BERENJENAS ASADAS CON BURRATA Y TOMATE CASERO

BERENJENAS ASADAS CON BURRATA Y TOMATE CASERO

Las berenjenas asadas con burrata y tomate casero son una receta mediterránea sencilla, elegante y llena de sabor. La combinación de la berenjena tierna y caramelizada, el intenso tomate concentrado cocinado lentamente y la cremosidad de la burrata crea un plato irresistible que puede servirse como entrante, plato principal ligero o incluso como cena saludable.

Esta elaboración destaca por la calidad de sus ingredientes y por una preparación que potencia los sabores naturales de cada uno de ellos. El tomate casero, cocinado lentamente con ajo y aceite de oliva hasta conseguir una textura concentrada y untuosa, aporta profundidad y carácter al plato. La burrata fresca añade un contraste suave y cremoso, mientras que los piñones tostados, la pimienta rosa y negra y las hojas de albahaca fresca aportan aroma, textura y un toque final de inspiración italiana.

Una receta fácil de preparar, visualmente espectacular y perfecta para disfrutar de los sabores del Mediterráneo en cualquier época del año.

POR QUÉ TE ENCANTARÁ ESTA RECETA

Las berenjenas asadas son un ingrediente muy versátil que absorbe perfectamente los sabores de los acompañamientos. En esta receta, el tomate concentrado casero potencia su dulzor natural, mientras que la burrata aporta una cremosidad que equilibra cada bocado.

Además, es una propuesta ideal para quienes buscan recetas vegetarianas saludables sin renunciar al sabor ni a una presentación cuidada.

INGREDIENTES Para las berenjenas

  • 2 berenjenas grandes
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra

Para el tomate casero concentrado

  • 800 g de tomates maduros
  • 3 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Para el acabado

  • 2 burratas frescas
  • 40 g de piñones
  • Aceitunas negras tipo Kalamata
  • Pimienta rosa en grano
  • Pimienta negra recién molida
  • Hojas de albahaca fresca
  • Aceite de oliva virgen extra

1. Asar las berenjenas

  1. Precalienta el horno a 200 °C.
  2. Corta las berenjenas por la mitad longitudinalmente.
  3. Realiza unos cortes superficiales en la pulpa formando una cuadrícula.
  4. Rocía con aceite de oliva y sazona con sal y pimienta.
  5. Hornea durante 35-40 minutos o hasta que la pulpa esté tierna y ligeramente dorada.

2. Preparar el tomate casero concentrado

  1. Pela los tomates y córtalos en trozos.
  2. Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia.
  3. Añade los dientes de ajo y sofríelos suavemente hasta que desprendan todo su aroma.
  4. Incorpora los tomates y una pizca de sal.
  5. Cocina a fuego medio-bajo removiendo ocasionalmente hasta que el tomate pierda prácticamente toda su agua de vegetación.
  6. Continúa la cocción hasta obtener una salsa espesa, intensa y concentrada.
  7. Retira los ajos si lo prefieres y reserva.

3. Montaje del plato

  1. Coloca una capa generosa de tomate concentrado sobre cada mitad de berenjena asada.
  2. Distribuye trozos de burrata fresca por toda la superficie.
  3. Añade los piñones ligeramente tostados.
  4. Incorpora algunas aceitunas negras para aportar un toque mediterráneo adicional.
  5. Espolvorea pimienta rosa y pimienta negra recién molida.
  6. Puedes meter de nuevo las berenjenas en el horno unos 15 minutos a 180ºC para que la burrata se cuaje un poco.
  7. Finalmente decora con hojas de albahaca fresca y un hilo de aceite de oliva virgen extra.

CONSEJOS PARA UN RESULTADO PERFECTO

  • Utiliza tomates muy maduros para conseguir una salsa más dulce y sabrosa.
  • Cocina el tomate lentamente para concentrar todos sus aromas y obtener una textura sedosa.
  • Tuesta ligeramente los piñones antes de añadirlos para potenciar su sabor.
  • Un buen aceite de oliva virgen extra marcará la diferencia en el resultado final.

UNA RECETA MEDITERRÁNEA FÁCIL Y ELEGANTE

Estas berenjenas asadas con burrata y tomate casero son la prueba de que las recetas más sencillas pueden convertirse en platos extraordinarios. El contraste entre la suavidad de la berenjena, la intensidad del tomate concentrado y la cremosidad de la burrata ofrece una combinación de sabores que conquista desde el primer bocado.

Perfectas para compartir, para una comida ligera o como propuesta vegetariana para ocasiones especiales, esta receta se convertirá en una de tus favoritas.

CREMA DE ESPINACAS, PUERRO Y GUISANTES FRESCOS

CREMA DE ESPINACAS, PUERRO Y GUISANTES FRESCOS

La crema de espinacas, puerro y guisantes frescos es una receta saludable, ligera y llena de sabor que destaca por su vibrante color verde y su textura extraordinariamente cremosa. Elaborada con ingredientes frescos y naturales, esta crema combina la suavidad del puerro, la intensidad vegetal de las espinacas y el delicado dulzor de los guisantes frescos, dando como resultado un plato elegante, nutritivo y muy apetecible.

Perfecta para cualquier época del año, esta crema se convierte en una opción ideal tanto para una comida ligera como para una cena saludable. Su textura aterciopelada y su atractivo aspecto la hacen especialmente adecuada para servir como entrante en ocasiones especiales, donde una presentación cuidada marca la diferencia.

Uno de los grandes atractivos de esta receta es su equilibrio entre sencillez y sofisticación. El acabado con un remolino de yogur o nata ligera, unos guisantes frescos, cebollino picado, semillas y unas hojas de menta aporta contraste de texturas, frescura y un resultado visual digno de un restaurante.

Además de su atractivo gastronómico, esta crema es una excelente fuente de vitaminas, minerales y antioxidantes. Las espinacas aportan hierro y fibra, los guisantes añaden proteínas vegetales y el puerro contribuye con un sabor suave y delicado que armoniza perfectamente con el conjunto.

Ingredientes

  • 300 g de espinacas frescas
  • 2 puerros
  • 250 g de guisantes frescos
  • 750 ml de caldo de verduras
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida

Para la decoración (opcional)

  • Yogur griego o nata ligera
  • Guisantes frescos reservados
  • Cebollino fresco picado
  • Semillas de sésamo
  • Hojas de menta fresca
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparar las verduras

Lava cuidadosamente las espinacas y escúrrelas bien. Limpia los puerros eliminando la parte verde más dura y córtalos en rodajas finas. Desgrana los guisantes frescos y reserva unos pocos para la decoración final.

Sofrito inicial

Calienta el aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia. Añade el puerro y cocina a fuego medio durante unos 8 minutos hasta que quede tierno y ligeramente transparente.

Cocción

Incorpora los guisantes y sofríe un par de minutos. Añade el caldo de verduras caliente y cocina durante aproximadamente 10 minutos.

Agrega las espinacas frescas y cocina únicamente 3 o 4 minutos más, justo hasta que se marchiten y mantengan su intenso color verde.

Triturado

Tritura la preparación hasta obtener una crema fina y sedosa. Para una textura aún más refinada, puedes pasarla por un colador fino.

Presentación

Sirve la crema caliente o templada. Decora con unas cucharadas de yogur o nata ligera formando un remolino, añade algunos guisantes frescos, cebollino picado, unas semillas de sésamo y unas hojas de menta. Finaliza con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y un toque de pimienta negra recién molida.

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CREMA DE BRÓCOLI, CALABACÍN Y ALBAHACA

CREMA DE BRÓCOLI, CALABACÍN Y ALBAHACA

La crema de brócoli, calabacín y albahaca es una receta ligera, cremosa y muy aromática que destaca por su frescura y equilibrio de sabores. Esta combinación de verduras verdes da como resultado una crema suave, nutritiva y perfecta para quienes buscan platos saludables sin renunciar al sabor.

El brócoli aporta cuerpo, textura y un sabor vegetal intenso, mientras que el calabacín suaviza la crema y le proporciona una textura mucho más sedosa y delicada. La albahaca fresca, añadida al final de la elaboración, introduce un aroma fresco y mediterráneo que transforma completamente la receta y le aporta un acabado elegante y muy apetecible.

Esta crema es ideal para servir tanto caliente como templada, convirtiéndose en una opción perfecta para cualquier época del año. Además, su elaboración sencilla y rápida la convierte en una receta muy práctica para el día a día, permitiendo preparar una comida saludable con ingredientes básicos y naturales.

Uno de los secretos para conseguir una crema mucho más sabrosa está en cocinar las verduras lentamente al inicio para potenciar todos sus aromas. Además, triturar la preparación cuando todavía está caliente ayuda a obtener una textura especialmente fina y cremosa.

Ingredientes :

  • 1 brócoli grande
  • 2 calabacines
  • 1 cebolla
  • Un puñado de hojas de albahaca fresca
  • 750 ml de caldo de verduras o agua
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra molida

Preparar las verduras

  1. Pela y corta la cebolla en trozos pequeños.
  2. Lava los calabacines y córtalos en dados medianos.
  3. Separa los ramilletes del brócoli y corta el tallo en trozos pequeños para aprovechar toda la verdura.
  4. Lava cuidadosamente las hojas de albahaca fresca y reserva.

Sofrito inicial

  1. En una olla añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  2. Sofríe la cebolla a fuego medio hasta que quede tierna y ligeramente transparente.
  3. Incorpora el calabacín y cocina durante unos minutos removiendo suavemente.

Cocción de la crema

  1. Añade el brócoli troceado y mezcla bien con el resto de ingredientes.
  2. Cubre con el caldo de verduras o agua caliente.
  3. Cocina a fuego medio durante aproximadamente 15-20 minutos, hasta que todas las verduras estén tiernas.

Triturado y acabado

  1. Añade las hojas de albahaca fresca justo antes de triturar para conservar mejor su aroma y color.
  2. Tritura la crema hasta conseguir una textura fina, ligera y cremosa.
  3. Ajusta de sal y pimienta negra molida al gusto.

Consejos para una crema perfecta

Añadir la albahaca al final de la cocción permite mantener todo su frescor y conseguir un color verde mucho más intenso y atractivo. También puedes incorporar unas semillas tostadas o un chorrito extra de aceite de oliva virgen extra en el momento de servir para aportar más textura y sabor.

Si deseas una crema todavía más cremosa, puedes añadir unas cucharadas de queso crema o yogur natural, aunque la textura natural de las verduras ya proporciona un resultado muy suave y agradable.

Puedes presentar la crema con unos ramilletes de brócoli crujientes que puedes hacer al vapor o en una sartén.

CREMA DE CALABAZA, ZANAHORIA Y JENGIBRE

CREMA DE CALABAZA, ZANAHORIA Y JENGIBRE

La crema de calabaza, zanahoria y jengibre es una receta reconfortante, suave y llena de sabor que destaca por su equilibrio entre el dulzor natural de las verduras y el toque fresco y ligeramente picante del jengibre. Se trata de una elaboración saludable, ligera y muy nutritiva, perfecta tanto para los meses más fríos como para quienes buscan platos sencillos pero llenos de matices.

La combinación de calabaza y zanahoria aporta una textura cremosa y aterciopelada de forma natural, sin necesidad de añadir grandes cantidades de nata o espesantes. Además, el jengibre fresco introduce un punto aromático muy interesante que realza el sabor de las verduras y aporta frescura al conjunto.

Esta crema es ideal como primer plato, cena ligera o incluso como opción saludable para preparar con antelación y conservar varios días en la nevera. Su textura suave y su sabor equilibrado la convierten en una receta muy versátil que gusta tanto a adultos como a niños.

Uno de los secretos para conseguir una crema mucho más sabrosa está en sofreír previamente las verduras antes de cocerlas. Este paso permite potenciar sus azúcares naturales y conseguir un sabor más profundo y elegante. Además, triturar la crema cuando todavía está bien caliente ayuda a obtener una textura especialmente fina y cremosa.

Ingredientes :

  • 600 g de calabaza
  • 3 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 1 trozo pequeño de jengibre fresco
  • 750 ml de caldo de verduras o agua
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra molida

Cómo preparar crema de calabaza, zanahoria y jengibre paso a paso:

Preparar las verduras

  1. Pela y corta la cebolla en trozos pequeños.
  2. Pela las zanahorias y córtalas en rodajas.
  3. Retira la piel y las semillas de la calabaza y trocéala.
  4. Pela el jengibre fresco y rállalo o pícalo muy fino.

Sofrito inicial

  1. En una olla amplia añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  2. Sofríe la cebolla a fuego medio hasta que quede tierna y ligeramente transparente.
  3. Incorpora la zanahoria y el jengibre y cocina unos minutos más para potenciar todos los aromas.

Cocción

  1. Añade la calabaza troceada y mezcla bien con el resto de ingredientes.
  2. Cubre con el caldo de verduras o agua caliente.
  3. Cocina a fuego medio durante aproximadamente 25 minutos o hasta que las verduras estén completamente tiernas.

Triturado y acabado

  1. Tritura la crema hasta conseguir una textura muy fina y cremosa.
  2. Ajusta de sal y pimienta al gusto.
  3. Si deseas una textura todavía más ligera, puedes añadir un poco más de caldo.

Consejos para una crema perfecta

El jengibre debe utilizarse con equilibrio para aportar frescura sin dominar el sabor de la crema. También puedes añadir un chorrito de leche de coco o unas semillas tostadas en el momento de servir para aportar todavía más textura y sabor.

Para un acabado más elegante, termina la crema con semillas de cáñamo, de lino y unos picatostes.

CUSCÚS DE BRÓCOLI CON FRUTOS SECOS Y VERDURAS SALTEADAS

CUSCÚS DE BRÓCOLI CON FRUTOS SECOS Y VERDURAS SALTEADAS

El cuscús de brócoli con frutos secos y verduras salteadas es una receta saludable, ligera y llena de sabor que se ha convertido en una de las alternativas más populares al cuscús tradicional. Gracias a su combinación de verduras frescas, frutos secos tostados y una textura suave pero ligeramente crujiente, este plato resulta perfecto tanto para comidas equilibradas como para cenas ligeras y nutritivas.

La clave de esta elaboración está en transformar el brócoli en pequeños granos similares al cuscús clásico. Para ello, se pica en un robot de cocina hasta conseguir una textura fina y ligera que, tras un breve salteado, mantiene toda su frescura y un punto crujiente muy agradable.

Además, el contraste entre el dulzor natural de la zanahoria, la intensidad del tomate y el sabor tostado de las almendras, piñones y cacahuetes convierte esta receta en una propuesta muy completa y llena de matices. El tomate escaldado y limpio de semillas aporta frescura y una textura mucho más delicada, consiguiendo un acabado más elegante y profesional.

Este cuscús de brócoli es ideal para quienes buscan recetas saludables, bajas en carbohidratos y llenas de sabor sin renunciar a una presentación atractiva y sofisticada.

Ingredientes para el cuscús de brócoli

  • 1 brócoli grande
  • 2 zanahorias
  • 1 tomate maduro
  • 30 g de almendras
  • 20 g de piñones
  • 30 g de cacahuetes
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra molida

Preparar los frutos secos

  1. Coloca las almendras, los piñones y los cacahuetes en una sartén sin aceite.
  2. Tuesta ligeramente a fuego medio removiendo constantemente hasta que desprendan aroma y comiencen a dorarse.
  3. Reserva para utilizar más adelante.

cocinado del tomate y las verduras

  1. Haz una pequeña cruz en la base del tomate y escáldalo durante unos segundos en agua hirviendo.
  2. Retira la piel, corta el tomate en cuartos y elimina las semillas.
  3. Quédate únicamente con los pétalos del tomate y córtalos en dados muy pequeños.
  4. Pela las zanahorias y córtalas en brunoise fina, intentando mantener un tamaño similar al tomate.

Preparar el cuscús de brócoli

  1. Lava el brócoli y separa los ramilletes.
  2. Tritura el brócoli en un robot de cocina hasta obtener una textura similar a pequeños granos de cuscús.
  3. En una sartén amplia con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, saltea el brócoli durante unos minutos a fuego medio-alto. La idea es mantener una textura ligera y ligeramente crujiente, evitando una cocción excesiva.
  4. Retira y reserva.

Saltear las verduras

  1. En la misma sartén, añade un poco más de aceite de oliva y saltea la zanahoria durante unos minutos.
  2. Incorpora el tomate troceado y cocina brevemente para mantener su frescura y textura.
  3. Añade nuevamente el brócoli salteado y mezcla suavemente todos los ingredientes.

Acabado final

  1. Incorpora los frutos secos tostados y mezcla bien para repartir todos los sabores y texturas.
  2. Ajusta de sal y pimienta negra molida al gusto.
  3. Sirve caliente o templado con un chorrito final de aceite de oliva virgen extra.

Consejos para un cuscús de brócoli perfecto

Es importante no cocinar demasiado el brócoli para conservar su color verde intenso y una textura agradable. También puedes añadir hierbas frescas como cilantro, perejil o menta para aportar todavía más frescura al plato.

Los frutos secos tostados son fundamentales en esta receta, ya que aportan contraste y profundidad de sabor, convirtiendo este sencillo plato en una propuesta mucho más completa y sofisticada.

CREMA DE CALABACÍN, APIO Y MANZANA VERDE

CREMA DE CALABACÍN, APIO Y MANZANA VERDE

CREMA DE CALABACÍN, APIO Y MANZANA VERDE: RECETA SALUDABLE, SUAVE Y LLENA DE SABOR

BRIAM GRIEGO

BRIAM GRIEGO

BRIAM GRIEGO

El Briam griego es un plato tradicional de verduras al horno, sazonado con hierbas aromáticas, muy parecida a la ratatouille.

Es un plato que puede servirse como plato principal o como guarnición, acompañando a platos de pescado o de carne, y que permite aprovechar las verduras de temporada de una manera saludable y sabrosa. Se disfruta especialmente en verano, cuando las verduras están en su mejor momento.

ingredientes:

  • 2 unid patatas con la piel lavada
  • 1 unid berenjena cortada en láminas
  • 2 unid calabacines cortados en círculos de 2 cm
  • 2 unid zanahorias cortadas en círculos de 1 cm
  •  1 unid cebolla cortada en láminas
  • 1 unid pimiento rojo, cortado en trozos
  • 1 pimiento verde, cortado en trozos
  • 2 tomates maduros grandes, rallados
  • 50 ml AOVE
  • 2 dientes de ajo picados
  • 15 gr concentrado de tomate
  • 3 gr Orégano seco
  • 3 gr Tomillo seco
  • 10 gr Azúcar morena
  • Sal y pimienta
  • Olivas kalamata sin hueso
  • Perejil
  • Queso feta

elaboración::

Para empezar precalentar el horno con ventilador de 200°C.

En un bol, mezclar el tomate rallado, el concentrado de tomate, el azúcar, las hierbas, el ajo y el aceite. Sazonar con sal y pimienta.

En una fuente apta para horno poner una capa de la salsa de tomate, a continuación añadir las verduras en la fuente de manera alterna, intercalando todas las verduras.

Verter lo que queda de salsa por encima de. las verduras.

Picar el perejil lavado y secado. Cortar en rodajas las olivas y en cubitos el queso feta.

Añadir por encima el perejil picado y disponer de forma armoniosa las olivas y el queso.

Hornear durante 40 minutos a 200ºC, cubriendo la bandeja con papel de aluminio.

Finalizado ese tiempo, destapar las verduras y hornear durante 30-40 minutos más, hasta que estén blandas, caramelizadas y con poca salsa.

Decorar con unas hojas de albahaca y servir caliente. ¡A disfrutar!

VERDURAS A BAJA TEMPERATURA Y ESFERIFICACIONES DE ALBAHACA

VERDURAS A BAJA TEMPERATURA Y ESFERIFICACIONES DE ALBAHACA

VERDURAS A BAJA TEMPERATURA Y ESFERIFICACIONES DE ALBAHACA

Prepara estas verduras a baja temperatura en gel de hierbas y esferificaciones de albahaca si quieres sorprender a tus invitados.

ingredientes:

  • 100 gr de tirabeques
  • 100 gr de cebolla tierna
  • 15 judías verdes perona
  • 80 gr de hinojo
  • 15 zanahorias baby
  • 15 patatas ratte o del platillo
  • 15 tomates cherry de colores
  • 8 ajos tiernos
  • 15 rabanitos
  • hielo

para la crema de guisantes

  • 100 gr de guisantes
  • Hojas de menta
  • Agua de la cocción

ingredientes para las esferificaciones de albahaca:

  • 200 gr de albahaca fresca
  • 50 ml de agua
  • c/s sal fina
  • 5 gr alginato
  • 1 litro agua
  • 5 gr gluconolactato
  • 1 jeringuilla

elaboración de las verduras:

Cocemos la cebolla tierna, el hinojo, las zanahorias y los ajos tiernos al vacío por separado
en un baño de agua a 85ºC : las zanahorias baby 20 minutos, hinojo 24 minutos ,ajos tiernos y cebolla tierna 25 minutos.

Las patatas, los tirabeques y las judías a 100ºC: patatas 30 minutos , tirabeques y judías 25 minutos.

elaboración para las esferas de albahaca:

Escaldar la albahaca en agua hirviendo con sal y enfriar rápidamente en agua helada.
Triturar 200 gr de albahaca y añadir 50 ml de agua, colar por una superbag o media. Una vez colado debemos obtener 250 ml de jugo de albahaca.

Poner el líquido en un vaso de batidora, añadir 5 g de Algin y volver a batir con la batidora, rectificar de sal.

En otro recipiente triturar durante 3-4 minutos el Gluco con 1 l. de agua. Pasar por la
máquina de vacío o idealmente realizar 24 h antes y reposar (para eliminar las burbujas
de aire que se han incorporado con la batidora).

Poner la solución en un recipiente. Realizar las esferificaciones con la ayuda de una jeringuilla. Para ello tomar un poco de líquido de albahaca e incorporar con cuidado gota a gota en la solución del alginato.

elaboración de la crema de guisantes:

Ponemos a hervir los guisantes en agua caliente con sal, después trituramos junto con unas hojas de menta y una pizca de sal. Pasamos por un colador para que quede una crema suave.

presentación:

Podemos calentar las verduras o servirlas frías. Ponemos dos cucharadas de la crema de guisantes en el centro  y colocamos de manera armoniosa el resto de ingredientes, añadiendo en el centro una cucharada de las esferas de albahaca.

REPOLLO CON AJO Y PIMENTÓN

REPOLLO CON AJO Y PIMENTÓN

REPOLLO CON AJO Y PIMENTÓN

Este repollo con ajo y pimentón es una receta que elabora mi familia y recuerdo de mi infancia, ideal para una cena rápida o guarnición. Esta receta es ideal si sigues una dieta vegana o vegetariana y puedes comerlo como primer plato.

El repollo es una verdura perteneciente a la familia de las Brassica, es decir de las coles. Se caracteriza por su forma y sabor entre amargo y dulce.

Si te sobra repollo después de hacer esta receta puedes preparar la famosa ensalada americana Coleslaw.

ingredientes:

  • 400 g de repollo
  • 4 dientes de ajo
  • 40 ml de aceite de oliva suave
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de sal
  • 20 ml de vinagre de manzana (opcional)

elaboración:

Para empezar limpia el repollo y retira las hojas exteriores y córtalo en rodajas finas (juliana). Lávalo y reserva en un colador.

Pela los ajos y córtalos en rodajas.

Calienta el aceite en una sartén grande o una olla. Una vez caliente añade el ajo troceado y remueve para que desarrolle su aroma. Antes de que se doren añade el pimentón dulce y mezcla.

Añade el repollo cortado y mézclalo bien con el sofrito de ajo y pimentón, para que se impregne bien y de manera uniforme.

Añade una cucharadita de sal y cocina fuego medio durante unos 8 minuto, removiendo  de vez en cuando, hasta que empiece a ablandarse. A continuación añade el vinagre y sigue cocinando la col unos 3 minutos más hasta que lo veas totalmente cocinado pero con un punto crujiente.

Y ya tendrás listo tu plato, sirve como primer plato o como acompañante de platos de carne o pescado.