BIZCOCHO DE MANZANA Y ESPELTA

BIZCOCHO DE MANZANA Y ESPELTA

Este bizcocho de manzana, espelta y avena es una propuesta casera, aromática y muy agradable, perfecta para disfrutar en el desayuno, la merienda o acompañar un café. La combinación de manzana, harina de espelta integral, avena, canela y limón consigue un resultado lleno de sabor, con una textura tierna y una deliciosa cobertura de manzana laminada.

En esta receta he utilizado dátil en polvo como endulzante, una alternativa que aporta un ligero sabor caramelizado y combina especialmente bien con la fruta y la canela. Si no dispones de dátil en polvo, puedes sustituirlo por otro endulzante de tu elección, ajustando la cantidad según su poder endulzante.

Ingredientes

  • 4 huevos
  • 40 g de dátil en polvo
  • 1 yogur natural
  • 1 vasito de aceite de oliva
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 cucharadita de canela
  • 400 g de harina de espelta integral
  • 8 g de levadura química
  • Avena, cantidad al gusto
  • 2 manzanas
  • Mantequilla para untar el molde

Elaboración

Comenzamos precalentando el horno a 180 ºC, con calor arriba y abajo. Untamos el molde con un poco de mantequilla derretida, procurando cubrir bien la base y las paredes para facilitar posteriormente el desmoldado.

En un cuenco amplio, ponemos los huevos junto con el dátil en polvo. Batimos con unas varillas durante unos 5 minutos, hasta conseguir una mezcla más aireada, ligera y con bastante volumen. Este paso es importante para conseguir un bizcocho más esponjoso.

A continuación, incorporamos el yogur natural, el aceite de oliva, la ralladura de limón y la canela. Batimos durante unos segundos, simplemente hasta integrar los ingredientes.

En otro recipiente mezclamos la harina de espelta integral, la levadura química y la avena. Añadimos esta mezcla al cuenco de los ingredientes líquidos y batimos durante menos de un minuto, lo justo para integrar la harina. Terminamos de mezclar suavemente con una espátula, comprobando que no quede harina acumulada en el fondo.

Pelamos una manzana y media, la cortamos en dados pequeños y la incorporamos a la masa. Mezclamos con suavidad para repartirla de manera uniforme.

Vertemos la masa en el molde. Espolvoreamos un poco más de avena por la superficie y laminamos la media manzana restante con una mandolina, procurando obtener láminas muy finas. Las colocamos sobre la masa formando una decoración al gusto. Para conseguir un acabado brillante, podemos pincelar ligeramente la superficie con un poco de mermelada o almíbar.

Horneamos durante aproximadamente 45 minutos a 180 ºC, aunque el tiempo puede variar según el horno y el tamaño del molde. Es importante no abrir el horno durante las primeras tres cuartas partes de la cocción, ya que el cambio brusco de temperatura podría hacer que el bizcocho se bajara.

Comprobamos la cocción introduciendo un palillo de brocheta en el centro. Si sale limpio o con unas pocas migas adheridas, estará listo. Retiramos del horno y dejamos reposar unos minutos antes de desmoldarlo. Finalmente, lo colocamos sobre una rejilla y dejamos que se enfríe por completo.

Consejos para un bizcocho de manzana perfecto

La elección de unas manzanas jugosas y aromáticas marcará la diferencia en el resultado final, ya que aportarán humedad y sabor a la masa. También es recomendable no batir en exceso una vez incorporada la harina, para evitar trabajar demasiado la masa.

La manzana laminada de la superficie no solo aporta un bonito acabado, sino que también crea una capa ligeramente caramelizada durante el horneado. La combinación con la avena aporta además un agradable contraste de textura.

Este bizcocho de espelta y manzana se conserva bien durante varios días en un recipiente hermético. Puedes servirlo tal cual, ligeramente templado o acompañado de yogur natural.

QUESO FRESCO CASERO

QUESO FRESCO CASERO

QUESO FRESCO CASERO

Preparar queso fresco casero es muy sencillo y con un resultado sorprendente muy parecido al queso ricotta, ideal como aperitivo, para untar con pan o para ensaladas, incluso puedes usarlo en el desayuno con platos dulces, como por ejemplo para rellenar un croissant, añadirle mermeladas o frutas frescas.

Es una receta muy fácil de hacer y con muy pocos ingredientes, básicamente lo que vamos a hacer es separar el suero del cuajo y se hace sometiendo la leche y la nata a calor y añadiendo el zumo de limón o vinagre. De esta manera conseguiremos un efecto que parecerá que está cortada, pero es lo que hace que podamos dividir así la leche y conseguir el delicioso queso.

Puedes hacerlo con leche entera, aunque si quieres puedes elaborarlo también con leche sin lactosa, para los intolerantes a la lactosa o alérgicos.

El tamaño que he preparado es para acabarlo en un día, pero puedes hacer más cantidad si lo deseas, añadiendo más leche y más zumo de limón.

En este caso no he usado ningún molde, sino que he cogido un cuenco, lo he forrado con papel film y he dejado que coja la forma, pero puedes encontrar moldes aptos para elaborar queso en internet o tiendas de productos de cocina. Lo que si que vas a necesitar es una gasa o un trapo limpio para colar el queso, yo he comprado una estameña que funciona muy bien para colar el queso.

ingredientes:

  • 400 ml de leche entera
  • 300 ml de nata líquida para cocinar
  • Una pizca de sal
  • 50 ml de vinagre de manzana o el zumo de limón

elaboración:

En un cazo poner la leche con la nata y la sal. Poner a hervir hasta que alcance los 90ºC y antes de empiece hervir, añadir el vinagre de manzana o el zumo de limón.

Aparta del fuego y deja reposar 15 minutos. Verás como se va separando el suero, el efecto es como si se estuviese cortando.

Apretamos la gasa para extraer todo el suero posible y quedarnos así solamente con el cuajo para hacer el queso.

Con ayuda de un paño fino o estameña, apretamos para extraer todo el suero posible y quedarnos así solamente con el cuajo para hacer el queso.

Ponemos el cuajo en el molde deseado una vez que esté muy bien escurrido. Podemos ponerle papel absorbente arriba y abajo para el suero que haya quedado, pero a mi no me ha hecho falta.

Ya puedes consumirlo o guardarlo en la nevera en un recipiente de cristal, como máximo 5 días.

ARROZ CON CHORIZO

ARROZ CON CHORIZO

ARROZ CON CHORIZO

Este arroz con chorizo es un plato lleno de sabor, gracias a este embutido. Además no contiene gluten ni lactosa, ideal para intolerancias.

Esta receta es para 4 personas

ingredientes:

  • 1 chorizo
  • 1 cebolla
  • ½ pimiento rojo grande
  • 1 zanahoria
  • 1 cucharada de tomate concentrado
  • 3 dientes de ajo
  • Un chorrito de vino blanco
  • 300 gr de arroz arborio
  • 1 litro de caldo de pollo
  • Aceite de oliva virgen
  • Sal y pimienta
  • Unas hojas de albahaca
  • 20 gr de mantequilla

elaboración:

Para empezar en la paella o recipiente en que vayamos a hacer el arroz echar un poco de aceite y freír el chorizo cortado en trozos. Reservar.

En ese mismo aceite,  poner a pochar a fuego lento la cebolla cortada en trozos pequeños. Salar ligeramente y tapar para ayudar a que el proceso sea más rápido.

Añadir un chorrito de vino blanco y dejar que la cebolla se vaya caramelizando, hasta obtener un color dorado.

Pelar y picar los ajos  y añadir.

Pelar la zanahoria, lavar el medio pimiento, trocear todo en daditos y añadir a la paella. Dejar cocinar todo el conjunto removiendo de vez en cuando. Cuando esté todo un poco pochado, añadir la cucharada de tomate concentrado. Rehogar todo el conjunto.

Añadir el arroz y remover durante dos o tres minutos a fuego medio.

Añadir el caldo caliente, a medida que el arroz lo vaya pidiendo, removiendo el arroz para que suelte el almidón.  Rectificar de sal y pimienta.

Dejar cocinar entre 15 a 17 minutos (mirad las indicaciones del tiempo del fabricante del arroz).

Cuando queden un par de minutos añadir la mantequilla y dejar que se funda, removiendo.

Finalmente en el último minuto añadir  los trocitos de chorizo que habíamos reservado.

Una vez apaguemos el fuego, tapar el arroz con un paño durante 5 minutos más y servir inmediatamente.

Se puede acompañar con unas hojitas de albahaca.

MOUSSE DE FOIE

MOUSSE DE FOIE

MOUSSE DE FOIE

Si te gusta el foie no podrás resistirte a esta receta de mousse de foie, que es de lo más sencillo de preparar.

Este entrante es ideal para ponerlo junto con una tabla de embutidos y quesos y acompañarlo de tostadas de pan. También puedes ponerlo como aperitivo de Navidad.

Te recomiendo que siempre lo acompañes con una mermelada, la que más te guste, yo preparé una mermelada de fresas, pero también puedes hacer una mermelada de Pedro Ximenez o de cualquier otra fruta (higos, naranja, melocotón o manzana).

ingredientes:

  • 100 gr de foie mi cuit
  • 100 gr de fondo blanco de ave
  • 2 hojas de gelatina hidratada en agua fría
  • Sal
  • Pimienta
  • 125 gr de nata 35% m.g.

elaboración:

Pon a hervir el fondo blanco de ave y retira. Añade las hojas de gelatina que habrás hidratado previamente en agua fría.

Añade el foie troceado, una pizca de sal y de pimienta y tritura con túrmix. Prueba y rectifica de condimentación si fuera necesario.

Cuela la mezcla y deja enfriar hasta que tenga una textura adecuada. Si tienes prisa puedes meterla en el congelador un poco.

Es importante que la nata y la elaboración de la mousse en este punto tengan la misma densidad y temperatura, para que así quede bien la elaboración.

Monta la nata, para ello recuerda que ha de estar muy fría, sino no te montará. Puedes dejarla semi montada, no es necesario que quede muy dura.

Incorpora la nata a la mousse con cuidado y con movimientos envolventes.

Poner la mezcla en unos vasitos de presentación, también podrías ponerlo en un molde en formato lingote.

Filma y deja tapado en la nevera hasta su degustación.

En el último momento y cuando la mousse ya esté cuajada, puedes añadirle mermelada del gusto que quieras, un poco de crumble y cebollino picado.

Sirve frío y a disfrutar.

HUEVOS A LA FLAMENCA

HUEVOS A LA FLAMENCA

huevos a la flamenca

Estos huevos a la flamenca es un plato realmente irresistible y súper fácil de preparar, donde el secreto está en el sofrito, hecho lentamente y con mucho cariño.

Los huevos a la flamenca son muy populares en la cocina andaluza, pero encontrarás que hay quién la hace con huevos fritos y otros lo prefieren con huevos al horno, así que tú decides.

Eso sí, te recomiendo que prepares pan para mojar, porque es una receta espectacular.

Si te gustan este tipo de recetas no te pierdas los huevos al horno con pisto

ingredientes:

  • 8 tomates pera
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 100 gr de chorizo fresco
  • 100 g de jamón serrano picado
  • 2 patatas grandes
  • 100g de guisantes en conserva
  • 4 huevos
  • sal
  • aceite
  • pimienta

elaboración:

Para empezar haz un corte en cruz en la base de cada tomate. Calienta abundante agua en una cacerola y, cuando arranque a hervir, sumerges los tomates. Escalda durante 15 segundos y retira a un recipiente con abundante agua helada para cortar la cocción.

Pela los tomates, verás que la piel se desprende con facilidad y después pícalos en daditos. También pica la cebolla y los ajos.

Añade una pizca más de sal y de pimienta y deja que se vaya cocinando a fuego lento hasta que se

se haya evaporado la mayor parte del líquido.

Por otro lado, trocea el chorizo y en otra sartén saltéalo y después reserva.

A continuación añade el pimentón, los guisantes, el chorizo y el jamón y mezcla todos los ingredientes y deja que se cocinen un par de minutos más. Reserva.

Pela y corta las patatas en daditos y en la misma sartén que habías hecho el chorizo, añade más aceite y fríe las patatas, primero a fuego medio y cuando estén tiernas sube el fuego para que se doren. Después retira con una espumadera sobre un plato con papel absorbente y añade un poco de sal por encima de las patatas.

Por último en esa misma sartén, fríe los huevos a fuego fuego.

Monta el plato poniendo las patatas, mezcla con todos los ingredientes para que cojan el sabor del sofrito y por encima pon los huevos por encima.

Sirve caliente acompañado de un buen pan y ¡a disfrutar!