El gazpacho amarillo es una versión original y muy refrescante de uno de los grandes clásicos de la cocina española. En esta receta, los protagonistas son los tomates amarillos, acompañados de tomates cherry amarillos y naranjas, pepino y pimiento amarillo. El resultado es un gazpacho de color intenso, sabor fresco y una textura ligera, perfecto para disfrutar bien frío durante los meses más calurosos.
La clave de esta preparación está en utilizar tomates bien maduros y de buena calidad. Al emplear diferentes variedades de tomate, conseguimos matices de sabor y una presentación especialmente atractiva. Los tomates amarillos aportan un perfil suave y ligeramente dulce, mientras que los tomates cherry intensifican el sabor y aportan un bonito contraste de tonalidades.
Ingredientes
Para 4-6 personas
- 6 tomates amarillos grandes
- 200 gr Tomates cherry amarillos
- 200 gr Tomates cherry naranjas
- 1 pepino sin pepitas
- 1/2 pimiento amarillo
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre
- Sal
Cómo hacer gazpacho amarillo
Comenzamos lavando muy bien todos los tomates. Los tomates amarillos grandes serán la base principal de nuestro gazpacho, por lo que es importante que estén maduros y jugosos. Los troceamos y los incorporamos al vaso de una batidora o robot de cocina.
Lavamos también los tomates cherry amarillos y naranjas y los añadimos junto con el resto de los tomates. No es necesario utilizar todos los tomates cherry para triturar; podemos reservar algunos para la presentación final del plato.
Pelamos el pepino, retiramos las semillas y lo troceamos. Utilizar el pepino sin pepitas ayuda a conseguir una textura más fina y evita que el gazpacho quede excesivamente aguado. Incorporamos también medio pimiento amarillo, previamente lavado y sin semillas.
Trituramos todos los ingredientes hasta obtener una crema homogénea. Dependiendo de la potencia de la batidora y de la textura que busquemos, podemos triturar durante más o menos tiempo.
A continuación, añadimos el aliño clásico del gazpacho: aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal. Es preferible incorporar el aceite poco a poco mientras seguimos triturando para favorecer la emulsión y conseguir un gazpacho fino y bien ligado.
Probamos y rectificamos de sal o vinagre según nuestro gusto. Si queremos una textura especialmente fina y elegante, podemos pasar el gazpacho por un colador fino para eliminar cualquier resto de piel o semillas.
Una vez preparado, lo dejamos reposar en el frigorífico durante unas horas. Servirlo muy frío es fundamental para disfrutar plenamente de su carácter refrescante.
Presentación
Para presentar este gazpacho amarillo, podemos servirlo en platos hondos, cuencos o vasos individuales. Una opción sencilla y muy vistosa consiste en añadir por encima unos tomates cherry amarillos y naranjas cortados por la mitad.
También podemos terminar con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y algún pequeño detalle vegetal que aporte frescura y color. El intenso tono amarillo del gazpacho hace que sea un plato especialmente atractivo visualmente.
Este gazpacho es perfecto como entrante ligero, aunque también puede servirse como aperitivo en vasos pequeños. Su sabor fresco, su textura cremosa y el toque ácido del aliño clásico lo convierten en una receta ideal para los días de calor.
Consejos para un gazpacho amarillo perfecto
- Utiliza tomates amarillos maduros y jugosos para conseguir el mejor sabor.
- Retirar las semillas del pepino ayuda a controlar el exceso de agua.
- Ajusta el vinagre poco a poco para mantener el equilibrio entre dulzor y acidez.
- Déjalo enfriar varias horas antes de servir.
- Para una textura más fina, pásalo por un colador después de triturarlo.
- Reserva algunos tomates cherry para decorar y potenciar el contraste de colores.
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