PAN CASERO DE SEMILLAS Y FRUTOS SECOS

PAN CASERO DE SEMILLAS Y FRUTOS SECOS

El pan casero de semillas y frutos secos es una receta perfecta para disfrutar de un pan artesanal con una corteza crujiente, una miga tierna y todo el sabor de las harinas integrales, las semillas y los frutos secos. Su combinación de harina de fuerza, harina integral y harina de espelta aporta un carácter rústico, mientras que las semillas y los frutos secos añaden textura y sabor a cada rebanada.

Preparar pan casero en el horno es una experiencia gratificante, especialmente cuando conseguimos una corteza dorada y crujiente gracias al vapor durante los primeros minutos de cocción. Además, esta receta es ideal para acompañar las comidas, preparar tostadas para el desayuno o servir con quesos, embutidos y patés.

Con ingredientes sencillos y siguiendo los pasos de la elaboración, podrás preparar un delicioso pan de semillas y frutos secos en casa, perfecto para disfrutar recién hecho y compartir con toda la familia.

INGREDIENTES

  • 360 g de harina de fuerza
  • 110 g de harina de trigo integral
  • 30 g de harina de espelta
  • 400 ml de agua
  • 9 g de levadura de panadero
  • 9 g de sal
  • 15 g de aceite de oliva
  • 60 g de mezcla de semillas
  • 40 g de frutos secos picados

Puedes utilizar semillas de girasol, calabaza, sésamo o lino, y frutos secos como nueces, almendras o avellanas, según tus preferencias.

CÓMO HACER PAN CASERO DE SEMILLAS Y FRUTOS SECOS:

1. Mezclamos los ingredientes

En un bol grande, incorpora la harina de fuerza, la harina integral y la harina de espelta. Añade la levadura y el agua. Mezcla hasta que las harinas absorban el líquido y se forme una masa homogénea.

Incorpora la sal y el aceite de oliva. Amasa hasta conseguir una masa elástica y bien integrada. Al tratarse de una masa con bastante hidratación, puede resultar algo pegajosa al principio.

2. Añadimos las semillas y los frutos secos

Incorpora la mezcla de semillas y los frutos secos picados. Amasa suavemente para repartirlos por toda la masa y conseguir que cada rebanada tenga una buena combinación de ingredientes.

3. Dejamos fermentar la masa

Cubre el bol con un paño limpio o film transparente y deja reposar la masa en un lugar templado hasta que aumente claramente de volumen. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente y de la actividad de la levadura; puede tardar aproximadamente entre una y dos horas.

4. Damos forma al pan

Cuando la masa haya fermentado, pásala con cuidado a una superficie ligeramente enharinada. Dale forma redonda, procurando conservar parte del aire acumulado durante la fermentación.

Coloca el pan sobre una bandeja de horno con papel vegetal y deja que repose de nuevo hasta que esté ligeramente hinchado.

5. Precalentamos el horno con vapor

Precalienta el horno durante 20-30 minutos a 250 °C. Para generar vapor, coloca una bandeja metálica o una olla resistente al calor con agua, en la parte inferior del horno mientras se precalienta.

Justo antes de introducir el pan, haz varios cortes en la superficie con una cuchilla o un cuchillo muy afilado.

6. Horneamos el pan

Hornea durante 20 minutos a 250 °C con vapor. Después, retira con cuidado la bandeja con agua, baja la temperatura a 200 °C y continúa horneando durante otros 20 minutos, hasta que la corteza esté dorada y crujiente.

Saca el pan del horno y déjalo enfriar sobre una rejilla antes de cortarlo. Este paso es importante para que la miga termine de asentarse y conserve una buena textura.

CONSEJOS PARA UN PAN DE SEMILLAS PERFECTO

  • Elige semillas variadas: combina semillas de girasol, calabaza, sésamo o lino para conseguir diferentes texturas.
  • Pica los frutos secos: trozos medianos ayudan a repartirlos mejor por la miga.
  • No añadas demasiada harina al amasar: una masa algo húmeda favorece una miga más tierna.
  • Aprovecha el vapor inicial: ayuda a retrasar la formación de la corteza y favorece que el pan se expanda durante los primeros minutos.
  • Deja enfriar completamente: evita cortar el pan recién salido del horno para que la miga no quede apelmazada.

CÓMO DISFRUTAR DE ESTE PAN CASERO

Este pan de semillas y frutos secos es perfecto para acompañar cualquier comida, preparar tostadas con aceite de oliva o servir con quesos, embutidos y patés. También combina muy bien con aguacate, tomate rallado o cremas vegetales.

Su sabor rústico, la corteza crujiente y la textura de las semillas y los frutos secos hacen que cada rebanada sea especial. Prepararlo en casa es una manera estupenda de disfrutar del pan recién hecho y llenar la cocina de un aroma irresistible.

PAN DE PATATA CASERO

PAN DE PATATA CASERO

El pan de patata casero es una receta perfecta para quienes disfrutan del pan recién hecho, con una miga suave, tierna y esponjosa. La patata cocida aporta humedad a la masa y ayuda a conseguir una textura especialmente agradable, ideal tanto para acompañar las comidas como para preparar tostadas, bocadillos o panecillos individuales.

Una de las ventajas de esta receta es que podemos organizar la elaboración con antelación. En lugar de preparar el pan y hornearlo todo el mismo día, dejaremos que la masa repose lentamente en la nevera durante la noche. Esta fermentación en frío facilita la planificación y permite tener el pan listo al día siguiente, sin necesidad de empezar desde cero por la mañana.

Para conseguir un buen resultado, es importante ajustar la cantidad de levadura al tiempo de reposo. Si utilizamos una fermentación larga, necesitaremos menos levadura de la habitual para que la masa evolucione lentamente y no fermente en exceso.

Puedes preparar un pan grande para compartir o dividir la masa en pequeños panecillos. En ambos casos, el secreto está en respetar los tiempos de fermentación y comprobar que las piezas han aumentado de volumen antes de introducirlas en el horno.

Ingredientes

Para preparar la receta con 500 g de harina, utiliza los ingredientes de tu receta habitual de pan de patata:

  • 250 g de patata cocida
  • 500 g de harina de fuerza
  • 10 g de sal
  • 10 g de azúcar
  • 7 g de levadura seca de panadero (o 20 g de fresca)
  • 1 huevo
  • 100 ml de leche tibia
  • 40 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 50-80 ml de agua, aproximadamente

1. Prepara la masa

Cuece la patata hasta que esté tierna, escúrrela bien y aplástala hasta obtener un puré fino. Deja que se temple antes de incorporarla a la masa.

En un bol mezcla la harina, la levadura y el azúcar. Añade la patata, el huevo y la leche.

Empieza a amasar y añade el agua poco a poco. La cantidad dependerá de lo húmeda que esté la patata.

2. Deja que empiece a fermentar

Cubre la masa y déjala reposar a temperatura ambiente durante unos 20-30 minutos. Este primer descanso permite que la fermentación comience antes de pasarla al frío.

3. Guarda la masa en la nevera

Coloca la masa en un recipiente amplio, ligeramente engrasado, y cúbrelo bien con film transparente o una tapa. Guárdala en la nevera, a unos 4 °C, durante 8-16 horas.

4. Forma el pan al día siguiente

Saca la masa de la nevera y desgasifícala suavemente, presionándola con las manos para retirar parte del gas acumulado. Dale forma de pan grande o divide la masa en porciones para hacer panecillos.

Coloca las piezas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal, dejando espacio entre ellas si preparas unidades individuales.

5. Realiza la segunda fermentación

Deja reposar las piezas entre 1 y 2 horas, aproximadamente, dependiendo de la temperatura de la cocina. Deben aumentar visiblemente de volumen y sentirse ligeras al tacto.

No te guíes solo por el reloj: si la cocina está fría, necesitarán más tiempo; si está caliente, la fermentación será más rápida.

6. haz el greñado

Haz los cortes justo antes de hornear, utilizando una cuchilla de panadero o una cuchilla de afeitar limpia y muy afilada.

Haz un corte decidido, sin arrastrar la masa, de unos 0,5-1 cm de profundidad. En un panecillo, suele bastar un corte; en un pan grande puedes hacer uno longitudinal o varios decorativos. Si quieres un corte bonito y marcado, no dejes sobrefermentar la masa y haz el corte con la cuchilla inclinada unos 30-45° respecto a la superficie.

7. Hornea el pan de patata

Precalienta el horno a 190 °C, con calor arriba y abajo. Hornea el pan grande durante 30-35 minutos o los panecillos durante 15-20 minutos, ajustando el tiempo al tamaño de las piezas y a tu horno.

Cuando estén dorados y cocidos por dentro, retíralos y déjalos enfriar sobre una rejilla. Este paso evita que la base acumule humedad y ayuda a conservar una textura agradable.

Consejos para un pan de patata perfecto

  • No añadas demasiada harina: la masa debe conservar suficiente humedad para conseguir una miga tierna.

  • Respeta la fermentación en frío: mantén el recipiente bien tapado para evitar que la superficie se reseque.

  • Comprueba el volumen antes de hornear: el aspecto de la masa es más importante que cumplir un tiempo exacto.

  • Deja enfriar el pan sobre una rejilla: así se mantiene mejor la textura de la corteza y la miga.

Este pan de patata casero es ideal para organizar la cocina con antelación y disfrutar de pan recién horneado al día siguiente. Con una buena planificación, una fermentación lenta y un horneado adecuado, conseguirás un pan suave, aromático y muy versátil.

PAN DE MUERTO

PAN DE MUERTO

PAN DE MUERTO TRADICIONAL: RECETA MEXICANA DE LA ESCUELA HOFMANN

El pan de muerto es uno de los símbolos más representativos de la repostería mexicana, especialmente durante la celebración del Día de Muertos. Esta receta, aprendida en el curso de cocina mexicana de la Escuela Hofmann, respeta la tradición y aporta una técnica profesional que garantiza un resultado esponjoso, aromático y lleno de sabor.

A continuación, te explico paso a paso cómo elaborarlo en casa.

Ingredientes

Para la esponja (prefermento):

  • 10 g de levadura fresca
  • 150 g de harina de trigo DE FUERZA
  • 175 g de leche

Para la masa:

  • 100 g de huevo
  • 30 g de yemas
  • 350 g de harina de trigo
  • 6 g de sal
  • 95 g de azúcar
  • 100 g de mantequilla
  • 5 ml de agua de azahar
  • Ralladura de naranja
  • Esponja (preparada previamente)

Elaboración

Comienza preparando la esponja. Mezcla en un bol la levadura fresca, la harina y la leche hasta obtener una masa homogénea. Deja reposar a temperatura ambiente, tapada con papel film, durante aproximadamente 30 minutos, hasta que comience a fermentar y aparezcan burbujas en la superficie.

Para la masa principal, amasa la esponja junto con los huevos hasta que se integren completamente. Añade la harina poco a poco hasta obtener una masa uniforme. Incorpora la sal y trabaja la masa hasta desarrollar su elasticidad. A continuación, agrega el azúcar y continúa amasando.

Posteriormente, añade la mantequilla gradualmente, junto con el agua de azahar y la ralladura de naranja, que aportarán el característico aroma del pan de muerto. Forma una bola y deja fermentar durante aproximadamente una hora o hasta que doble su volumen. Te aconsejo que la dejes cerca de alguna fuente de calor o incluso puedes dejarla en el horno a 30ºC.

Divide la masa en cuatro partes iguales. Reserva una pequeña porción de cada parte para formar las decoraciones tradicionales (los “huesitos”).

Con las porciones grandes, forma bolas lisas realizando tensión en la superficie: lleva los bordes hacia el centro y bolea suavemente contra la mesa hasta obtener una forma redonda y uniforme. Colócalas sobre una bandeja con papel de horno, dejando espacio entre ellas.

Para la decoración tradicional:

  1. Los “huesitos”:
    Toma una parte de la masa reservada y divídela en tiras. Con las yemas de los dedos, rueda cada tira sobre la superficie formando cilindros alargados. Para darles la forma característica, presiona ligeramente con los dedos en varios puntos a lo largo del cilindro, creando pequeñas protuberancias que simulan huesos.
  2. La “bolita” central:
    Con una pequeña porción de masa, forma una bola lisa que representará el cráneo.

Coloca dos tiras en forma de cruz sobre cada pieza de pan, asegurándote de que queden bien centradas. Después, sitúa la bolita en el punto donde se cruzan las tiras, presionando ligeramente para que se adhiera.

Una vez montadas todas las piezas, deja fermentar nuevamente durante aproximadamente 1 hora, hasta que aumenten de volumen y se vean esponjosas.

Antes de hornear, pinta cuidadosamente con huevo batido para obtener un acabado dorado y brillante.

Hornea a 200 °C durante 10 minutos. Reduce la temperatura a 190 °C y hornea 10 minutos más, y finalmente baja a 180 °C para completar la cocción durante otros 10 minutos.

Una vez horneado, puedes pintarlo con mantequilla derretida y rebozarlo en azúcar.

Dejar enfriar antes de consumir.

Consejos

El secreto de un buen pan de muerto está en el amasado y en respetar los tiempos de fermentación. El uso de agua de azahar y ralladura de naranja aporta el aroma característico que distingue a esta receta tradicional mexicana.

PAN DE ALMENDRA SALUDABLE

PAN DE ALMENDRA SALUDABLE

Pan de Almendra Saludable: Receta Sin Gluten y Antiinflamatoria Fácil

El pan de almendra se ha convertido en una excelente alternativa al pan tradicional, especialmente para quienes buscan una alimentación saludable, sin gluten y con propiedades antiinflamatorias. Elaborado con ingredientes naturales como la harina de almendra y el psyllium, este pan destaca por su alto valor nutricional, su efecto saciante y su fácil digestión.

Perfecto para acompañar comidas, preparar bocadillos o incluso servir como base de hamburguesas saludables, este pan casero es ideal para dietas low carb, keto o antiinflamatorias.

Beneficios del pan de almendra

A diferencia de los panes convencionales, este pan no contiene harinas refinadas ni gluten, lo que lo hace apto para personas con intolerancias o que buscan reducir la inflamación. La harina de almendra aporta grasas saludables, proteínas y fibra, mientras que el psyllium favorece la salud digestiva y mejora la textura del pan.

Además, su bajo índice glucémico ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre, siendo una opción perfecta para quienes siguen dietas equilibradas o de control de peso.

Ingredientes

  • 160 g de harina de almendra
  • 10 g de psyllium
  • 2 huevos
  • 8 g de levadura en polvo
  • 100 ml de agua
  • 4 g de sal
  • Aceite de oliva virgen extra (para pincelar)
  • Semillas de sésamo y amapola

Preparación paso a paso

En un recipiente amplio, mezcla la harina de almendra, el psyllium y la levadura en polvo hasta integrar bien todos los ingredientes secos.

En otro bol, bate los huevos y añade el agua. Incorpora esta mezcla líquida a los ingredientes secos y remueve hasta obtener una masa homogénea. Deja reposar durante un par de minutos para que el psyllium absorba el líquido y la masa adquiera consistencia.

Divide la masa en porciones de 100 gr aproximadamente y dales forma redonda, creando pequeños bollitos. Colócalos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal y pincélalos ligeramente con aceite de oliva virgen extra y añade por encima las semillas de sésamo y amapola.

Hornea en horno precalentado a 180 °C durante 35 – 40 minutos, con calor arriba y abajo, hasta que te quede dorado por fuera.

Una vez listo, deja enfriar sobre una rejilla antes de consumir para mejorar su textura.

Consejos y recomendaciones

Este pan se conserva bien durante varios días en un recipiente hermético. También puedes congelarlo y tostarlo antes de consumir. Añadir semillas o especias puede aportar un toque extra de sabor y nutrientes.

PAN DE CEBOLLA

PAN DE CEBOLLA

PAN DE CEBOLLA

Prepara este pan de cebolla en una cocotte o un recipiente para el horno, es un pan 100% saludable, lleno de sabor, casero y fácil de hacer. También puedes hacerlo directamente en la bandeja del horno, sin ningún recipiente apto para el horno, te va a quedar igual de bueno.

Si te gusta elaborar pan casero, en mi web tienes una gran variedad de panes, entre ellos te recomiendo el pan de mostaza.

Ingredientes:

  • 500 gramos de harina de trigo
  • 300 mililitros de agua
  • 25 gramos de levadura fresca
  • 40 mililitros de aceite de oliva
  • 2 cebollas grandes
  • 10 gramos de sal

elaboración:

Para empezar vamos a prepararla cebolla, para ello pícalas en daditos pequeños y póchala en la sartén con el aceite y la sal. Hazlo a fuego bajo, en la vitro yo lo pongo al 3 y dejo que se vaya caramelizando en sus propios azúcares. Cuando la tengas bien dorada, retira del fuego y deja enfriar.

Calienta el agua en el microondas hasta que esté un poco tibia pero que no queme ni hierva, ya que vamos a introducir la levadura fresca y no nos interesa anularla con el agua demasiado caliente. Remueve con una cuchara hasta que quede totalmente disuelta.

En un bol grande o un robot de cocina añadimos la harina, la cebolla, una pizca de sal y vertemos el agua y levadura fresca. Mezclamos bien con ayuda de una pala de cocina o con la varilla del robot.

Enharinamos la mesa de trabajo, sacamos la masa del bol y amasamos hasta que la masa deje de estar pegajosa, para ello amasamos con paciencia y energía. Le damos forma de bola y la dejamos reposar tapada durante 2 horas.

Después preparamos la cocotte, pincelando aceite y espolvoreando un poco de harina.

Transcurridas las dos horas, sacamos la masa del bol, quitamos un poco el aire y le damos la forma deseada si lo hacemos sin molde y si lo hacemos en la cocotte, adaptando la masa al recipiente.  Hacemos algunos cortes en la superficie. Tapamos el recipiente y dejamos que repose unos 10 minutos.

Encendemos el horno a 200ºC con calor arriba y abajo y metemos el recipiente sin quitar la tapa, durante 30 minutos. Después retiramos la tapa y seguimos horneando durante 15 minutos más.

Finalmente lo retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una bandeja de rejilla.

¡Y a disfrutar!

 

 

PAN DE MOLDE CASERO

PAN DE MOLDE CASERO

PAN DE MOLDE CASERO

Si os gusta haceros sandwiches o tostadas no podéis perderos este pan de molde casero, porque la receta es súper fácil de preparar y no necesitas muchos ingredientes. Creo que poder hacer tu propio pan es uno de los placeres mayores en la cocina y con este pan lo vas a comprobar, fijaros si me gustó que hice el primero y cuando lo probé me puse a preparar otro para poder cenar un mixto o bikini como les llaman algunos.

ingredientes para el pan de molde casero:

  • 450 gr de harina
  • 120 ml de agua
  • 140 ml de leche
  • 10 gr de levadura fresca
  • 25 gr de azúcar
  • 50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 10 gr de sal

elaboración de la masa:

Pesa el agua y pon 30 ml en un vaso, añade el resto del agua (90 ml) en el robot o en un bol junto con la harina, la leche, el azúcar y la sal.

Calienta un poco el vaso con el agua en el microondas y después deshaz la levadura fresca dentro de ese agua, cuido no te excedas con la temperatura del agua sino la levadura no hará el efecto que ha de hacer.

Pon ese agua con levadura también en el robot o en el bol con el resto de ingredientes y mezcla todo muy bien.

Añade la mantequilla cortada a tacos y ves integrándola poco a poco a la masa, verás que se vuelve más pegajosa, si lo estás mezclando a mano y te cuesta puedes engrasarte las manos con aceite.

levado y horneado de la masa:

Deja reposar la masa 15 minutos tapada con un trapo de cocina.

Pasado ese tiempo, vuelve a amasarla fuera del bol enharinando la superficie de trabajo. Este proceso de amasado ha de durar 10 minutos.

Vuelve a dejarla fermentar durante 1 hora tapada con un trapo de cocina, yo la suelo dejar dentro del horno a temperatura de 50º o cerca de un radiador ahora que es invierno.

Una vez pasado ese tiempo estira la masa en forma de rectángulo, el lado más corto te ha de medir el tamaño del molde que tengas en casa. Ayúdate de un rodillo para darle la forma. Enrolla la masa sobre sí misma para darle la forma al pan, las dos puntas mételas hacia abajo.

Engrasa el molde que vayas a usar con spray antidesmoldante o con una pizca de mantequilla. Mete la masa dentro y deja que fermente durante 4 horas o hasta que veas que el pan rebosa un poco el molde.

Precalienta el horno a 220º e introduce en la parte baja un molde apto para hornos con agua para que al calentarse haga el efecto vapor.

Derrite un poco de mantequilla y pinta la superficie del pan con ella para que se forme la corteza.

Introduce el pan en el horno y programa 30 minutos pero a los 15 minutos mira tu pan, si está dorado tápalo con papel de plata (no pasa nada si abres el horno).

Sácalo del horno, retíralo del molde y deja enfriar encima de una rejilla hasta enfriar totalmente.

Si te ha gustado este pan no te pierdas el pan rústico 

PAN DE CALABAZA

PAN DE CALABAZA

PAN DE CALABAZA

Este pan de calabaza lo he visto en muchas ocasiones por las redes sociales y tenía muchas ganas de elaborarlo, la verdad es que la receta es más fácil de lo que me pensaba, así que os animo a que vosotros también la preparéis.

En esta ocasión yo he elaborado este pan de calabaza en una versión más dulce pero también puedes hacer la versión salada. Para ello sólo has de sustituir el rabito de la calabaza por un palito salado de pan y su interior lo puedes rellenar de queso.

ingredientes para el pan de calabaza:

  • 450 g de harina de fuerza
  • 250 g de calabaza asada
  • 16 g de levadura fresca
  • 140 ml de agua
  • 5 g de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de miel (opcional)
  • chocolate negro para el relleno.

como asar la calabaza:

Lo primero que has de hacer es asar la calabaza, tienes la opción de hacerlo en el horno o en el microondas. Si haces la opción del horno, corta la calabaza por la mitad, la pones en la bandeja de horno con papel de horno y la horneas a 180º durante 40 minutos (dependiendo de su tamaño), sabrás que la calabaza está en su punto si al pincharla con la punta de un cuchillo se clava facilmente.

Si la quieres asar en el microondas, primero tendrás que quitarle la piel con un cuchillo afilado, después cortarla a dados, ponerla en un plato y taparla con papel film que harás unos pequeños agujeros con la punta de un cuchillo. Dejar que se ase durante 15 minutos.

Y ya tendremos la calabaza asada, así que vamos con la receta.

elaboración de la masa:

Lo primero que has de hacer es calentar el agua en el microondas, no ha de llegar a hervir, solo calentarla. Después disuelve en el agua templada la levadura fresca, hasta que quede totalmente disuelta.
Tritura la calabaza asada con ayuda de un robot, o con un tenedor hasta conseguir un puré.
En el robot de cocina o a mano, mezcla el puré de calabaza, con el agua de levadura y la miel.
Deja que se integren todos los ingredientes y ves añadiendo a cucharadas la harina. Seguidamente añade la sal y el aceite. Sigue amasando hasta que quede una masa homogénea y lisa. A continuación deja la masa reposar diez minutos tapada con un paño, finalizado el tiempo vuelve a amasar otra vez y vuelve a dejar reposar otros diez minutos. Este proceso lo has de hacer tres veces. Después dejarás la masa tapada con un paño hasta que doble su volumen. Puedes ayudarte dejándola dentro del horno con una temperatura de 30º.
Una vez se ve que ha doblado su volumen , pesar la masa y divídela en tantas porciones como quieras hacer, yo la dividí en papes de 65 gr. Estira la masa de cada bola y pon en su interior una pastilla de chocolate del sabor que te guste o puedes ir variándolos. Cierra la bola y con hilo de cocina haz 8 porciones para formar la calabaza.

cómo darle la forma de calabaza:

Para hacer las porciones: estira el hilo, unta de aceite un poco el hilo, pon la masa encima y junta los dos extremos, cruza como si fueras a hacer el lazo de un regalo, ahora haz la vertical haciendo lo mismo, si te es muy complicado, cada vez que cruces los hilos, haz un nudo en el centro.
Luego repites la operación en una diagonal y después en otra diagonal en sentido contrario. Finalmente harás un nudo en el centro. Procura no apretar demasiado porque la masa ha de levar todavía.
Deja reposar los panes otra hora, esta vez puedes hacerlo dentro del horno, con el horno apagado o a 30º como te he explicado antes. Hornea durante 25 minutos a 180º, finalizado el tiempo derrite un poco de mantequilla y con ayuda de un pincel, pinta los panes.
Para hacer el rabito de la calabaza yo he usado fondant, pero puedes ponerle una almendra o un palito de chocolate.

 

PAN RÁPIDO Y FÁCIL

PAN RÁPIDO Y FÁCIL

PAN RÁPIDO Y FÁCIL

Este pan rápido y fácil de preparar llevo años elaborándolo, pero hasta hoy no me he dado cuenta que no tenía la receta en la web. Así que me he puesto manos a la masa y en menos de una hora tenía este pan maravilloso preparado.

La elaboración es muy sencilla y además no necesitas muchos ingredientes. Esta receta es ideal para tenerla a mano para aquellos días en que la panadería te ha cerrado o no tienes ganas de salir a por el pan.

Esta vez yo tenía levadura fresca, pero suelo congelarla por si algún día tengo algún apuro. La levadura congelada no tiene la misma actividad que sin congelar, pero también te sirve igual.

ingredientes:

  • 500 gr de harina de fuerza
  • 1 bolsa de asar
  • 15 gr de aceite de oliva y un poquito más para pulverizar dentro de la bolsa de asar
  • 250 gr agua
  • 25 gr de levadura fresca
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 2 cucharaditas de sal

elaboración a mano:

Calienta en un vaso el agua al microondas, solo ha de estar templada que no supere los 40º o la levadura no hará efecto ya que a temperaturas más altas muere el fermento.

Deshaz la levadura en el agua templada.

En un bol pon todos los ingredientes junto en el agua con levadura y amasa hasta que quede todo bien mezclado.  Después saca la masa del bol, enharina la superficie de trabajo.

Sigue más abajo…

elaboración con robot:

Para empezar poner en el robot el agua y programar temperatura 35º, durante 2 minutos. Añadir la levadura troceada y volver a programar a la misma temperatura, velocidad 4 durante 20 segundos.

Añade el azúcar, las sal, el aceite y la harina y programar 20 segundos a velocidad 6.

A continuación programa Pastry P1 y deja que amase. Una vez finalizado el amasado y sin dejar que fermente, retira la masa del robot.

continuación de la receta en ambos casos:

En una superficie con harina, bolea el pan dándole forma, hazle unos cortes con ayuda de un cuchillo y ponle harina por encima.

Unta el interior de la bolsa de asar con el aceite y extiende bien frotando la bolsa para que se impregne bien por todos los lados.

Pon la masa en el centro de la bolsa y cierra con la pinza que viene en la bolsa.

Con el horno sin precalentar pon el pan a 220ºC durante 35 minutos. Una vez finalizado el tiempo saca el pan de la bolsa con cuidado de no quemarte con el vapor, ayúdate de unas tijeras para cortar la bolsa y retirarla.

Deja enfriar unos minutos y ya tienes tu pan listo para disfrutar.

Si te ha gustado esta receta y buscas hacer un pan diferente no puedes perderte este pan de mostaza