La coca de San Juan cheesecake es una versión original, cremosa y sofisticada de uno de los dulces más tradicionales de la noche de San Juan. Esta receta fusiona la clásica coca dulce con la suavidad y cremosidad de una tarta de queso, creando un postre irresistible que combina tradición y modernidad en cada bocado.
En esta versión, el azúcar refinado se sustituye por jarabe de arce, aportando un dulzor mucho más natural, equilibrado y aromático. Este pequeño cambio no solo suaviza el sabor final, sino que también aporta un ligero matiz caramelizado que combina perfectamente con la crema de queso y la mermelada de fresa.
La textura es uno de los grandes atractivos de esta coca. La base queda tierna y esponjosa, mientras que la capa de cheesecake aporta una cremosidad suave y delicada que contrasta a la perfección con el toque afrutado de la mermelada. El resultado es una coca elegante, diferente y perfecta tanto para celebraciones especiales como para sorprender con un postre original y lleno de sabor.
Además de ser visualmente muy atractiva, esta receta conserva toda la esencia festiva de la tradicional coca de San Juan, convirtiéndose en una propuesta ideal para compartir en reuniones familiares o cenas veraniegas.
ingredientes Para el prefermento:
- 20 g de leche a temperatura ambiente
- 12 g de levadura fresca
- 40 g de harina de fuerza
para la masa:
- 300 g de harina de fuerza
- 125 g de leche a temperatura ambiente
- 1 huevo
- 50 ml de jarabe de arce (puedes sustituirlo por azúcar)
- 40 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- ralladura de naranja
- Prefermento
relleno:
- 200 g de queso crema
- 100 ml de nata 35%
- 30 ml de jarabe de arce
- Mermelada de fresa casera
decoración:
- 1 huevo batido
- azúcar perlado
- pistachos picados
- fresas naturales
Elaboración paso a paso
Preparación del prefermento
Comienza preparando el prefermento, un paso fundamental para conseguir una masa mucho más aromática, esponjosa y con mejor conservación. Mezcla los ingredientes del prefermento y amasa ligeramente hasta obtener una masa homogénea. Forma una bola y colócala en un bol limpio. Cubre con papel film para evitar que se reseque y deja fermentar durante aproximadamente 3 horas a temperatura ambiente.
Si prefieres una fermentación más lenta y un sabor más desarrollado, puedes dejar el prefermento toda la noche en la nevera, una opción muy recomendable para organizar mejor la elaboración y potenciar todavía más la textura final de la coca.
Preparación de la masa
Una vez listo el prefermento, incorpora todos los ingredientes de la masa en un bol amplio, incluyendo el propio prefermento ya fermentado. Mezcla inicialmente con ayuda de una cuchara o rasqueta hasta que todos los ingredientes queden integrados.
Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y comienza el amasado. Trabaja la masa durante unos 15 minutos realizando movimientos de estirado y plegado hasta conseguir una textura lisa, elástica y ligeramente satinada. La masa debe despegarse de las manos sin perder suavidad. Este proceso también puede realizarse en amasadora si deseas facilitar el trabajo.
Forma una bola con la masa y colócala en un bol previamente engrasado con unas gotas de aceite. Cubre nuevamente con papel film y deja fermentar entre 2 y 3 horas, o hasta que la masa triplique claramente su volumen.
Formado y segunda fermentación
Una vez finalizada la fermentación, vuelca la masa sobre la encimera y estírala suavemente con ayuda de un rodillo sobre papel de horno, dándole una forma ovalada característica de la coca tradicional. La masa debe quedar con un grosor aproximado de 1,5 cm.
Si lo prefieres, puedes dividir la masa en dos piezas para elaborar dos cocas más pequeñas y manejables, facilitando así el horneado doméstico.
Cubre la masa nuevamente con papel film y deja reposar durante aproximadamente 1 hora y media para que gane volumen y ligereza.
Horneado
Pincela cuidadosamente la superficie con huevo batido para conseguir un acabado brillante y dorado. Reparte por encima los pistachos picados y el azúcar perlado de manera uniforme.
Hornea a 190 ºC durante unos 18 minutos, o hasta que la coca adquiera un bonito color dorado. Retira del horno y deja enfriar completamente antes de rellenarla.
Preparación del relleno y montaje final
Para el relleno, bate el queso crema junto con la nata y el jarabe de arce hasta obtener una crema firme, aireada y muy cremosa.
Abre la coca horizontalmente con ayuda de un cuchillo de sierra. Extiende una capa generosa de crema de queso sobre la base y reparte por encima la mermelada de fresa y trocitos de fresas frescas.
Coloca la parte superior de la coca y termina decorando con fresas frescas enteras y algunas láminas más de fresas para aportar un acabado elegante, fresco y muy visual.
Consejos para una coca perfecta
El jarabe de arce aporta un dulzor mucho más suave y natural que el azúcar tradicional, además de un ligero toque tostado muy agradable. También es importante no excederse con la cantidad de mermelada para mantener el equilibrio entre la masa y la crema de queso.
Puedes servir esta coca ligeramente templada o fría, acompañada de fruta fresca o incluso con unas hojas de menta para un acabado más fresco y elegante.