SOUFFLÉ DE QUESO MANCHEGO

SOUFFLÉ DE QUESO MANCHEGO

El soufflé de queso manchego es una de las recetas más emblemáticas de la cocina francesa y un ejemplo perfecto de cómo unos pocos ingredientes pueden transformarse en un plato elegante y lleno de sabor. Su característica textura ligera, su interior cremoso y su espectacular volumen hacen que sea una elaboración ideal para sorprender a los invitados sin necesidad de recurrir a recetas demasiado complejas.

En esta versión, el protagonista es el queso manchego curado, que aporta un sabor intenso, ligeramente afrutado y con el carácter propio de uno de los grandes quesos de nuestra gastronomía. Integrado en una suave bechamel y combinado con claras montadas a punto de nieve, el resultado es un soufflé delicado, aireado y con un irresistible acabado dorado.

Aunque muchas personas consideran que el soufflé es una receta complicada, lo cierto es que, respetando algunos pasos básicos, resulta mucho más sencillo de lo que parece. La clave está en elaborar una bechamel bien ligada, incorporar las claras con movimientos envolventes para conservar el aire y hornear sin abrir la puerta del horno durante la cocción.

Este soufflé de queso manchego puede servirse como aperitivo gourmet, como entrante o acompañado de una ensalada fresca para convertirlo en un plato principal ligero. Recién salido del horno alcanza su máximo esplendor, con una superficie ligeramente crujiente y un interior extremadamente esponjoso que se deshace en la boca.

Si eres amante del queso y buscas una receta diferente para una ocasión especial, este soufflé será un auténtico éxito tanto por su sabor como por su elegante presentación.

Ingredientes

  • 50 g de mantequilla
  • 50 g de harina de trigo
  • 300 ml de leche entera
  • 150 g de queso manchego curado rallado
  • 4 huevos (claras y yemas separadas)
  • Sal
  • Pimienta negra recién molida
  • Una pizca de nuez moscada
  • Tomillo fresco (opcional)
  • Mantequilla y queso rallado para engrasar los moldes

1. Preparar los moldes

Precalienta el horno a 190 ºC con calor arriba y abajo.

Unta los moldes individuales con mantequilla y espolvorea un poco de queso rallado por toda la superficie interior. Este paso facilitará que el soufflé ascienda de forma uniforme durante el horneado.

2. Elaborar la base

Derrite la mantequilla en un cazo y añade la harina. Cocina durante un par de minutos removiendo continuamente para eliminar el sabor a harina cruda.

Incorpora la leche poco a poco, sin dejar de remover, hasta obtener una bechamel lisa y cremosa.

Añade el queso manchego rallado y mezcla hasta que se funda completamente. Sazona con sal, pimienta negra y una pizca de nuez moscada.

Retira del fuego y deja templar unos minutos antes de incorporar las yemas de huevo, mezclando bien después de cada incorporación.

3. Montar las claras

Monta las claras a punto de nieve firme.

Incorpóralas a la mezcla anterior poco a poco y con movimientos suaves y envolventes, procurando conservar todo el aire posible para conseguir un soufflé ligero y esponjoso.

4. Hornear

Reparte la preparación en los moldes, llenándolos aproximadamente hasta tres cuartas partes de su capacidad.

Hornea durante 20-25 minutos, sin abrir la puerta del horno en ningún momento, hasta que el soufflé haya subido y presente una bonita superficie dorada.

5. Servir

Sírvelo inmediatamente después de sacarlo del horno. Puedes terminarlo con unas hojas de tomillo fresco o un poco más de queso manchego rallado para potenciar aún más su aroma.

Consejos para conseguir un soufflé perfecto

  • Utiliza huevos a temperatura ambiente para montar mejor las claras.
  • Incorpora las claras siempre con movimientos envolventes para no perder el aire que dará volumen al soufflé.
  • No abras el horno durante la cocción, ya que un cambio brusco de temperatura hará que baje antes de tiempo.
  • Emplea un queso manchego curado de buena calidad para conseguir un sabor intenso y una textura más cremosa.
  • El soufflé debe servirse nada más salir del horno, ya que es en ese momento cuando presenta todo su volumen y su característica textura ligera.

Este soufflé de queso manchego demuestra que la cocina clásica nunca pasa de moda. Con una preparación sencilla y unos ingredientes de calidad, conseguirás un plato elegante, esponjoso y lleno de sabor, perfecto para servir como aperitivo o entrante en cualquier ocasión especial.

SOLOMILLO CON CHAMPIÑONES Y SALSA GORGONZOLA

SOLOMILLO CON CHAMPIÑONES Y SALSA GORGONZOLA

SOLOMILLO CON CHAMPIÑONES Y SALSA GORGONZOLA

El solomillo con champiñones y salsa de gorgonzola es una receta elegante y llena de matices, ideal para ocasiones especiales o para elevar cualquier comida a un nivel gastronómico superior. Esta preparación combina la ternura de la carne con la intensidad del queso gorgonzola y el sabor terroso de los champiñones, logrando un equilibrio perfecto entre suavidad y carácter.

El secreto de esta receta reside en el punto de cocción del solomillo y en la correcta elaboración de la salsa. Un sellado adecuado permite conservar los jugos de la carne, mientras que la salsa debe ser cremosa, homogénea y bien emulsionada para envolver todos los elementos del plato.

Ingredientes

  • 1 solomillo de cerdo o de ternera
  • 200 g de champiñones frescos
  • 100 g de queso gorgonzola
  • 200 ml de leche evaporada o nata para cocinar
  • 1 chorrito de aceite de oliva
  • Sal y pimienta al gusto

Elaboración paso a paso

Comienza limpiando los champiñones y cortándolos en láminas. Reserva.

Limpia el solomillo de las telillas o exceso de grasa que pueda tener y después córtalo en las porciones que desees, según los comensales que tengas o el grosor que te guste de cada medallón.

En una sartén añade un chorrito de aceite y sella los medallones de solomillo a fuego alto durante unos minutos por cada lado, según el punto deseado. Retira y deja reposar la carne para que conserve sus jugos.

En la misma sartén, añade un poco de aceite de oliva y saltea los champiñones hasta que estén dorados y hayan perdido su agua de vegetación.

Para la salsa, incorpora la leche evaporada o la nata en la sartén y añade el queso gorgonzola troceado. Cocina a fuego medio, removiendo constantemente hasta que el queso se funda y la salsa adquiera una textura cremosa y uniforme. Ajusta de sal y pimienta.

Finalmente, añade la carne a la salsa y deja que se mezclen todos los jugos.

Sirve el solomillo napado con la salsa de gorgonzola y acompañado de los champiñones.

consejos:

  • Para un resultado óptimo, utiliza un solomillo de buena calidad y deja la carne a temperatura ambiente antes de cocinarla. Además, evita sobrecocinar la salsa para mantener su textura suave y evitar que se corte.
  • Este plato se puede acompañar con puré de patatas, verduras salteadas o incluso una guarnición de arroz para completar la experiencia.
PERAS AL VINO CON RICOTTA

PERAS AL VINO CON RICOTTA

PERAS AL VINO CON RICOTTA

Este postre de peras al vino con ricotta es totalmente adictivo, una vez que empiezas a comer no puedes parar, delicioso, sutil y sabroso.

Las peras al vino es una receta tradicional de la gastronomía francesa, concretamente de las regiones vitivinícolas como Borgoña y Lion. Después se popularizó en Italia y en España y ya forma parte de nuestro recetario.

La receta es para 4 personas.

ingredientes para las peras:

  • 8 peras Williams o Abate
  • 750 g de vino tinto
  • 200 g de agua
  • 200 g de azúcar blanco
  • 2 ramas de canela
  • 1 anís estrellado
  • Almendras laminadas
  • Hojas de menta frescas

ingredientes para la crema de ricotta:

  • 200 g de ricotta de leche de vaca
  • 40 g de azúcar glas
  • 40 g de leche

ELABORACIÓN:

Poner en un cazo al fuego, a hervir el vino con el agua, el azúcar, la canela y la estrella de anís. Deja que hierva suavemente durante 20 minutos.

Mientras tanto, pela las peras, conservando los tallos.

Una vez peladas, sumerge las peras en el vino y deja cocinar durante 20 minutos, ayudándote de una cuchara para ir salseando la parte de arriba de las peras y de vez en cuando ves girándolas.

Retira las peras del fuego y deja enfriar. Después córtalas por la mitad o en cuartos.

En una reductora o cazo pequeño pon una parte del vino y deja reducir hasta obtener un glaseado brillante.

Prepara la crema de ricotta, para ello ponla en un bol y añade el azúcar y la leche. Bate con unas varillas hasta que no queden grumos.

A la hora de servir el plato, extiende la crema de ricotta como base, colocar unos gajos de pera por encima y añade salseando la reducción de vino por encima.

Finalmente, decora con almendras laminadas y unas hojitas de menta fresca.

Sirve frío ¡Y a disfrutar!

ESPAGUETIS CACIO E PEPE

ESPAGUETIS CACIO E PEPE

ESPAGUETIS CACIO E PEPE

Estos espaguetis cacio e pepe son una auténtica delicia, cremosos y con un punto picante que le viene genial a la pasta. El nombre de la receta significa queso y pimienta, que son los ingredientes principales de la receta.

La receta original es de la zona del Lazio y de Roma y la encontraréis siempre con pasta largas (tipo espaguetis o tallarines) , pero si no tenéis podéis usar otro tipo de pastas.

Como la receta es muy básica si que os recomiendo que uséis ingredientes de primera, para que su sabor sea más auténtico y sobretodo que la pimienta sea recién molida, para que no pierda su potencia y sabor.

ingredientes:

  • 500 gr de espaguetis
  • 175 gr de queso parmesano
  • 175 gr de queso pecorino romano
  • 60 gr de mantequilla
  • Pimienta negra recién molida
  • Sal

elaboración:

En una sartén ponemos a fundir la mantequilla y cuando esté bien fundida, añadimos la pimienta negra molida, la cantidad será en función de vuestro gusto, pero se le suele poner mucha pimienta. Removemos y reservamos.

Por otro lado en un cazo ponemos a hervir agua con un poco de sal, y a continuación cuando el agua ya empiece a hervir, añadimos la pasta. El tiempo de cocción será la que os marque el fabricante en el paquete.

Mientras ralla los dos quesos y añadimos dos cucharadas del agua de la cocción de los espaguetis, removemos para que los quesos se fundan.

Fuera del fuego añadimos a la sartén de la mantequilla y la pimienta el contenido del bol de los quesos y removemos enérgicamente para crear la salsa.

Introducimos la pasta en la sartén de la salsa y removemos bien hasta que los espaguetis queden bien cremosos.

Ya puedes servirlos bien calientes y, finalmente añade un poco más de queso rallado por encima.

¡ A disfrutar!

BOLITAS DE JAMÓN IBÉRICO Y QUESO

BOLITAS DE JAMÓN IBÉRICO Y QUESO

BOLITAS DE JAMÓN IBÉRICO Y QUESO

Con estas bolitas de jamón ibérico y queso vas a preparar un aperitivo delicioso y delicado, ideal para fiestas y celebraciones. Puedes acompañarlos de una salsa de tomate o de queso.

Puedes preparar la masa con antelación y guardarla en la nevera hasta la hora de freírlas, ya que están más buenas si se comen calientes.

INGREDIENTES:

  • 1 unidad de huevo + 1 yema
  • 50 gramos de jamón ibérico picado
  • 50 gramos de queso de cabra rallado
  • 50 gramos de almendra picada
  • 1 cucharadita de romero picado
  • 75 gramos de harina
  • 30 gramos de mantequilla
  • 120 mililitros de agua
  • aceite de girasol

ELABORACIÓN:

Para empezar llevar a ebullición el agua junto con la mantequilla.

Retira del fuego y añade la harina, mezcla hasta que quede totalmente integrada y sin grumos.

En un bol casca el huevo y la yema, bate y añádelos a la harina, hasta que quede totalmente integrada.

Ralla el queso y pica el jamón.

Añade el queso, el jamón y las almendras picadas o harina de almendras con la masa y mezcla hasta que tengáis una masa homogénea.

Calienta un cazo con aceite y prepara un plato con papel absorbente. Ves añadiendo bolitas de masa de unos 25 gr aproximadamente y ves dorando por todos los lados.

Una vez doradas, deposítalas en el plato con el papel absorbente. Espolvorea por encima unas hojitas de romero y sirve calientes.

¡ A disfrutar!

TARTA DE QUESO MURCIANO AL VINO TINTO

TARTA DE QUESO MURCIANO AL VINO TINTO

TARTA DE QUESO MURCIANO AL VINO TINTO

Esta tarta de queso murciano al vino tinto tiene una textura delicada y un sabor potente a queso, ideal para los cheeselovers. La idea original es de la tarta de queso manchego que tengo en la web. Esta tarta es sin gluten pero podéis ponerle unas galletas con gluten y sustituir la maicena por harina de repostería.

ingredientes para la tarta:

  • 600 gr de queso crema
  • 150 gr de creme fraiche
  • 500 ml de nata con un 35% de m.g.
  • 200 gr de queso murciano Tio Resti al vino tinto
  • 50 gr de maicena
  • 180 gr de azúcar blanco
  • 5 huevos tamaño L

ingredientes para la base de la tarta:

  • 200 gr de galletas sin gluten
  • 120 gr de mantequilla

elaboración de la base de la tarta:

Para empezar vamos a preparar la base de la tarta, tritura las galletas con un procesador o si no tienes pon las galletas en una bolsa de congelados y golpea con un rodillo hasta que consigas que se quede como tierra. Derrite la mantequilla y mézclala con las galletas hasta conseguir una masa.

En el molde que vayas a usar, corta el papel de horno que haga la circunferencia de la base y ponla en el fondo de la tarta, (esto te ayudará a desmoldarla bien) o también puedes usar un spray antiadherente para que no te cueste desmoldar la tarta. Yo generalmente uso un molde de Lekuee de 23 cms que me ayuda a desmoldarlo muy bien, pero la base de galleta cuesta más de sacarla del molde, por eso te aconsejo que o la engrases bien o le pongas papel de horno cómo te he explicado antes.

Extiende la masa de las galletas en la base de la tarta y extiende bien para que se reparta la masa homogéneamente. Reserva en la nevera.

elaboración de la tarta:

Para empezar con el relleno precalienta el horno a 200º.

A continuación ralla el queso murciano y en un cazo pon la nata y el queso y a fuego bajo deja que se disuelva por completo el queso, removiendo de vez en cuando. Reserva en la nevera.

Seguimos con la receta, en un robot de cocina con varillas eléctricas batimos bien el queso crema, añadimos la crème fraîche (esta crema lo que le aporta es una pizca de acidez que hace que resalten más los sabores, pero no es imprescindible, la puedes encontrar en supermercados grandes).

Añadimos el azúcar y dejamos que se integre bien sin dejar de batir, a continuación saca el cazo de la nevera y añade la nata con el queso manchego, deja que se integre. Continúa añadiendo los huevos de uno en uno, añadiéndolos cuando se integre el anterior a la masa. Tamiza la harina y mezcla hasta integrar.

Saca el molde de la nevera y añade el relleno poco a poco.

Introduce en el horno a 200º C durante 45 minutos. Después apaga el horno y déjalo reposar dentro del horno con la puerta abierta hasta que se enfríe. Después guarda en la nevera como mínimo 4 horas.

Ya la tendrás lista para disfrutar.

CHEESECAKE DE HIGOS

CHEESECAKE DE HIGOS

CHEESECAKE DE HIGOS

Para celebrar el aniversario de la web y mi cumpleaños he querido preparar esta cheesecake de higos, que combina las tartas de queso que tanto me gustan y una de mis frutas favoritas, los higos.

La receta es muy sencilla y lo único que has de tener en cuenta es el tiempo del cuajado, por lo menos dejarla en la nevera de un día para otro, para que los ingredientes se asienten y cojan textura.

En esta tarta yo no le he puesto higos dentro, pero puedes hacer una capa en el interior de mermelada o de higos.

He usado un molde de 15 cms de diámetro, que viene a ser una tarta para 4 a 6 comensales, dependiendo de lo golosos que sean tus comensales.

ingredientes:

  • 240 gr de galletas tipo María
  • 80 gr de mantequilla
  • 400 gr de queso crema
  • 50 gr de azúcar
  • 3 huevos tamaño M
  • 10 gr de esencia de vainilla
  • 40 gr de harina
  • 100 ml de nata para montar
  • Mermelada de higos
  • 300 gr de higos
  • Pistachos picados

elaboración:

Para empezar prepara la base y las paredes de tu tarta. Para ello pica las galletas en un robot de cocina, funde la mantequilla en el microondas y mezcla estos dos ingredientes. Has de conseguir una especie de arena.

En el molde que vayas a utilizar, te recomiendo que o lo forres con papel de horno, por lo menos la base para que después te sea más fácil de desmoldar, o le pongas spray antiadherente.

Cubre con las galletas trituradas la base y las paredes de la tarta. Guarda en la nevera.

Por otro lado, bate en un robot de cocina los huevos con el azúcar. Después añade el queso crema, la nata y la esencia de vainilla.

Tamiza la harina y añádela al resto de ingredientes, bate hasta que quede totalmente integrada.

Precalienta el horno a 200ºC.

Saca tu tarta de la nevera y rellena con la mezcla de queso.

Mete la tarta en el horno a 200ºC durante 30 minutos. Después saca del horno y cubre la parte superior con mermelada de higos y los higos cortados.

Vuelve a meter en el horno otros 10 minutos más.

Saca del horno y deja enfriar sobre una rejilla, después guarda en la nevera hasta que esté completamente fría.

Decora con unos pistachos troceados y unas hojas de menta antes de presentarla.

CREMA DE CALABACÍN CON QUESOS Y MANZANA

CREMA DE CALABACÍN CON QUESOS Y MANZANA

CREMA DE CALABACÍN CON QUESOS Y MANZANA

Esta crema de calabacín con quesos y manzana es ideal para preparar en verano, bien fresquita. Fácil y llena de sabor. Yo he usado queso azul y queso ibérico curado, pero puedes sustituirlos por los que más te gusten, si el queso azul te parece muy fuerte, puedes usar un gorgonzola que es más suave. También puedes cambiar el queso ibérico por un queso idiazabal.

INGREDIENTES:

  • 3 calabacines
  • 1 cebolla grande
  • 15 gr de mantequilla
  • 500 ml de caldo de verduras o de pollo
  • ½ vaso de leche entera
  • 60 gr de queso ibérico curado
  • 50 q queso azul
  • 1 manzana verde
  • Pimienta negra y sal
  • AOVE
  • Albahaca fresca

elaboración:

Para empezar pela y corta la cebolla en daditos. Lava y Corta en cubos el calabacín.
En una olla con fondo pon la mantequilla y deja derretir a fuego medio. Añade la cebolla y cocina con una pizca de sal hasta que comience a dorarse un poco.

Añade los calabacines y saltea junto con la cebolla. Rectifica de sal y pimienta.

Una vez blandos y con un puntito de color, cubre con el caldo y deja cocinar durante 15 minutos.

Añade la leche, el queso ibérico y el queso azul. Deja cocinar unos minutos hasta que el queso se derrita. En el último minuto añade la albahaca y deja cocinar un par de minutos.

Ahora hay que triturar la crema, pero para que no quede muy líquida, pon los sólidos en el vaso de la túrmix y tritura, añade el líquido de la cocción poco a poco mientras trituramos, de esta manera puedes controlar el punto de textura que más te guste.

Deja enfriar la crema, primero a temperatura ambiente y después en la nevera.

Pela la manzana verde y córtala en daditos. Pásala por una sartén con una nuez de mantequilla y reserva.

Para la presentación, en un plato hondo, añade la crema, pon daditos de queso azul, queso ibérico, la manzana salteada y las hojas de albahaca. Finaliza con un chorrito de AOVE.

¡¡Lista y a disfrutar!!

CHEESECAKE DE DULCE DE LECHE

CHEESECAKE DE DULCE DE LECHE

CHEESECAKE DE DULCE DE LECHE

Si tienes ganas de preparar un postre delicioso, has de preparar esta cheesecake de dulce de leche. ¡¡Te va a sorprender!!

A esta tarta no le añado azúcar ya que el dulce de leche suele ser bastante dulce pero si os gusta más dulce podéis añadirle algo de azúcar o a la hora de decorar, ponerle mayor cantidad de dulce de leche.

ingredientes para la base:

  • 150 gr. de galletas
  • 50 gr. de nueces
  • 80 gr. de mantequilla derretida

para la tarta:

  • 500 gr. de crema de queso a temperatura ambiente
  • 3 huevos talla L
  • 50 gr. de harina
  • 70 gr. de nata para montar
  • 100 gr. de dulce de leche
  • 1 pizca de sal
  • Bolitas y bastones de chocolate

elaboración:

Forramos la base del molde de la tarta con papel vegetal. Si el molde no es de silicona, te recomiendo que lo engrases con mantequilla para facilitar el desmolde.

Para la base de la tarta, trituramos las galletas y las nueces en una picadora eléctrica, hasta tener la textura de tierra.  Derretimos la mantequilla en el microondas y la mezclamos con las galletas y nueves, hasta obtener una arena mojada. Ponemos esta mezcla dentro del molde, y repartimos bien por toda la base, presionando con una cuchara hasta que quede bien lisa y compacta. Guardamos en la nevera.

Preparamos el relleno, ponemos la crema de queso en un bol grande junto con los huevos, la nta y el dulce de leche y batimos con unas varillas eléctricas hasta que todos los ingredientes estén integrados.  Tamizamos la harina y la añadimos a la mezcla junto con la sal, con movimientos envolventes.

Precalentamos el horno a 180ºC. 

Vertemos la masa dentro del molde, y la introducimos en el horno durante 60 minutos.

Retiramos del horno, dejamos enfriar a temperatura ambiente, y refrigeramos un mínimo de 6 horas o toda la noche.

Antes de servir, decoramos con dulce de leche y bolitas y bastones de chocolate.

Ya tienes tu tarta de queso lista para disfrutar.

CROQUETAS CREMOSAS DE SETAS Y QUESO

CROQUETAS CREMOSAS DE SETAS Y QUESO

CROQUETAS CREMOSAS DE SETAS Y QUESO

Estas croquetas cremosas de setas y queso son una auténtica delicia, con un sabor a queso y setas delicioso, de las mejores que he probado.

La receta es para 6 personas.

ingredientes:

  • 350 gr de setas portobello o las que tengas de temporada
  • 1 puerro
  • 200 gr de queso de oveja Ahuyentalobos TGT
  • 25 gr de mantequilla
  • 60 gr de harina + harina para rebozar
  • 100 ml de nata para cocinar
  • 600 ml de caldo de verdura
  • 2 huevos
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva
  • Pimienta
  • Sal

ELABORACIÓN:

Lava y pica el puerro. Rehógalo en la sartén con un poco de aceite.

Limpia las setas y pícalas, añádelas a la sartén y salpimenta. Reserva.

Tuesta la harina en otra sartén junto con la mantequilla, hazlo a fuego bajo para que no se queme. A continuación añade el caldo de verdura en hilo y caliente y con unas varillas ves removiendo para que no se formen grumos. Después añade la nata para que le de más cremosidad.

Incorpora la verdura salteada a la bechamel.

Ralla el queso, añádelo a la sartén, remueve hasta que quede todo integrado y hasta que el queso quede totalmente fundido. Rectifica de sal y de pimienta si fuese necesario.

Guarda la masa en la nevera tapada con film transparente, por lo menos unas 5 horas o de un día para otro.

Al día siguiente, ve tomando porciones de la masa de unos 30 gr. cada una. Con las manos enharinadas ves dándoles la forma redonda.

Pásalas por harina, huevo batido y pan rallado. Vuelve a pasar por huevo y pan rallado una segunda vez para que te queden muy crujientes. Déjalas de nuevo en la nevera o en el congelador 15 minutos.

Fíe las croquetas por tandas en abundante aceite hasta que estén doradas.

Déjalas escurrir sobre papel absorbente y sírvelas calientes.