GAZPACHO AMARILLO

GAZPACHO AMARILLO

El gazpacho amarillo es una versión original y muy refrescante de uno de los grandes clásicos de la cocina española. En esta receta, los protagonistas son los tomates amarillos, acompañados de tomates cherry amarillos y naranjas, pepino y pimiento amarillo. El resultado es un gazpacho de color intenso, sabor fresco y una textura ligera, perfecto para disfrutar bien frío durante los meses más calurosos.

La clave de esta preparación está en utilizar tomates bien maduros y de buena calidad. Al emplear diferentes variedades de tomate, conseguimos matices de sabor y una presentación especialmente atractiva. Los tomates amarillos aportan un perfil suave y ligeramente dulce, mientras que los tomates cherry intensifican el sabor y aportan un bonito contraste de tonalidades.

Ingredientes

Para 4-6 personas

  • 6 tomates amarillos grandes
  • 200 gr Tomates cherry amarillos
  • 200 gr Tomates cherry naranjas
  • 1 pepino sin pepitas
  • 1/2 pimiento amarillo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre
  • Sal

Cómo hacer gazpacho amarillo

Comenzamos lavando muy bien todos los tomates. Los tomates amarillos grandes serán la base principal de nuestro gazpacho, por lo que es importante que estén maduros y jugosos. Los troceamos y los incorporamos al vaso de una batidora o robot de cocina.

Lavamos también los tomates cherry amarillos y naranjas y los añadimos junto con el resto de los tomates. No es necesario utilizar todos los tomates cherry para triturar; podemos reservar algunos para la presentación final del plato.

Pelamos el pepino, retiramos las semillas y lo troceamos. Utilizar el pepino sin pepitas ayuda a conseguir una textura más fina y evita que el gazpacho quede excesivamente aguado. Incorporamos también medio pimiento amarillo, previamente lavado y sin semillas.

Trituramos todos los ingredientes hasta obtener una crema homogénea. Dependiendo de la potencia de la batidora y de la textura que busquemos, podemos triturar durante más o menos tiempo.

A continuación, añadimos el aliño clásico del gazpacho: aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal. Es preferible incorporar el aceite poco a poco mientras seguimos triturando para favorecer la emulsión y conseguir un gazpacho fino y bien ligado.

Probamos y rectificamos de sal o vinagre según nuestro gusto. Si queremos una textura especialmente fina y elegante, podemos pasar el gazpacho por un colador fino para eliminar cualquier resto de piel o semillas.

Una vez preparado, lo dejamos reposar en el frigorífico durante unas horas. Servirlo muy frío es fundamental para disfrutar plenamente de su carácter refrescante.

Presentación

Para presentar este gazpacho amarillo, podemos servirlo en platos hondos, cuencos o vasos individuales. Una opción sencilla y muy vistosa consiste en añadir por encima unos tomates cherry amarillos y naranjas cortados por la mitad.

También podemos terminar con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y algún pequeño detalle vegetal que aporte frescura y color. El intenso tono amarillo del gazpacho hace que sea un plato especialmente atractivo visualmente.

Este gazpacho es perfecto como entrante ligero, aunque también puede servirse como aperitivo en vasos pequeños. Su sabor fresco, su textura cremosa y el toque ácido del aliño clásico lo convierten en una receta ideal para los días de calor.

Consejos para un gazpacho amarillo perfecto

  • Utiliza tomates amarillos maduros y jugosos para conseguir el mejor sabor.
  • Retirar las semillas del pepino ayuda a controlar el exceso de agua.
  • Ajusta el vinagre poco a poco para mantener el equilibrio entre dulzor y acidez.
  • Déjalo enfriar varias horas antes de servir.
  • Para una textura más fina, pásalo por un colador después de triturarlo.
  • Reserva algunos tomates cherry para decorar y potenciar el contraste de colores.
CROQUETAS DE GARBANZOS CON GAMBAS

CROQUETAS DE GARBANZOS CON GAMBAS

Estas croquetas de garbanzos con gambas son una forma diferente y elegante de combinar dos ingredientes muy mediterráneos. La receta parte de una preparación tradicional de garbanzos con langostinos y picada marinera, pero transformada para conseguir unas pequeñas croquetas de forma redondeada, crujientes por fuera y suaves en su interior.

La masa se prepara con garbanzos cocidos, un sofrito de cebolla, ajo y tomate y una picada elaborada con almendras tostadas, pan, ñora y azafrán. Esta combinación aporta profundidad y recuerda a los sabores de los guisos marineros tradicionales.

Las croquetas se sirven acompañadas de gambas o langostinos marcados a la sartén y, como base del plato, una reducción elaborada con las cabezas y las cáscaras de las gambas. Este jugo concentrado aporta un intenso sabor a marisco y convierte una receta sencilla en un plato con una presentación mucho más gastronómica.

INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS

INGREDIENTES Para las croquetas de garbanzos:

  • 200 g de garbanzos cocidos
  • 200 g de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 150 g de tomate triturado
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 hoja de laurel
  • 25 g de almendras tostadas
  • 1-2 dientes de ajo
  • 1 ñora
  • 1 rebanada de pan
  • Unas hebras de azafrán
  • 50 ml de fumet
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Para las gambas:

  • 6 gambas o langostinos grandes
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • 25 ml de brandy

reducción de marisco:

  • Cabezas y cáscaras de las gambas
  • Un chorrito de aceite de oliva
  • 25 ml de brandy
  • Agua

Para decorar:

  • Perejil fresco
  • Unas gotas de aceite de oliva virgen extra

1. PREPARAR EL SOFRITO

Comenzamos preparando la base de las croquetas de garbanzos. Ponemos un poco de aceite de oliva en una sartén y añadimos la cebolla finamente picada. La dejamos pochar a fuego suave hasta que esté tierna y ligeramente dorada.

Incorporamos el ajo picado, el pimentón dulce, el tomate triturado y la hoja de laurel. Cocinamos lentamente hasta obtener un sofrito bien concentrado. Es importante que pierda buena parte de su agua, ya que posteriormente necesitamos una masa con suficiente consistencia para formar las croquetas.

2. PREPARAR LA PICADA MARINERA

Para preparar la picada, freímos ligeramente la rebanada de pan y la ñora previamente hidratada. Ponemos ambos ingredientes en un vaso triturador junto con las almendras tostadas, el ajo y las hebras de azafrán.

Añadimos el fumet poco a poco y trituramos hasta obtener una pasta espesa y homogénea.

Incorporamos esta picada al sofrito y mezclamos bien.

3. PREPARAR LA MASA DE GARBANZOS

Añadimos los garbanzos cocidos a la preparación anterior y cocinamos durante unos minutos para que absorban todos los sabores.

Trituramos la mezcla hasta conseguir una masa homogénea, aunque es interesante conservar una ligera textura de garbanzo para que el resultado no sea excesivamente fino.

La masa debe quedar bastante seca y compacta. Si fuera necesario, podemos dejarla unos minutos más al fuego para eliminar humedad.

Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente. Una vez fría, la masa tendrá mucha más consistencia y será más fácil trabajarla.

4. FORMAR LAS CROQUETAS

Con las manos ligeramente humedecidas, tomamos pequeñas porciones de masa y formamos bolas. En esta receta buscamos una presentación redondeada, similar a pequeños bombones o croquetas de garbanzos.

Pasamos cada pieza por pan rallado, procurando que quede bien cubierta.

Freímos las croquetas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Las retiramos y dejamos escurrir sobre papel absorbente.

El objetivo es conseguir un exterior crujiente que contraste con el interior suave y cremoso.

5. PREPARAR LA REDUCCIÓN DE MARISCO

Pelamos las gambas y reservamos las cabezas y las cáscaras para preparar el jugo.

Calentamos un poco de aceite de oliva en una sartén o cazuela y añadimos las cabezas. Las doramos a fuego vivo mientras las presionamos con una cuchara para extraer todos sus jugos.

Añadimos el brandy y dejamos evaporar el alcohol. Cubrimos con una pequeña cantidad de agua y dejamos cocinar durante unos 20 minutos.

Colamos el líquido y volvemos a ponerlo al fuego. Reducimos lentamente hasta obtener un jugo concentrado, brillante y de intenso sabor a marisco.

Esta reducción será la salsa que acompañará las croquetas y es una de las claves del plato.

6. COCINAR LAS GAMBAS

Salamos las gambas y las marcamos en una sartén muy caliente con unas gotas de aceite de oliva. Las cocinamos brevemente por ambos lados para que queden doradas por fuera y jugosas en el interior.

Podemos añadir un pequeño chorrito de brandy y flambearlas para potenciar todavía más su sabor.

7. EMPLATAR

Para presentar el plato, ponemos una pequeña cantidad de la reducción de marisco en el fondo.

Colocamos encima tres croquetas de garbanzos formando un conjunto compacto y ponemos una gamba sobre cada una de ellas.

Terminamos con unas hojas de perejil fresco y unas gotas de aceite de oliva virgen extra.

CONSEJOS PARA UNAS BUENAS CROQUETAS DE GARBANZOS

El secreto para que las croquetas mantengan su forma está en conseguir una masa suficientemente seca antes de enfriarla. Si queda demasiado húmeda, será difícil formar las bolas y pueden abrirse durante la fritura.

También es importante que la masa esté completamente fría antes de formar las croquetas. Incluso podemos prepararla el día anterior y conservarla en el frigorífico.

La picada de almendras, pan, ñora y azafrán aporta el carácter marinero de la receta y permite que los garbanzos tengan mucho más sabor que en una croqueta convencional.

Por último, merece la pena dedicar tiempo a la reducción de las cabezas de las gambas. No necesitamos mucha cantidad: basta con conseguir un jugo concentrado que aporte intensidad a cada bocado.

El resultado son unas croquetas de garbanzos con gambas diferentes, con una presentación elegante y un contraste de texturas muy agradable: exterior crujiente, interior cremoso, gamba jugosa y un intenso fondo de marisco.

Tortillitas de camarones

TORTILLITAS DE CAMARONES

Las tortillitas de camarones son una de las tapas más emblemáticas de la gastronomía andaluza. Finas, ligeras y muy crujientes, destacan por una masa sencilla elaborada con harina de trigo y harina de garbanzo, a la que se incorporan camarones, cebolleta y perejil fresco. El resultado es un aperitivo lleno de sabor, perfecto para disfrutar recién hecho.

Ingredientes para 6 personas

  • 100 g de camarones
  • 100 g de harina de trigo
  • 100 g de harina de garbanzo
  • 50 g de cebolleta muy picada
  • 1 manojito de perejil fresco muy picado
  • 250 ml de agua muy fría
  • Aceite para freír

elaboración:

Comenzamos preparando la masa. En un bol amplio mezclamos la harina de trigo y la harina de garbanzo. Añadimos la cebolleta y el perejil fresco muy picados y removemos para que queden bien repartidos.

Incorporamos los camarones y mezclamos suavemente. Después, añadimos poco a poco el agua muy fría mientras removemos con unas varillas. La masa debe quedar bastante líquida, ligera y sin grumos. Esta textura es importante para conseguir unas tortillitas finas y crujientes.

Dejamos reposar la masa unos minutos mientras calentamos abundante aceite en una sartén amplia. El aceite debe estar caliente, pero sin llegar a humear.

Cuando alcance la temperatura adecuada, vertemos pequeñas porciones de masa con ayuda de un cucharón. Extendemos ligeramente cada porción para formar una tortillita fina. Dejamos que se fría hasta que los bordes estén dorados y crujientes.

Damos la vuelta con cuidado y cocinamos unos instantes por el otro lado. Cuando estén bien doradas, las retiramos y las colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Repetimos el proceso hasta terminar toda la masa. Las tortillitas de camarones se disfrutan especialmente recién hechas, cuando están todavía calientes y crujientes.

Trucos para unas tortillitas de camarones perfectas

Uno de los secretos está en utilizar agua muy fría y conseguir una masa ligera. También es importante no poner demasiada cantidad de masa en la sartén: cuanto más fina sea la tortillita, más crujiente quedará.

La combinación de harina de trigo y harina de garbanzo aporta el sabor y la textura característicos de esta receta tradicional. La cebolleta y el perejil completan una elaboración sencilla, pero llena de personalidad.

Estas tortillitas son ideales para servir como aperitivo o tapa, acompañadas de otras propuestas para compartir. Una receta tradicional andaluza que merece un lugar destacado en cualquier mesa.

 

PATATAS SMASH CON MEJILLONES

PATATAS SMASH CON MEJILLONES

Las patatas smash con mejillones en escabeche se han convertido en uno de los aperitivos más virales del momento. Y no es de extrañar, porque combinan la textura crujiente de unas patatas asadas con el intenso sabor de los mejillones en escabeche y una sorprendente mayonesa elaborada con el propio líquido de la conserva. El resultado es un bocado sencillo, elegante y lleno de sabor, perfecto para servir como entrante, tapa o aperitivo en cualquier celebración.

Esta receta demuestra que con ingredientes muy básicos se pueden preparar platos dignos de un restaurante. Las patatas se cocinan primero en el microondas para ahorrar tiempo y después se aplastan ligeramente antes de hornearlas hasta conseguir una superficie dorada y extremadamente crujiente. Sobre ellas se coloca una cremosa mayonesa de escabeche que potencia el sabor de los mejillones y aporta un toque muy original.

Además de ser una receta muy fácil de preparar, admite múltiples versiones utilizando diferentes conservas de calidad. Sin embargo, los mejillones en escabeche siguen siendo la combinación estrella gracias a su equilibrio entre acidez, especias y sabor marinero.

Si buscas un aperitivo diferente que sorprenda a tus invitados sin complicarte en la cocina, estas patatas smash con mejillones son una apuesta segura. Crujientes por fuera, tiernas por dentro y con un acabado muy vistoso, se convertirán en una de esas recetas que repetirás una y otra vez.

INGREDIENTES Para las patatas

  • 1 bolsa de patatas para microondas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Ajo en polvo

Para la mayonesa de escabeche

  • 1 huevo
  • 100 ml del líquido del escabeche de los mejillones
  • 150 ml de aceite de oliva suave o aceite de girasol
  • Un chorrito de vinagre
  • Una pizca de sal

Para el montaje

  • Mejillones en escabeche
  • Hierbas frescas: eneldo, cebollino o hinojo
  • Sal en escamas

Cómo hacer patatas smash con mejillones

1. Cocinar las patatas

Cuece las patatas en el microondas siguiendo las instrucciones del fabricante, aproximadamente 8 minutos, hasta que estén tiernas.

2. Aplastar las patatas

Colócalas sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal y aplástalas suavemente con la base de un vaso, procurando que no se rompan del todo.

Aliña con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra y ajo en polvo.

3. Hornear

Hornea a 220 ºC durante 20-25 minutos hasta que estén bien doradas y crujientes. Activa el ventilador durante los últimos minutos para conseguir una textura todavía más crujiente.

4. Preparar la mayonesa de escabeche

Introduce en el vaso de la batidora el huevo, una pizca de sal, el vinagre y el líquido del escabeche.

Comienza a batir sin mover la batidora del fondo. Cuando empiece a emulsionar, añade poco a poco el aceite en forma de hilo mientras elevas suavemente la batidora hasta obtener una mayonesa lisa, cremosa y estable.

5. Montaje

Sirve las patatas todavía calientes.

Añade una cucharadita de mayonesa de escabeche sobre cada una de ellas y coloca encima uno o dos mejillones en escabeche.

Finaliza con unas ramitas de eneldo fresco, unas gotas del propio escabeche y una pizca de sal en escamas.

Consejos para conseguir unas patatas smash perfectas

  • Utiliza patatas pequeñas para obtener bocados individuales.
  • No las aplastes demasiado para que mantengan una parte tierna en el interior.
  • Hornearlas a temperatura alta es la clave para conseguir una corteza muy crujiente.
  • Escurre ligeramente los mejillones antes de colocarlos sobre la mayonesa para evitar exceso de líquido.
  • Puedes preparar la mayonesa con antelación y conservarla en el frigorífico hasta el momento de servir.

Un aperitivo fácil, original y lleno de sabor

Estas patatas smash con mejillones en escabeche reúnen todo lo que se le puede pedir a un buen aperitivo: son sencillas, económicas, rápidas de preparar y sorprenden tanto por su presentación como por su sabor. La combinación de la patata crujiente con la suavidad de la mayonesa de escabeche y la intensidad de los mejillones crea un contraste irresistible que explica por qué este aperitivo se ha convertido en una de las recetas más populares en redes sociales.

Perfectas para un picoteo entre amigos, una comida informal o como entrante en una ocasión especial, estas patatas demostrarán que las conservas de calidad también pueden ser protagonistas de recetas elegantes y deliciosas.

ENSALADILLA RUSA DE DANI GARCÍA

ENSALADILLA RUSA DE DANI GARCÍA

La ensaladilla rusa de Dani García se ha convertido en una de las versiones más famosas y sofisticadas de este clásico imprescindible de la gastronomía española. Lejos de las versiones tradicionales cargadas de verduras, el chef andaluz apuesta por una receta mucho más cremosa, elegante y llena de sabor, donde la patata adquiere todo el protagonismo.

Su secreto está en trabajar las patatas todavía templadas, aliñándolas con aceite de oliva virgen extra para potenciar su textura y conseguir una ensaladilla suave y melosa. A esto se suma el intenso sabor de las aceitunas rellenas de anchoa trituradas, que aportan un potente toque umami, y el contraste fresco y ligeramente ácido de las piparras.

El acabado con huevos de codorniz fritos convierte esta ensaladilla en una auténtica tapa gourmet. La mezcla entre la cremosidad fría de la ensaladilla y el huevo recién hecho crea una combinación espectacular que explica por qué esta receta se ha convertido en uno de los platos más reconocibles del universo Dani García.

Ingredientes para la ensaladilla rusa de Dani García:

  • 3 patatas grandes
  • 150 g de ventresca o atún en aceite de oliva
  • 16 aceitunas rellenas de anchoa
  • 3 cucharadas de mayonesa
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita del líquido de las aceitunas
  • Piparras al gusto
  • 8 huevos de codorniz
  • Perejil frito fresco
  • 1 diente de ajo
  • Sal

Cómo preparar la ensaladilla rusa paso a paso:

  1. Cuece las patatas enteras y con piel en abundante agua con sal hasta que estén tiernas.
  2. Pela las patatas todavía templadas y machácalas ligeramente con un tenedor o un pasapurés. La textura debe ser irregular, nunca un puré completamente fino.
  3. Tritura las aceitunas rellenas de anchoa junto con una pequeña cantidad de su líquido para potenciar el sabor.
  4. Mezcla las patatas con las aceitunas trituradas, el atún desmenuzado y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  5. Añade la mayonesa poco a poco hasta conseguir una textura cremosa y equilibrada. Ajusta de sal si es necesario.
  6. Deja reposar la ensaladilla en la nevera durante varias horas para que los sabores se integren perfectamente.

Preparación del crujiente de perejil

  1. Lava y seca muy bien unas hojas de perejil fresco.
  2. Fríelas durante apenas unos segundos en aceite caliente hasta que queden crujientes.
  3. Retira cuidadosamente y deja escurrir sobre papel absorbente.

Preparación final

  1. Lamina el ajo muy fino y fríelo hasta que quede dorado y crujiente.
  2. Fríe los huevos de codorniz en ese mismo aceite caliente, si quieres puedes usar un aro de emplatar dentro del aceite para que te quede la misma forma que el emplatado.
  3. Sirve la ensaladilla bien fría y termina con los huevos de codorniz, las piparras, el ajo crujiente y el perejil frito por encima.

Consejos para una ensaladilla perfecta

Uno de los grandes secretos de esta receta es no excederse con la mayonesa, permitiendo que el sabor de la patata y el aceite de oliva sigan siendo protagonistas. También es fundamental utilizar ingredientes de buena calidad, especialmente una buena ventresca y aceitunas rellenas de anchoa.

El perejil frito no solo aporta un toque visual muy atractivo, sino también un ligero crujiente y un aroma fresco que equilibra perfectamente la cremosidad del conjunto.

MIL HOJAS DE PATATAS BRAVAS CRUJIENTES

MIL HOJAS DE PATATAS BRAVAS CRUJIENTES

MIL HOJAS DE PATATAS BRAVAS CRUJIENTES: LA VERSIÓN MÁS GOURMET DE LAS BRAVAS TRADICIONALES

Las mil hojas de patatas bravas crujientes se han convertido en una de las recetas más sorprendentes y sofisticadas dentro de la gastronomía moderna. Esta elaboración reinventa las clásicas patatas bravas mediante una técnica que combina precisión, textura y una presentación mucho más elegante y profesional. El resultado es un bocado crujiente por fuera, meloso en el interior y perfecto para acompañar con una salsa brava intensa y cremosa.

A diferencia de las patatas bravas tradicionales, en esta receta las patatas se laminan finamente para crear capas que, tras una cocción lenta en el horno, adquieren una textura compacta y uniforme. Posteriormente se enfrían, se cortan en porciones y finalmente se fríen para conseguir ese exterior dorado y crujiente tan característico. Este proceso permite obtener unas patatas con un acabado espectacular, ideal tanto para tapas gourmet como para sorprender en comidas especiales.

Además de su increíble presentación, esta técnica potencia el sabor de la patata y consigue una textura mucho más delicada y equilibrada. Aunque requiere algo más de elaboración, el resultado final merece completamente la pena.

Ingredientes para las mil hojas de patatas bravas

  • 1,5 kg de patatas
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra molida
  • Salsa brava al gusto
  • Alioli
  • Aceite para freír

Cómo preparar mil hojas de patatas bravas

  1. Lava y pela las patatas. Con ayuda de una mandolina o cuchillo afilado, córtalas en láminas muy finas y uniformes.
  2. Coloca las láminas en un bol y mézclalas con aceite de oliva, sal y pimienta para que todas queden bien impregnadas.
  3. Forra un molde rectangular con papel de horno y ve colocando capas de patata hasta completar toda la preparación. Presiona ligeramente para compactarlas.
  4. Cubre con papel de horno y añade peso encima para que las capas queden bien prensadas durante la cocción.
  5. Hornea a 160 ºC durante aproximadamente 1 hora, hasta que la patata esté tierna pero mantenga la forma.
  6. Una vez horneado, deja enfriar completamente. Lo ideal es refrigerarlo varias horas para que compacte mejor y resulte más fácil de cortar.
  7. Corta las porciones en cuadrados o rectángulos uniformes.
  8. Fríe las piezas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes por fuera.
  9. Escurre sobre papel absorbente y sirve inmediatamente acompañadas de salsa brava y alioli.

Consejos para conseguir una textura perfecta

La clave de esta receta está en el laminado fino y uniforme de las patatas. Utilizar una mandolina facilitará mucho el trabajo y garantizará una cocción homogénea. Además, el reposo en frío después del horneado es fundamental para que las capas se compacten correctamente antes de freír.

Estas mil hojas de patatas bravas son ideales para servir como tapa gourmet, entrante o incluso como guarnición en platos más elaborados. Su contraste entre interior cremoso y exterior crujiente las convierte en una auténtica delicia.

RAPE CON MEJILLONES EN SALSA

RAPE CON MEJILLONES EN SALSA

RAPE CON MEJILLONES EN SALSA

El rape con mejillones en salsa es un plato que representa a la perfección la riqueza de la cocina marinera tradicional. Se trata de una elaboración equilibrada, donde el sabor delicado del rape se combina con la intensidad de los mejillones y las almejas, todo ello envuelto en una salsa de tomate casera enriquecida con un majado de frutos secos, pan y ajo que aporta cuerpo, aroma y profundidad al conjunto.

Esta receta, además de ser sencilla de preparar, destaca por su resultado elegante y sabroso, lo que la convierte en una excelente opción tanto para comidas familiares como para celebraciones especiales. El uso de ingredientes frescos y técnicas tradicionales garantiza un plato honesto, nutritivo y lleno de matices.

Ingredientes:

  • 1 rape grande
  • Mejillones
  • 2 cucharadas de pulpa de pimiento choricero
  • 1 cebolla
  • 3 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • 4 tomates maduros
  • Perejil fresco
  • 2 dl de vino blanco
  • 4 dl de caldo de pescado
  • 2 rebanadas de pan
  • 20 g de avellanas peladas
  • 20 g de almendras peladas

elaboración:

  1. Limpia y lava bien los mejillones.

  2. En una sartén con un hilo de aceite, dora las avellanas y las almendras. Retíralas y reserva.

  3. En el mismo aceite, dora 2 dientes de ajo enteros durante unos 4 minutos. Retíralos y tuesta el pan.

  4. Pela el ajo restante y pica los frutos secos junto con el ajo y el pan tostado. Machaca todo en un mortero y reserva.

  5. Pela y pica la cebolla y el ajo restante. Lava y pica los tomates y el perejil.

  6. En una cazuela amplia, rehoga la cebolla durante 4 minutos. Añade el ajo y la pulpa de pimiento choricero y remueve.

  7. Incorpora el tomate y cocina durante 5 minutos. Vierte el vino blanco y deja reducir unos instantes.

  8. Añade el rape limpio y los mejillones. Cubre con el caldo de pescado, salpimenta y lleva a ebullición.

  9. Agrega el majado del mortero y cocina todo junto durante unos 6 minutos.

  10. Retira del fuego y espolvorea con perejil fresco picado antes de servir.

Consejos y recomendaciones

  • Desecha siempre los mejillones que permanezcan cerrados tras la cocción.
  • Puedes acompañar este plato con pan artesanal para disfrutar plenamente de la salsa.
  • Si deseas un sabor más intenso, el caldo de pescado puede sustituirse por un fumet casero.
FIDEOS A LA CAZUELA CON MARISCO

FIDEOS A LA CAZUELA CON MARISCO

FIDEOS A LA CAZUELA CON MARISCO

Estos fideos a la cazuela con marisco es un plato tradicional en casa a veces también los hacemos con costilla de cerdo o con pescado como por ejemplo emperador o cazón, pero hoy me apetecía marisco.

La receta es de mi madre y es que estoy aprovechando que la tengo en casa una temporada para que me enseñe a elaborar esas recetas de toda la vida y que me resisto a perder.

Este plato es ideal cuando comienza a hacer un poco de frío porque es de cuchara, pero como me gusta tanto, también le pido que me lo haga en días que el calor no aprieta en verano.

ingredientes:

  • 1 pimiento verde y otro pimiento rojo
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 2 tomates maduros
  • 1/2 kg de mejillones
  • 1/4 de almejas
  • 1 calamar
  • 1 sepia
  • 200 gr de fideos del número 2
  • 100 gr de habas si no tienes puedes sustituirlas por alcachofas
  • 2 patatas medianas
  • Aceite, azafrán, sal y una pizca de pimienta

elaboración:

Para empezar trocea las verduras y pon un chorrito de aceite en la cazuela de barro. Cuando este caliente añade los dos pimientos y saltea, a continuación añade el ajo picado, rehoga y añade la cebolla. Deja pochar y cuando este un poco pochado añade el tomate troceado. Añade la patata a tacos y las habas o las alcachofas, también la sepia y el calamar troceado. Rehoga, añade un litro y medio de agua y deja hervir.

Cuando empiece a hervir cuenta el tiempo, ha de pasar 15 minutos. Mientras pasa el tiempo pon en un cazo los mejillones limpios de barbas,  cúbrelos de agua y deja que se abran.  Una vez abiertos, añade esa agua colada en la cazuela de barro también junto con los mejillones, a los cuales les habrás quitado una de las cáscaras.

Añade los fideos, azafrán, sal y una pizca de pimienta, deja cocer durante 10 minutos. Finalizado el tiempo prueba de sal y si hace falta rectifica, añade las almejas a la cazuela y deja cocer cinco minutos más hasta que veas que se abren.

Ya tienes listo este maravilloso plato, sirve caliente!

Si quieres más recetas tradicionales de casa, no te pierdas la zarzuela de marisco y las croquetas de mi madre