PAN DE MUERTO TRADICIONAL: RECETA MEXICANA DE LA ESCUELA HOFMANN
El pan de muerto es uno de los símbolos más representativos de la repostería mexicana, especialmente durante la celebración del Día de Muertos. Esta receta, aprendida en el curso de cocina mexicana de la Escuela Hofmann, respeta la tradición y aporta una técnica profesional que garantiza un resultado esponjoso, aromático y lleno de sabor.
A continuación, te explico paso a paso cómo elaborarlo en casa.
Ingredientes
Para la esponja (prefermento):
- 10 g de levadura fresca
- 150 g de harina de trigo DE FUERZA
- 175 g de leche
Para la masa:
- 100 g de huevo
- 30 g de yemas
- 350 g de harina de trigo
- 6 g de sal
- 95 g de azúcar
- 100 g de mantequilla
- 5 ml de agua de azahar
- Ralladura de naranja
- Esponja (preparada previamente)
Elaboración
Comienza preparando la esponja. Mezcla en un bol la levadura fresca, la harina y la leche hasta obtener una masa homogénea. Deja reposar a temperatura ambiente, tapada con papel film, durante aproximadamente 30 minutos, hasta que comience a fermentar y aparezcan burbujas en la superficie.
Para la masa principal, amasa la esponja junto con los huevos hasta que se integren completamente. Añade la harina poco a poco hasta obtener una masa uniforme. Incorpora la sal y trabaja la masa hasta desarrollar su elasticidad. A continuación, agrega el azúcar y continúa amasando.
Posteriormente, añade la mantequilla gradualmente, junto con el agua de azahar y la ralladura de naranja, que aportarán el característico aroma del pan de muerto. Forma una bola y deja fermentar durante aproximadamente una hora o hasta que doble su volumen. Te aconsejo que la dejes cerca de alguna fuente de calor o incluso puedes dejarla en el horno a 30ºC.
Divide la masa en cuatro partes iguales. Reserva una pequeña porción de cada parte para formar las decoraciones tradicionales (los “huesitos”).
Con las porciones grandes, forma bolas lisas realizando tensión en la superficie: lleva los bordes hacia el centro y bolea suavemente contra la mesa hasta obtener una forma redonda y uniforme. Colócalas sobre una bandeja con papel de horno, dejando espacio entre ellas.
Para la decoración tradicional:
- Los “huesitos”:
Toma una parte de la masa reservada y divídela en tiras. Con las yemas de los dedos, rueda cada tira sobre la superficie formando cilindros alargados. Para darles la forma característica, presiona ligeramente con los dedos en varios puntos a lo largo del cilindro, creando pequeñas protuberancias que simulan huesos. - La “bolita” central:
Con una pequeña porción de masa, forma una bola lisa que representará el cráneo.
Coloca dos tiras en forma de cruz sobre cada pieza de pan, asegurándote de que queden bien centradas. Después, sitúa la bolita en el punto donde se cruzan las tiras, presionando ligeramente para que se adhiera.
Una vez montadas todas las piezas, deja fermentar nuevamente durante aproximadamente 1 hora, hasta que aumenten de volumen y se vean esponjosas.
Antes de hornear, pinta cuidadosamente con huevo batido para obtener un acabado dorado y brillante.
Hornea a 200 °C durante 10 minutos. Reduce la temperatura a 190 °C y hornea 10 minutos más, y finalmente baja a 180 °C para completar la cocción durante otros 10 minutos.
Una vez horneado, puedes pintarlo con mantequilla derretida y rebozarlo en azúcar.
Dejar enfriar antes de consumir.
Consejos
El secreto de un buen pan de muerto está en el amasado y en respetar los tiempos de fermentación. El uso de agua de azahar y ralladura de naranja aporta el aroma característico que distingue a esta receta tradicional mexicana.