EL CELLER DE CAN ROCA

EL CELLER DE CAN ROCA

EL CELLER DE CAN ROCA

Creo que a estas alturas hablar del Celler de Can Roca y decir algo que no se haya dicho ya, es bastante complicado y menos cuando estamos hablando de uno de los restaurantes considerado dos veces como mejor restaurante del mundo.

Si además tienes la suerte de poder celebrar tu cumpleaños allí, rodeada de amigos, ya se convierte en un día inolvidable.

No os voy a engañar, nos ha costado bastante encontrar mesa, ni más ni menos que dos años de lista de espera, no te lo ponen fácil pero si te paras a pensar que vas a rozar el cielo y que es una experiencia única e inolvidable, entenderás porqué todo el mundo desea ir. Nos contaron que desde que ha salido en la lista de The World’s 50 Best Restaurants viene gente de todo el planeta, que hacen coincidir sus vacaciones con los días de la reserva, o que comen y salen corriendo a coger un avión que les lleva a su país… por eso acabas entendiendo que la lista de espera sea tan larga.

Si te consideras un amante de la gastronomía, no puedes dejar de ir a visitarlos, porque te aseguro que habrá sabores y texturas que nunca olvidarás.

los hermanos roca

La pasión de estos tres hermanos en las cocinas nace entre los fogones del restaurante de sus padres Can Roca, un pequeño local sin ningún tipo de ostentación, que ofrece un menú diario de 12 € y cuya cocina es tradicional, casera y de estilo catalán. Se encuentra muy cerca del Celler de Can Roca y hay días que es habitual ver comer allí a los hermanos porque hay que decir que la comida de una madre, es la comida de una madre.

Hay uno de los platos que te ofrecen de aperitivo que está inspirado en su niñez. Te sorprende que de esos platos tradicionales que hacía su madre, aplicando nuevas técnicas, consigan esos aperitivos tan minimalistas, evocando olores y sabores que también te recuerdan a tu propia infancia, haciendo que tu memoria y recuerdos trabajen al unísono para transportarte en ese viaje al paraíso al que apenas acabas de entrar.

La familia es importante para los hermanos, la unión,  el trabajo en equipo y el saber evolucionar todos en una misma dirección, hace que cada uno de los hermanos adquiera un rol dentro del restaurante, Joan el hermano mayor al frente de la cocina es el arquitecto de la majestuosa carta, Josep el sumiller por excelencia está al cargo de la bodega y  la sala y finalmente Jordi que deleita a los comensales con la parte más dulce de la carta. El tridente perfecto que une tres mundos y se entremezclan de una forma fraternal.

el restaurante

El proyecto de interiorismo del restaurante se llevó a cabo por Sandra Tarruella, una exitosa interiorista que ha conseguido un restaurante con líneas puras, donde los materiales naturales adquieren gran importancia y contrastan con el color blanco lacado o el gris de las alfombras y cojines de las sillas.

En la entrada te recibe una pequeña terraza ajardinada, con suelo de madera y algunos sofas, el estilo zen se respira nada más llegar.  Amablemente te reciben y te acompañan a tu mesa. En el centro de la sala un triángulo de cristal (otra vez el número tres está presente) refugia unos altos árboles que majestuosamente te dan la bienvenida.

Una mesa inmaculada con unos bajoplatos de cerámica diseñados especialmente para la presentación de sus platos, y en el centro de la mesa hay tres piedras, tres rocas, una por cada hermano.

la carta:

Nada más sentarte te ofrecen una copa de cava para acompañar la carta, tendrás que elegir el menú.

Tienes el menú de los clásicos en el cual encontrarás los platos más clásicos y característicos de los hermanos Roca.  Su precio es de 190€ y el maridaje de vinos de 70€.

El segundo menú y más completo, es el Festival que representa su evolución y propuesta más actualizada. Su precio es de 215€ y el maridaje de vinos de 100€.

Si prefieres no escoger el maridaje, te traen un carrito con tres enormes libros con la mejor selección de vinos blancos, rosados o tintos.

Nosotros como era la hora de cenar nos decantamos por el menú de los clásicos, dejando el menú festival para otra ocasión que podamos ir al mediodía, ya que el número de platos es mayor.

aperitivos de bienvenida:

Y comienza el vals de los platos que te harán tocar el cielo con cada bocado. Estos aperitivos preliminares no están en la carta, por lo que has de tenerlo en cuenta a la hora de elegir el menú, porque aunque te parezcan pocos platos, el aperitivo también suma.

  • Comerse el mundo

Es una representación de los viajes que han realizado los hermanos Roca por el mundo, un juego, una adivinanza, o un reto a tu paladar.  Representan cinco aperitivos en forma de satélites alrededor de una bola terráquea. Cada aperitivo representa a un país, tres los identifican pero los dos últimos los has de adivinar tú para que se accione un último compartimento secreto con el último aperitivo. Los países que visitamos fueron Turquía, Egipto, Méjico, Perú y Singapur.

COMERSE EL MUNDO
COMERSE EL MUNDO
  • Memorias de un bar en las afueras de Girona: 

Este es el plato del que os hablaba antes, son los recuerdos de la infancia de los hermanos Roca, los platos que ha elaborado su madre y que te podías encontrar en los platos típicos de un bar. Representados mediante mini aperitivos,  prepárate a degustar y sorprenderte con cada bocado, ya que su presentación es moderna pero su sabor es el tradicional.

El aperitivo lo representan con una escena representada en cartón, donde las imágenes de los hermanos están presentes, Josep en la barra del bar, Joan en la cocina y Jordi que al ser más pequeño está jugando por las nubes.

Los aperitivos fueron: una esfera de bombón de  Genciana y naranja, una brandada de bacalao con pasas y piñones, un bocadillo de calamares, unos riñones de Jerez liofilizados con reducción de Pedro Ximénez y para mi la estrella fue el canelón de pularda al estilo de la Montse.

MEMORIAS DE UN BAR EN LAS AFUERAS DE GIRONA
MEMORIAS DE UN BAR EN LAS AFUERAS DE GIRONA
  • Entrantes del Mar con Coral:

Nos deleitan con una parpatana de atún con nueces, naranja y jengibre. La parpatana es una parte de la ventresca del atún muy apreciada en gastronomía y con una textura sedosa. Acompañado de este plato una base crujiente de cerdo y encima gamba roja y pomelo.

EL MAR CON CORAL
EL MAR CON CORAL
  • Dejamos el mar para adentrarnos en la tierra con el siguiente aperitivo:

Polen de pino, piñones, aguacate, espárrago verde y vinagreta de piña.

  • tributo al Mediterráneo:

Representado por un bonsai del cual cuelgan con un pequeño gancho unas aceitunas verdes heladas con un toque de anchoas de l’Escala y unas olivas negras en tempura. Una explosión de sabores que no olvidarás.

TRIBUTO AL MEDITERRÁNEO
TRIBUTO AL MEDITERRÁNEO
  • Brioche de Trufa:

Y ahora viene el aperitivo que más me gustó el Brioche de Trufa. Una explosión de sabor que te hará poner los ojos en blanco. Una delicada textura de brioche que esconde en su interior una crema de trufas espectacular. Todo ello coronado con una fina lámina de trufa de verano.

BRIOCHE DE TRUFAS
BRIOCHE DE TRUFAS

MENÚ DEGUSTACIÓN

Ahora sí, damos comienzo al menú de gustación, los platos fueron:

  • Contesa de espárragos blancos  con trufa
  • Ostra al chablis, salsa de hinojo, ajo negro, manzana, algas, champiñon, destilado de tierra y anémonas
  • Gamba marinada en vinagre de arroz jugo de la cabeza, patas crujientes, velouté de algas
  • Cigala con artemisa, aceite de vainilla y mantequilla tostada
  • Merluza semicurada, jugo de las espinas, pesto de espárragos y rúcula, piparra a la parrilla y aire de aceite de rúcula
  • Pastrami de ternera con puré de apionabo y verduras encurtidas

LOS POSTRES:

Ahora es cuando Jordi Roca entra en acción, sus postres son sorprendentes, juega con los sabores, las texturas, las formas y los colores. El postre que más me gustó fue el postre láctico :

  • Postre láctico, dulce de leche, helado de leche de oveja, espuma de cuajada de oveja, yogurt de oveja y nube
  • Gran bombón de chocolate
  • Viaje a la Habana: puro de chocolate con crema montada y ahumada  de cigarro habano partagas serie D nº 4 y mojito con gelatina de lima, candy de ron y granizado de menta.

la sorpresa finaL:

Para nada me esperaba la sorpresa final y es que mi amiga Olga les había avisado que era mi cumpleaños y me trajeron un mini pastelito de fresa que me emocionó.

Al rato apareció el espectacular carro de petit fours y el carro de anarquía de chocolate, un carro creado por Andreu Carulla, diseñado para que pueda andar con el mecanismo muy especial, a mi me recordó a una araña gigante.

encuentro con los hermanos roca:

Finalizada la comida nos esperaba uno de los momentos más soñados de toda la noche. En la recepción estaba Joan Roca esperando para despedirse de los comensales personalmente, hablar unos minutos y para mi sorpresa, bajo nuestra petición nos enseñó las cocinas por dentro… ¡Y qué cocinas señores! Además de bonita, enorme, con un montón de espacios, el aire que se respiraba era de respeto, tranquilidad, concentración….

Encontramos a Jordi Roca que estaba ultimando unas anotaciones y que amablemente nos saludó. Finalmente no pude resistirme a hacerme una foto con Josep y Joan, de la cual les estoy enormemente agradecida y alabarles por su disposición, amabilidad y generosidad.

Poco más puedo contaros, solo animaros a ir y tener la oportunidad de visitar uno de los mejores restaurantes del mundo.

datos de contacto:

Restaurante Celler de Can Roca
Carrer de Can Sunyer, 48, 17007 Girona
17007, Girona
Telf. 972 22 21 57

Reservas onlinehttps://cellercanroca.com/reserves/reservas_e.html

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