sant Fruitós de Bages, nuestro destino nos estaba esperando en Món San Benet, un conjunto único donde se encuentra el monasterio medieval. Nos alojamos en el hotel que lleva el mismo nombre, moderno y confortable, situado a pocos metros del Monasterio y rodeado por un entorno natural con montañas, caminos y huertos.

Tuvimos el tiempo justo para ducharnos y bajar a su restaurante. El Estrella Michelin Restaurant l’Ó, sinceramente es el restaurante que más me gustó  y sorprendió de la ruta, por eso te dejo el enlace especial a mi artículo.

Su chef Jordi Llobet propone una cocina evolutiva, donde fusiona modernidad y tradición, basándose en la memoria, la creatividad y el producto.

bodega abadal:

Al día siguiente visitamos la Bodega Abadal con más de 8 siglos de historia, y que nació con el compromiso de expresar con sus vinos la singularidad de la tierra

La bodega Masies d’Avinyó la fundaron en el año 1983, controla un total de 127 hectáreas de viñedo propias y de otros campesinos, plantadas las variedades blancas chardonnay, sauvignon blanc y picapoll, y las tintas cabernet sauvignon y franc, sumoll, tempranillo, merlot, syrah y mandó. Con este fruto elaboran diez vinos bajo la marca Abadal, algunos de los cuales se encuentran entre los mejores de la denominación de origen y han sido reconocidos en varios concursos internacionales.

Los viñedos están distribuidos en terrazas a diferentes niveles, se nutren de un terreno de arcilla y piedra calcárea que, sumado a la proximidad del bosque aporta expresividad y complejidad a sus vinos. Durante el recorrido por éstos, descubrimos las barracas de viña, las más antiguas datan de 300 años atrás y, las más modernas, de mediados de siglo XIX.

La masia se encuentra rodeada de viñedos, hablamos de una construcción del siglo XII, por lo que os podéis hacer una idea de su belleza y la antigüedad de sus estancias, todo perfectamente conservado como antaño. La primera prueba documental de su existencia data del año 1199.

obaga l’agneta de sergi càmara

Tras la visita de la bodega ponemos punto final a nuestro viaje de la mejor manera, visitando la finca de Oleoturismo Obega l’Agneta, donde el catador oficial del Panel, Sergi Càmara nos estaba esperando para descubrirnos este magnifico entorno.

La finca además dispone de un amplio catálogo de la arquitectura popular de la piedra seca: 10 barracas de viña, una tina, un pozo de hielo, varias obras hídricas y kilómetros de paredes de piedra seca, algunas de la Edad Media.

Sergi nos guía por la finca, empezamos viendo los olivos más antiguos y nos trasladamos a una de las barracas de la viña, donde protegidos del sol, nos explica su antigua función y una historia muy curiosa de unos antiguos ocupantes de la barraca, pero no os voy a hacer spoiler, tendréis que visitarla para saber de que se trata.

Actualmente la finca dispone de 5 hectáreas de olivos de las variedades Verdal Manresa, Corbella y Vera, 3 hectáreas son de plantación y el resto se encuentran en los márgenes de las parcelas de los campos de cereales.

La recogida de aceitunas las realizan con pintas neumáticas para poder tratar con mayor respeto al árbol y al fruto, y se transportan al molino en menos de 24 horas.

En mitad de la finca y bajo árboles nos encontramos una gran mesa donde Sergi nos tenía preparada una larga mesa para poder hacer una cata de aceite. Nos encontramos para cada catador cuatro vasos azules tapados con un platito de cristal y una manzana. Para nuestro asombro la manzana es el elemento para limpiar el paladar en una cata de aceite. Así descubrimos su aceite virgen extra Ó de Umbría, combinación de las aceitunas de la variedad Corbella y Verdal Manresa, un equilibrio perfecto, afrutado, con toques amargo y medio picante al tragarlo, con aromas a alcachofa, hinojo y almendras.

Después de la degustación pudimos degustar los platos que el equipo de Gastrolonia nos tenían preparados, el broche final a un gran viaje.

Y aquí finaliza esta gran experiencia, donde he aprendido cultura, historia, tradiciones, gastronomía. He descubierto rincones que desconocía de mi tierra y que me han enamorado, sé que volveré a visitarlos porque detrás de cada parada que realizábamos se encontraban proyectos respaldados por grandes personas, con ilusión, emprendimiento y sacrificio.

No quiero pasar por alto dar las gracias a la oportunidad que me han brindado Catalunya Experience y a Tryptic Comunicació y felicitarlos por la gran organización, profesionalidad y eficiencia.

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