PAN BARBARÍ
El pan barbarí, también conocido como nan-e barbari, es uno de los panes más tradicionales y populares de la gastronomía iraní. Su característica forma alargada, las clásicas líneas marcadas en la superficie y su textura esponjosa lo convierten en una auténtica delicia para acompañar desayunos, aperitivos o comidas completas. Este pan plano persa destaca por una corteza ligeramente crujiente y un interior suave y aireado que recuerda a una focaccia artesanal.
Aunque su elaboración requiere paciencia y tiempo de reposo, el resultado merece totalmente la pena. La masa hidratada aporta una miga tierna y ligera, mientras que el glaseado tradicional ayuda a conseguir ese acabado brillante y dorado tan característico del auténtico pan barbarí.
Ingredientes para preparar pan barbarí
- 500 g de harina de fuerza
- 7 g de levadura seca de panadería
- 8 g de sal
- 390 ml de agua templada
- Semillas de sésamo
- Semillas de nigella o ajenuz (opcional)
Para el glaseado
- 100 ml de agua
- 1 cucharadita de harina
- 1 pizca de azúcar
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
Cómo hacer pan barbarí paso a paso
- Mezcla en un bol grande la harina, la levadura y la sal.
- Añade el agua templada poco a poco y comienza a integrar todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea.
- Amasa durante varios minutos hasta conseguir una masa suave, elástica y ligeramente húmeda.
- Forma una bola y deja reposar en un recipiente ligeramente engrasado hasta que doble su volumen, aproximadamente entre 1 y 2 horas.
- Mientras tanto, prepara el glaseado calentando en un cazo el agua, la harina, el azúcar y el bicarbonato. Cocina removiendo hasta obtener una mezcla ligeramente espesa y brillante.
- Divide la masa en dos piezas y estíralas con forma ovalada o rectangular sobre papel de horno.
- Deja reposar nuevamente unos 30 minutos. Después, marca las líneas tradicionales del pan con los dedos o con el mango de una cuchara.
- Pinta la superficie con el glaseado y espolvorea semillas de sésamo o nigella.
- Hornea a 230 ºC durante 15-20 minutos hasta que el pan quede dorado y crujiente.
Consejos para un pan barbarí perfecto
La clave de esta receta está en trabajar una masa bien hidratada y respetar los tiempos de fermentación. El glaseado tradicional no solo aporta brillo, sino también una corteza más crujiente y sabrosa.
El pan barbarí combina perfectamente con hummus, quesos, aceitunas, yogur o incluso para acompañar guisos y cremas. También resulta delicioso recién hecho con mantequilla y miel en el desayuno.