QUÉ VER EN MARSELLA

QUÉ VER EN MARSELLA

QUÉ VER EN MARSELLA

Qué ver en Marsella en un día o dos y disfruta de esta bonita ciudad. Se trata de la segunda ciudad más poblada de Francia. Su puerto, el más importante de la Costa Azul, fue testigo de la expansión colonial de Francia y, más tarde, de la masiva llegada de inmigrantes procedentes de Italia, Grecia, Turquía, el norte de África, etc. El resultado, hoy en día, es una ciudad cosmopolita y multiétnica que ofrece una interesante variedad de atractivos turísticos.

su historia:

La fundación de Marsella se sitúa en torno al 600 a. C., cuando griegos de Focea establecieron allí un emporion llamado Masalia. Este enclave comercial evolucionó hasta convertirse en una polis y siguió siendo muy relevante en época romana bajo el nombre de Massilia. Durante la Edad Media, la ciudad pasó por manos de godos, visigodos, árabes, etc. antes de unirse a la Provenza (1481) y anexionarse al Reino de Francia (1482).

En 1720, la ciudad vivió la Gran Peste de Marsella, que se llevó la vida de un tercio de sus 90.000 habitantes. En 1792, Marsella abrazó con entusiasmo la Revolución Francesa y sus voluntarios hicieron célebre el cántico que más tarde se convertiría en himno del país: La Marsellesa. Durante los siglos XIX y XX, su «puerto imperial» contribuyó decisivamente en la colonización de África. El mismo puerto viviría décadas más tarde las diferentes oleadas de inmigración que hoy dibujan su realidad multicultural.

qué ver y visitar en marsella:

puerto viejo:

Dicen que aquí comenzó la Historia de Marsella. Antiguamente denominado Lacydon, el Puerto Viejo es el más antiguo de la Marsella y el corazón palpitante de la Ciudad Foceana desde hace siglos. Hoy en día, es uno de los lugares más emblemáticos de Marsella. Es el punto de encuentro natural de todos los marselleses y visitantes. Aquí se puede sentir el ambiente de Marsella, entre el mercado de pescado y la animación del centro de la ciudad.

Aquí encontrarás las taquillas y el punto de partida de muchas excursiones como el Petit train de Marseille o salidas en barco para visitar las islas de Marsella y las calanques o alquilar un barco.

Paseando por el puerto viejo te encontrarás el Ayuntamiento, denominado Hôtel de Ville.  En el siglo XIII, la Maison de Ville,  reunía a vendedores y cónsules, siendo en el S. XV el Palais Communal. El Hotel de Ville actual se construyo en el S XVII, es de estilo barroco, siendo desde 1948, monumento histórico.

Es una buena zona para ir a comer, te recomiendo que te quedes por esta zona a comer, encontrarás una deliciosa gastronomía de pescado y marisco fresco, proveniente de los barcos que salen cada día a faenar desde su puerto. Aquí también encontrarás el Bar de la Ma­rine de Mar­sella, lu­gar de ro­daje de la pelí­cula Love Ac­tually con Co­lin Firth.

la casa del diamante:

Situada justo detrás del Ayuntamiento, la Maison Diamantée debe su nombre a su fachada de piedras puntiagudas.La fecha de su construcción se estima entre finales del siglo XVI y principios del XVII. Esto la convierte en una de las casas más antiguas de Marsella con el Hotel Cabre. Fue construida por deseo de ricos comerciantes italianos y españoles. De gran belleza arquitectónica, con un estilo inspirado en la Italia de los Médicis, alberga desde hace mucho tiempo a las grandes familias marsellesas, como los Saboulin Bollena y los Castellane.

le panier:

Le Panier es la parte más antigua de la ciudad y antiguo barrio de pescadores e immigrantes. Te enamorarás de sus calles estrechas, pequeñas plazas, de los edificios de estilo provenzal con aire decadente de fachadas de colores y ropa tendida en sus balcones, de los numerosos grafitis y muestras de arte urbano de calidad, de las cafeterías y locales alternativos, y de una autenticidad que no encuentras en ningún otro barrio de la ciudad. La ruta puede empezar subiendo la rampa medieval des Accoules para ir descubriendo lugares como la Place de Lenche, la Place des Treize Cantons que tiene la famosa chocolatería del Panier, la Place des Moulins  (dónde aún conserva los restos de un molino) o La Grande Savonnerie, (donde comprar el auténtico jabón de Marsella).

Dentro del barrio de Le Panier vas a encontratte con Vieille Chrarité. La construcción de este complejo se inició en 1640, para cumplir con el decreto real sobre «el encierro de los pobres y de los mendigos», y se completó en 1745. La Vieille Charité se convirtió más tarde en hospicio y refugio militar. Durante el siglo XX, el conjunto fue recuperado del abandono y hoy es un centro cultural que alberga varios museos, talleres, cine, restaurante, etc.

Abadía de San Víctor

Fue fundada el siglo V, es uno de los edificios más antiguos en Marsella y uno de los centros religiosos más importantes del catolicismo en el sur de Francia.

Aunque la fachada parece un castillo con una muralla y varias torres, merece la pena entrar en su interior de galerías abovedadas para ver la iglesia y la bonita cripta que conserva unos fantásticos sarcófagos del siglo IV y V e importantes reliquias, por las que acuden miles de peregrinos durante las fiestas religiosas de la Candelaria, el 2 de febrero.

Catedral de la Major de Marsella:

Ubicada en pleno frente marítimo, a media distancia entre el puerto de cruceros y el Vieux Port. Fue construida entre 1852 y 1893 siguiendo los diseños de Léon Vaudoyer, quien recibió el encargo de reemplazar la antigua catedral románica. Los restos de la «Vieja Mayor», convertida hoy en iglesia parroquial, descansan junto a la nueva catedral, dentro del mismo recinto. Destaca por la piedra caliza de colores blancos y verdes de su fachada, así como una bonita decoración interior en mármol y pórfido con elaborados mosaicos. La entrada es gratuita y bien merece la pena dejarse maravillado por su interior.

Fuerte Saint Jean

Este fuerte rodeado por un foso y construido entre 1668 y 1671 por orden de Luis XIV, mantiene la estructura de una antigua comandancia de las Hospitalarias de San Juan de Jerusalén del siglo XII y una gran torre cuadrada construida por el rey René entre 1447 y 1453. Posteriormente se añadió la torre circular del Fanal que permitía divisar cualquier navío que se acercase a menos de 20 kilómetros del puerto.
Con el paso del tiempo además de sus funciones defensivas, fue utilizado durante un tiempo como prisión, cuartel de las tropas francesas y de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Durante este periodo sufrió graves daños por la explosión de un deposito de municiones y no fue hasta 1967 que el gobierno francés empezó su reconstrucción.
El fuerte esta conectado por una pasarela metálica de 130 metros con el moderno Museo de las Civilizaciones de Europa y del Mediterráneo, conocido como MuCEM y que merece la pena visitar.

Palais Longchamp:

Finalizado en 1869, este complejo palaciego se construyó para celebrar la llegada de un nuevo canal de agua a la ciudad. Además de albergar varios museos (como el de Historia Natural o el de Bellas Artes), sirve como entrada al bonito parque Longchamp, que incluye varios espacios históricos, como el antiguo jardín zoológico (hoy lleno de esculturas de animales).

Notre-Dame de la Garde:

La basílica de Nuestra Señora de la Guarda, popularmente conocida como «la Buena Madre», está situada sobre un colina a 150 metros sobre el nivel del mar . Esta iglesia construida a partir del 1853, destaca por su estilo neo-bizantino recubierta de mármol y pórfido proveniente de Italia y por una estatua dorada de 11 metros de la Virgen María que corona el campanario.

En su interior con mármoles de franjas blancas y rosadas y elaborados mosaicos​, sorprende por la presencia de exvotos, muchos dedicados por marineros agradecidos, y una decoración con maquetas de barcos colgadas de las bóvedas.
Además desde la iglesia tendrás las mejores vistas de Marsella con el Mediterráneo de fondo y disfrutarás de uno de los mejores atardeceres.

Castillo de If

Popularizado por Alejandro Dumas en su su novela El Conde de Montecristo. Esta fortaleza del siglo XVI, funcionó como cárcel estatal entre 1580 y 1871. En ella se inspiró Alejandro Dumas para situar en la prisión en el que pasó varios años Edmond Dantès, en su famoso libro «El conde de Montecristo».

Aunque la obra es de ficción y este fuerte fue originalmente destinado a proteger la costa marsellesa, a partir del 1800 se convirtió en una temible prisión estatal para asesinos y presos políticos, gracias a su ubicación que imposibilitaba las fugas.

El castillo, que se ubica en la isla del mismo nombre (la más pequeña del archipiélago de Frioul), puede visitarse tomando un barco desde el Vieux Port.

Y hasta aquí mi recorrido de un día para visitar Marsella, si os ha gustado no os perdías la guía de qué ver en Montpellier

QUÉ VER EN DUBLIN

QUÉ VER EN DUBLIN

QUÉ VER EN DUBLIN

Tienes que leer este artículo de qué ver en Dublin si quieres viajar a Irlanda y visitar esta ciudad o sus alrededores.

Dublin es una ciudad que llama a muchos turistas, no porque sea una ciudad de muchos monumentos o por ser de las más bonitas, pero sí que es de las más animadas y acogedoras de Europa, donde se respira el buen rollo y se concentra mucho turismo joven o con ganas de pasarlo bien, por eso sus pubs con música en directo son tan famosos.

Dublín es hoy una capital moderna y rica en historia capaz de cautivar al turista.

cuatro pinceladas de su historia

Los celtas llegaron a la bahía hacia el año 700 a.C., convirtiéndose al cristianismo en el siglo V, por obra de San Patricio, patrón de Irlanda.

En el siglo IX, los vikingos llegaron a la zona y fundaron un área comercial en la orilla sur del rio Liffey a la que llamaron Dubh Linn (laguna negra), mientras los celtas permanecían en la orilla norte del rio, un lugar al que denominaban Baile Átha Cliath (asentamiento del vado de cañizo).

En el 1014, el rey irlandés Brian Ború derrotó a los vikingos. A partir del siglo XII la ciudad fue controlada definitivamente por los normandos.

Dermot MacMurrough “el gran traidor de Irlanda” y señor feudal de la época, quería el control de la isla y pidió ayuda al rey normando Enrique II, que envió a sus tropas y consiguió convertir a Irlanda en a ser Señorío de los reyes normandos de Inglaterra.

Entre 1845 y 1849 una plaga destruyó la cosecha de patatas, fallecieron más de un millón de personas por inanición y se la conoce como “la Gran Hambruna”, se produjo un éxodo masivo a otros países, dos millones de irlandeses abandonaron el país.

En 1916 las calles de Dublín vivieron una nueva sublevación contra el dominio británico, pero estos consiguieron ejecutar a los cabecillas. Y ya fue en 1919 cuando se inició la guerra civil anglo-irlandesa que destruyó gran parte de Dublín, de la que salió el reconocimiento del Estado Libre de Irlanda.

En 1922 se proclamó el Estado Libre de Irlanda, pero se produce una división de Irlanda del Norte y del Sur y no es hasta después de la segunda Guerra Mundial cuando se proclama la República.

consejos de viaje:

  • No te olvides de llevar tu pasaporte en regla. Tendrás que pasar por los controles de policía, así que suma algún tiempo extra a tu llegada al aeropuerto.
  • Si viajas desde España recuerda que allí es una hora menos, comprueba que puedas coger transporte para llegar a tu destino.
  • El idioma es el inglés o el irlandés, pero esta lleno de españoles, por lo que no tendrás problemas de comunicación. Igualmente son muy educados y amables, intentarán ayudarte siempre.
  • El tiempo es bastante inestable, suele haber poco sol y bastante lluvia, así que no te olvides el paraguas. La mejor época para viajar es el verano.
  • Conducen por la izquierda, así que antes de cruzar mira hacia ambos lados.
  • Procura llevar siempre monedas sueltas, para viajar en autobús solo se puede pagar con monedas y si no pones el importe exacto, se quedan con el cambio. El conductor te da un recibo para canjear en la sede central de Dublin Bus (Upper O’Connell Street 59). Junto con el recibo tenéis que llevar el billete original. El precio de los autobuses en Dublín depende del número de paradas entre el origen y el destino.
  • El sistema de tranvías ligeros en Dublín se llama Luas. Actualmente existen dos líneas de tranvía en Dublín, una verde y una roja. En todas las estaciones de Luas encontraréis máquinas expendedoras de tickets. En éstas tenéis que seleccionar el destino para ver el precio del trayecto y se puede pagar tanto en monedas como con billetes.
  • Para buscar el hotel te recomiendo que reserves cerca del centro, es mucho más cómodo y no dependerás del transporte para volver por la noche. Los precios no varían mucho dependiendo de la zona, por lo que si puedes mira de estar cerca de la zona de Temple Bar, Grafton Street o O’-Connell Street. Nosotros nos alojamos en el hotel Belvedere, estaba a unos 15 minutos de Temple Bar, en una zona muy tranquila y es un paseo muy agradable.

zonas más visitadas:

O’Connell Street:

Es la principal arteria de Dublín, la calle comienza sobre el río Liffey, en el puente O’Connell  y finaliza en Parnell Street. Es una de las principales zonas comerciales de la ciudad, ya que desde ella se puede acceder a calles como Henry Street o Parnell Street, dos importantes calles de tiendas en Dublín.

grafton street:

Grafton Street es una famosa calle peatonal situada en pleno centro, entre el Parque de Saint Stephen’s Green y Trinity College. Esta calle es perfecta para ir de compras, ya sea ropa o algún souvenir típico como la figurita de un leprechaun, y sobre todo, escuchar buenos músicos callejeros.

temple bar:

La zona de Temple Bar, situada entre Dame Street y el río Liffey debe su nombre a Sir William Temple, quien adquirió los terrenos en el año 1600.

A partir de 1800 comenzaron a instalarse pequeñas empresas en la zona, pero el barrio se encontraba en declive. Temple Bar comenzó a transformarse en un lugar próspero, sobre todo a partir de 1991, tras la elección de Dublín como Capital Europea de la Cultura.

Hoy en día Temple Bar está considerado como uno de los barrios más atractivos de Dublín, aunando diferentes espacios culturales con decenas de bares y pubs típicos irlandeses, pero sobretodo es conocido por su gran vida nocturna, las estrechas callejuelas se encuentran llenas de pubs y restaurantes que siempre están rebosantes de turistas y locales.

dónde comer:

Dublin está lleno de restaurantes y pubs irlandeses con una buena y variada oferta gastronómica, es raro que comas mal, aunque son platos bastantes contundentes ya que suele hacer frío y su dieta se basaba en platos más calóricos, pero hoy en día puedes encontrar restaurantes de muchos tipos.

Te voy a recomendar los que suelo ir porque me han llamado la atención o porque he comido bien. Te recomiendo que si puedes reserves, sobretodo en épocas del año que tenga mucho turismo:

  • Restaurante The Church, se abrió como restaurante en el 2005 pero fue la Iglesia de St. Mary, un antiguo edificio cristiano que fue restaurado, pero que mantiene su decoración de iglesia, con un gran órgano de decoración central. Lo tienes cerca del puente Ha’Penny, cruzando el río, frente a la zona Temple Bar.
  • Restaurante The Bank on College Green, se abrió como restaurante en 2003. Fue un antiguo banco, como dato curioso es que si bajas al baño verás las antiguas cajas fuertes. Se encuentra cerca del Trinity College.
  • Lundy Foot’s está situado en el histórico centro cultural de Temple Bar, tiene comida tradicional irlandesa a buen precio. Tienen música en directo
  • The Old Storehouse es un pub irlandés tradicional y espacioso con música en directo y un interior decorado con elementos victorianos originales. También está en la zona de Temple Bar.
  • Darkey Kelly’s es un pub irlandés, situado al lado de la iglesia de la Santísima Trinidad. Buena comida y buen ambiente.

  • Si te gusta la fiesta o lo que buscas es un local para una despedida de solter@, donde escuchar música más internacional, así como comida americana, no puedes perderte el Thunderroad Café también en la zona de Temple Bar.

qué comer:

Los platos típicos de Dublin y que puedes encontrar en los pubs son:

  • Irish Stew: estofado irlandés elaborado con carne de cordero, patatas, cebolla y perejil.
  • Boxty: una especie de pastel de patata.
  • Coddle: salchichas de cerdo cortadas en lonchas recubiertas de beicon con patatas en rodajas y cebolla.
  • Fried potato farls: pan en el que la patata sustituye parte de la harina de trigo.
  • Soda bread: el pan de soda contiene bicarbonato sódico en lugar de levadura.
  • Blaa: bollo de pan blanco cubierto de harina blanca que suele ser tierno.
  • Black pudding: morcilla.
  • Colcannon: puré de patatas con col, mantequilla, sal, y pimienta.
  • Fresh oysters: ostras servidas sobre hielo.
  • Champ: puré de patatas con leche, mantequilla y cebolla.
  • Café irlandés: compuesto por café, whisky irlandés, mucho azúcar y nata.

qué ver en dublin:

the spire:

The Spire oficialmente denominado Monumento de la Luz, es una escultura de acero inoxidable, una gran aguja que se eleva 120 metros.  La obra fue diseñada por el estudio británico Ian Ritchie Architects Ltd y consiste en un gran cono que en su base tiene 3.27 metros de diámetro y que se va estrechando hasta los 15 centímetros en su extremo superior. Fue construida en 2003 en el lugar en el que se encontraba el monumento Nelson´s Pillar, que fue destruido durante uno de los ataques del IRA (Irish Republican Army) en 1966.

oficina central de correos

Construida en 1818, se considera un emblemático edificio en la ciudad, ya que posee un gran valor histórico debido a que fue el lugar en el que se proclamó la República de Irlanda después de la sublevación de 1916.

Molly Malone

Según cuentan representa a una mujer que en el siglo XVII recorría de día las calles de Dublín con su carro de pescado ofreciendo su género. Algo que también hacía de noche pero ofreciendo los servicios de prostitución. Una canción de finales del siglo XIX llamada Molly Malone o Cockles and Mussels (Berberechos y Mejillones) puso de moda la historia. De hecho esa canción es el himno no oficial de Dublín y ha sido interpretada por actores en diferentes películas. Existe la tradición de que para regresar a la ciudad hay que tocarle el busto, por eso verás que en esta zona la estatua está más brillante.

Si estas por la zona y quieres hacer una parada para comer o cenar, apúntate este local que está justo delante, el M.J. O’Neill, podrás probar la comida tradicional irlandesa.

parque St Stephens Green

Si bajas por la calle Grafton Streen justo en la esquina te encontrarás el centro comercial St. Stephen Green Shopping Centre,  que presenta una curiosa estructura transparente que deja ver el cielo desde el interior. Aprovecha para hacer algunas compras y después acércate al parque St. Stephens Green.

El parque se encuentra situado en el centro de Dublín, al final de Grafton Street. Hasta 1663 se utilizaba para llevar a pastar al ganado fuera de la ciudad, pero el gobierno decidió construir un parque y el recinto fue cercado en 1664. A su alrededor se construyeron edificios de estilo georgiano que atrajeron a la alta sociedad hasta la zona. Los jardines fueron rediseñados en el siglo XIX con un estilo victoriano que conservan en la actualidad.

MERRION SQUARE

En el Parque de Merrion Square podrás encontrar las casas del Gobierno, el Senado, la Galería Nacional, el Museo Nacional de Arqueología o el Museo de Historia Natural.

Durante muchos años en las casas de Merrion Square vivieron personajes relevantes, como el poeta y escritor Oscar Wilde, el artífice de la emancipación católica de Irlanda, Daniel O´Connell, o bien el poeta y pintor George Russell. Fíjate en las puertas de colores de sus edificios, muy fotografiadas por los turistas.

El Parque de Merrion Square contiene una extensa colección de esculturas, como la más fotografiada de Oscar Wilde. Además al sureste se encuentran los restos de un refugio antiaéreo que fue construido para proteger a 1.100 personas de los ataques producidos durante la guerra.

trinity college 

Trinity College es la universidad más antigua (1592) de Irlanda, fundada por la reina Isabel I. Se encuentra ubicada en el centro urbano de la ciudad y muy cerca del parque Merrion Square.

El Trinity College ha tenido aventajados alumnos que se convertirían en grandes personalidades, como Samuel Beckett, Bram Stoker, Oscar Wilde o Edmund Burke.

Lo más destacado de esta universidad es su biblioteca, una preciosa estancia de madera, que posee la mayor colección de manuscritos y libros impresos de Irlanda.

La joya más preciada de la biblioteca es el Libro de Kells del siglo IX, realizado por monjes celtas y que contiene los 4 Evangelios del Nuevo Testamento. Llegó a esta universidad en 1661 y desde entonces recibe miles de visitas cada año.

puente samuel beckett y las figuras del hambre

El puente de Samuel Beckett es uno de los muchos puentes que cruzan el río Liffey, diseñado por Santiago Calatrava y lleva el nombre del premio Nobel, Samuel Beckett. Conecta Sir John Rogerson’s Quay en el lado sur con Guild Street y North Wall Quay en el área llamada Dublin Docklands (o zona de muelles).

Su característica es la forma que le han dado con el pilono y sus cables que evocan la imagen del símbolo nacional de Irlanda: el arpa.

Si cruzas el puente vuelves en dirección al Puente Penny te encontrarás con el Jeanie Johnston una réplica de barco del siglo XIX que utilizaban los inmigrantes para escapar de la Gran hambruna irlandesa, puedes aprovechar para hacer un tour por ese museo flotante.

Después de visitar el barco y caminando en la misma dirección, te toparáscon el memorial El Famine. Se trata de un monumento que se encuentra en Customs House Quay y que recuerda la Gran Hambruna, en la que la población del país se redujo a la mitad debido a la muerte y la emigración, son unas imágenes sobrecogedoras y de las más fotografiadas de la ciudad.

ha’penny bridge

El Ha’penny Bridge también conocido como Puente del Medio Penique. Se construyó en 1816 y aunque originalmente se llamó “Wellington Bridge” (en honor a Arthur Wellesley, primer Duque de Wellington), pero acabó  con su nombre actual debido a la forma similar al canto de una moneda de medio penique y el peaje, que en un principio bastante antiguo era de esa cantidad, peaje que se dejó de cobrar en 1919.

temple bar

Ya os he explicado anteriormente la zona de Temple Bar, es de los barrios más animados de Dublin, donde encontrarás una gran variedad de restaurantes, bares y tiendas.  Te recomiendo pararte a comer en esta zona, en un pub irlandés, escuchar su música en directo y degustar su típica gastronomía acompañada de una buena cerveza artesana.

dublin castle

Se construyó en 1204 como una fortaleza medieval por orden del rey Juan de Inglaterra. Aquella construcción contaba con cuatro torres, una en cada esquina, unidas por grandes murallas. Antiguamente este terreno fue un antiguo asentamiento vikingo.

El edificio permaneció casi cuatro siglos intacto, hasta 1684, cuando un gran incendio causó graves daños a buena parte del edificio. A pesar de la extensión del incendio, partes de las estructuras medievales y vikingas sobrevivieron.

Hoy en día, el Castillo de Dublín es un complejo gubernamental y un escenario de ceremonia estatal, además de una visita obligada de la ciudad.

 

Catedral Christ Church

La Catedral de la Santísima Trinidad es la más antigua de las dos catedrales protestantes de Dublin.

Comenzó siendo un pequeño templo de madera creado por el rey vikingo Sitric en el año 1038. En 1172 comenzó la construcción de la actual iglesia de piedra, un proceso que se alargó hasta el siglo XIII.

En 1562 la bóveda de la catedral se vino abajo, llevándose consigo la parte sur de la nave, que fue reconstruida durante el siglo XVII.

La catedral fue restaurada en su práctica totalidad entre 1871 y 1878 y, aunque se trató de conservar al máximo su aspecto medieval, la iglesia sufrió muchos cambios tanto en su exterior, como en su interior, finalizado con un estilo neogótico.

Catedral de san patricio

Erigida en honor del patrón de Irlanda, la Catedral de San Patricio (St. Patrick’s Cathedral) es una de las dos catedrales pertenecientes a la Iglesia de Irlanda, junto con la Catedral Christ Church.

La catedral fue erigida junto a un pozo en el que San Patricio bautizó a los conversos alrededor del año 450. El lugar en el que se encuentra la catedral albergó un pequeño templo de madera desde el siglo V. En el año 1191, los normandos construyeron una iglesia de piedra en el mismo lugar y a principios del siglo XIII fue reconstruida para formar el edificio actual.

Después de sufrir diferentes incendios, profanaciones y abandonos, la catedral fue restaurada a partir de 1860 gracias a una generosa donación de Sir Benjamin Guinness.

Ahora os voy a recomendar un par de sitios para visitar que están un poco más alejados del centro pero que no puedes perderte.

phoenix park

Con más de 700 hectáreas de extensión, el Parque Fénix es el parque urbano más grande de Europa. El parque siempre ha sido una reserva de ciervos (se creó en 1662)  por eso es posible encontrar familias de ciervos paseando tranquilamente.

Puedes acercarte a ellos, e incluso algunos se dejan tocar. Te recomiendan que no les des de comer, aunque vi algunos turistas que les daban zanahorias y plátanos. Lo que hagas, procura hacerlo con respeto, son animales en libertad con todos sus instintos, respeta su descanso.

Dentro del parque también podrás encontrar otros puntos de interés : El zoo de dublín, la columna de Phoenix, el Wllington Testimonial, la cruz Papal Cross, la residencia oficial del presidente de Irlanda Arás an Uachtaráin.

cárcel de Kilmainham

La cárcel de Kilmainham fue inaugurada en 1796 como la prisión del condado de Dublin.  Ha sido la morada de muchos implicados en la lucha por la independencia de Irlanda durante más de 100 años.  Se encarcelaba a todo tipo de prisioneros en el mismo lugar, ya fueran mujeres, hombres o niños con pequeños delitos de robo. Con la llegada de la hambruna de 1848, miles de personas se vieron obligadas a robar para poder comer y esto empeoró la vida en la cárcel, haciendo que los presos malvivieran hacinados. Aún así eran muchos los que se alegraban de encontrarse en prisión para poder llevarse algo a la boca.

El último preso fue liberado en 1924, poco antes del cierre de la cárcel. Se trataba de Éamon de Valera, que posteriormente llegaría a ser presidente de Irlanda.

Ha sido escenario de películas como “En el nombre del padre”, “Michael Collins” e incluso “Paddington 2”.

guinness storehouse

El almacén de Guinness se contruyó en 1904 para ser utilizado como lugar de fermentación de la cerveza Guinness. El edificio cumplió con su cometido hasta 1988 y en el año 2000 abrió sus puertas al público para mostrar sus exposiciones.

En la planta baja encontrarás el contrato firmado por Arthur Guinness en 1759 por una duración de ¡¡9.000 años!!

El resto del edificio es una exposición : desde los ingredientes para elaborar una cerveza, maquinaria, transporte, campañas publicitarias, juegos interactivos. En la azotea encontrarás el Gravity Bar, desde donde admirar las vistas de la ciudad degustando una pinta, cortesía de la casa.

Como curiosidad: El símbolo de Irlanda es un arpa y es una marca registrada de Guinness. Cuando el gobierno quiso utilizarla como símbolo nacional tuvo que hacerlo colocándola de forma invertida. Y el libro Guinness de los Records también tiene relación con la compañía cervecera, tuvo sus inicios en una pequeña disputa sobre qué pájaro volaba más rápido y de ahí se les ocurrió escribir el libro, la primera edición se publicó el 27 de agosto de 1955.

howth:

Si quieres acercarte a la costa y disfrutar de los típicos acantilados irlandeses, escápate a Howth. Es un pequeño pueblo pesquero al que podrás acercarte en tren o en autobús línea 31en unos 40 minutos aproximadamente. Te recomiendo mejor el autobús para que te deje arriba de la isla y puedas acercarte a ver el Faro de Baily. Eso sí ponte un buen calzado, vístete con ropa cómoda y llévate una botellita de agua.

Aprovecha también para visitar su mercado donde podrás comprar artesanía irlandesa, productos orgánicos, joyas, ropa, antigüedades. Solo podrás visitarlo si es fin de semana o días festivos.

el faro de baily

El faro de Baily fue construido en 1814 sobre uno ya existente previamente desde 1670, es uno de los puntos más fotografiados de la isla.

El camino para llegar es bordeando los acantilados por lo que te permitirán disfrutar del paisaje de la costa. También hay un acceso a una pequeña playa, pero tendrás que bajar por unas escaleras no aptas si tienes vértigo.

el castillo de howth 

El Castillo de Howth es una pequeña fortaleza, cuyos orígenes se remontan al año 1474. Alberga aún las ruinas de una pequeña iglesia y una casa familiar habitada por los descendientes del Barón de Howth.  Puede visitarse en las jornadas de puertas abiertas o a través de los tours guiados.

el puerto de howth

Uno de los mayores atractivos de Howth es su puerto. En él podrás ver a las focas grises esperando cerca de los barcos a que alguien les tire algo de comida.

También es una buena zona para comprar pescado o marisco si te alojas en un apartamento o para degustar pescado o marisco fresco.

Y hasta aquí mi viaje a Dublin, pero estoy segura que volveré a visitarla en alguna otra ocasión. Me dejo pendiente poder visitar la costa Irlandesa con mayor profundidad.

Si os ha gustado esta guía, no os perdáis mi destacados de Dublin, donde podréis ver por fotos mucho más https://www.instagram.com/s/aGlnaGxpZ2h0OjE4MjEyMTQ0MjkzMjI0NjMx?story_media_id=3076280488436024710&igshid=NTc4MTIwNjQ2YQ== o la sección de viajes y experiencias donde podrás ver más recomendaciones a otros destinos.

LA HABANA VIEJA

LA HABANA VIEJA

Cuando pienso en la Habana Vieja recuerdo una ciudad parada en el tiempo, calles repletas de historias, de gente, de color, de música. La Habana Vieja es la zona más antigua de la capital de Cuba y en el año 1982 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

En la ciudad se mezclan diferentes estilos arquitectónicos, se debe a que ha sido una ciudad ocupada en diferentes épocas y por diferentes países. La corona española, la británica, la francesa y por último la estadounidense mostraron su esplendor en plazas, mansiones, patios coloniales, callejuelas… un verdadero tesoro que se fue deteriorando por el paso de los años, ya que el gobierno no hacía mantenimientos de la ciudad.

Durante los años 90 se intenta rescatar el ambiente histórico pero solo lo consiguen en las calles y plazas más turísticas. Si sales de esta ruta verás la evidencia de una ciudad que se cae a trozos y abandonada.

donde dormir:

Puedes buscar un hotel en el centro o buscar una casa particular que te será más económica. Tener en cuenta que las estrellas que tiene un hotel aquí no es equivalente a las estrellas de un hotel de Cuba. Nosotros nos alojamos en el Hotel Sevilla, con una decoración inspirada en la Alhambra, muy céntrico y con una gran historia detrás.

Otro detalle de Cuba es que no hay prácticamente internet, sólo en sitios muy específicos dentro del hotel como por ejemplo el vestíbulo. Además has de comprar unas tarjetas de internet que conseguirás en el mismo hotel, no son caras y te duraran en función de su uso.

como pagar:

Es una de las rarezas del país y es que allí existen dos tipos de monedas. Los CUC que es la moneda que utiliza el turista y los cubanos para artículos que ellos denominan de lujo como una lavadora, una camiseta o unas bambas y la otra moneda que es la que usan ellos para la compra de comida y el transporte que es el peso Cubano.

No quieren dólares y en muy pocos sitios te aceptan euros (las excursiones con las agencias si que te aceptan euros). Cuando llegues al país lo primero que has de hacer es cambiar la moneda, en el hotel, en los bancos y en las casas de cambio. Y recuerda llevar el pasaporte o una fotocopia del pasaporte para cambiar el dinero.

También has de tener en cuenta que no aceptan tarjetas de crédito y si te las aceptan te hacen pagar una comisión.

como moverse por la ciudad:

Es muy fácil moverse por Cuba y te recomiendo que lo hagas a pie, será la mejor manera de conocer la ciudad y su gente. Pero hay puntos alejados del centro y además la calor no ayuda a tener ganas de caminar hasta los lugares más alejados. Puedes coger el autobús turístico, por 5 CUCs te llevan a los lugares emblemáticos o un taxi, pero pacta el precio antes de subirte.

Te llamará la atención los coches clásicos que circulan por la ciudad, la mayoría de los años 40 y de estilo americano. Puedes contratarlo con chofer, pero regatea el precio y decide el recorrido antes de subirte. Nosotros cogimos uno para ver el anochecer desde el Castillo de los tres reyes del Morro y después el Malecón.

consejos sobre tu seguridad:

No tuve ningún incidente destacado por la ciudad, verás presencia policial pero aún así has de vigilar, por eso quiero darte algunos consejos.

No es necesario ni recomendable que lleves el pasaporte encima, puedes llevar una fotocopia para que te puedan identificar. También lleva una fotocopia de las tarjetas de crédito porque en caso de hurto o pérdida es más fácil que puedas denunciarlas.

Los jineteros son famosos en la ciudad, te intentarán timar o robar, no compres objetos  (sobretodo tabaco) o cambiar dinero en la calle. Existe una serie de acoso hacia el turista que jamás he visto en ningún otro lugar de los que he viajado hasta ahora, nada más pisar el suelo fuera del hotel se te acercan un montón de cubanos intentando venderte algo, queriendo llevarte en taxi, recomendándote un paladar…. no te fíes y haz uso de tu sentido común.

Además el acoso verbal a las mujeres es algo muy común, sobretodo en el centro de la ciudad, oirás todo tipo de comentarios sobre tu físico, queriéndote halagar pero algunos resultan bastante lascivos y lo hacen con cualquier mujer, adolescente o niña que les llame la atención. No percibí peligro, estaba en sitios públicos y acompañada, peroes bueno que lo sepáis y tengáis precaución.

qué comer en la ciudad:

Durante la ruta te recomendaré varios restaurantes como el Paladar de Doña Eutimia que lo encontrarás en el callejón del Chorro o el restaurante O’Reilly 304 que lo encontrarás en esa misma dirección de la calle o’reilly. Si quieres más información sigue leyendo. 

qué ver en la habana vieja:

Existen cuatro plazas principales:  la Plaza de la Catedral, la Plaza de San Francisco de Asís, la Plaza Vieja y la Plaza de Armas. Te recomiendo que pasees por las cuatro plazas, las cuales están conectadas entre sí por encantadoras calles.

Como estábamos alojados en el Hotel Sevilla lo primero fuimos a ver fue el Capitolio Nacional de Cuba, una réplica del Capitolio de Washington D.C. Al lado tienes el Gran Teatro de la Habana Alicia Alonso, el edificio es precioso y es sede del Ballet Nacional de Cuba.

Cruzamos el Parque Central desde donde puedes coger el bus turístico o un coche de caballos, aunque yo prefiero seguir a pie.

el floridita:

Haz una parada en el Bar Floridita, está muy cerca del Parque Centra. Escucha la música en directo y pide un Daiquiri, es su producto estrella, un cóctel de ron blanco, limón, azúcar y hielo frappé.

Ernest Hemingway frecuentaba casi a diario este local y por ello encontrarás su figura en bronce en la barra del establecimiento.

También puedes comer en su salón, donde tendrás comida internacional.

calle obispo:

Desde el mismo Floridita puedes acceder a la calle del Obispo. Está llena de tiendas, bares, galerías de arte y siempre verás muy buen ambiente tanto de día como de noche.  Es una calle estrecha, te resguardará del sol y es peatonal. Encontrarás museos, bibliotecas o colegios, hasta fachadas de colores y bares donde bailan al ritmo de la música en directo. La calle te llevará hasta la Plaza de Armas.

plaza de armas:

Es la plaza más antigua de las cuatro plazas coloniales de La Habana Vieja, ya que fue trazada en torno a 1520. En ella encontrarás algunos de los museos y edificaciones monumentales más interesantes de la ciudad, como el precioso Museo de la Ciudad (ubicado en el Palacio de los Capitanes Generales), el Palacio del Segundo Cabo, el Castillo de la Real Fuerza, el Museo y monumento El Templete, el Museo Nacional de Historia Natural, el Museo de Navegación y el Museo del Automóvil.

Justo al lado tienes el Castillo de la Real Fuerza, puedes pasar a visitarlo.

castillo de la real fuerza:

Este castillo es la fortaleza más antigua en pie de toda América y está rodeado por un impresionante foso donde se encuentra el Museo de Navegación. Se usó durante mucho tiempo para la residencia del Gobernador, pero hoy en día es un museo.

El Castillo es un ejemplo de la arquitectura militar en tiempos del dominio español en el Caribe y fue declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Después de la visita dirígete a la calle Empredado para ver la Plaza de la Catedral.

plaza de la catedral:

La Catedral de San Cristóbal de La Habana es de estilo barroco, construida en 1748 y dedicada a la virgen que se encuentra en el altar mayor.  La custodian dos torres campanarios desiguales, puedes subir a ellas por muy poco dinero y disfrutar de sus bonitas vistas.

Está rodeada por la plaza que alberga las mansiones de la nobleza habanera colonial. Desde allí puedes hacer una parada a La Bodeguita del Medio y tomarte un mojito, no te recomiendo que te quedes a comer, a mi la comida no me gustó o me paso lo típico que esperas mucho de un sitio y luego ves que no es para tanto. Si quieres comer te recomiendo el Paladar Doña Eutimia que lo tienes al lado o en el Paladar O’Reilly 304 que está en la calle O’Reilly justo debajo.

comer en el paladar doña eutimia:

El Paladar de Doña Eutimia se encuentra en el callejón del Chorro. El nombre del restaurante es un homenaje a Eutimia, una señora que vivía al otro lado de la plaza y que cocinaba a los artistas del Taller Experimental de Gráfica. Su cocina cubana es sencilla y muy casera, para mi de los mejores sitios que comí durante las vacaciones. Te recomiendo la ropa vieja o los camarones, es la mejor que he comida en la Habana.

comer en el paladar o’reilly:

Este restaurante es muy pequeñito, tiene dos plantas, pero es realmente tranquilo y tiene un aire acondicionado que te sabrá a gloria. Tienen variedad de platos, pero yo no pude dejar de escapar la recomendación de otra turista que me dijo que probara la langosta grillé. He de confesar que fue la mejor que me comí en el país, igualmente por los platos que vi, te pidas lo que te pidas seguro que acertarás.

Comer en la Habana no es barato, si tienes la idea de otros países del caribe donde comes por poco dinero, aquí comer te puede salir entre 15-20€ por persona, todo dependerá del número de platos que pidas, si lo acompañas de vino o de algún otro tipo de alcohol.

Después de la comida dirígete hasta la calle Mercaderes y camina hasta la Plaza de San Francisco de Asís.

plaza san francisco de asís:

La Plaza de San Francisco de Asís se construyó en el siglo XVI, mirando hacia el puerto de La Habana, cuando los galeones españoles atracaban en el muelle en su paso por las Indias hasta España.

Muy cerca de la plaza está el Museo del Ron Havana Club, contiene un circuito cerrado donde te explican el proceso de la fabricación del ron.

Catedral Ortodoxa Nuestra Señora de Kazán

Muy cerquita de allí encontrarás la Iglesia Ortodoxa Rusa, una construcción llamativa y que nada tiene que ver con la arquitectura cubana. A fines de los años 90, la comunidad rusa que habita en Cuba solicitaron la construcción de una iglesia donde celebrar sus liturgias. En el año 2001 se acordó su edificación, y tres años después construyeron un edificio de arquitectura bizantina, con cúpulas doradas y cruces que las coronan.

Finalizada la visita puedes acercarte al puerto o retroceder a la calle Mercaderes de nuevo para ir a la Plaza Vieja.

plaza vieja:

La Plaza Vieja es una de las más fotografiadas de la ciudad, diseñada en el año 1559 se mezclan los estilos arquitectónicos del barroco cubano y el Art Nouveau de inspiración gaudiniana. Es un buen sitio para hacer fotos, disfrutar de sus bares, restaurantes, tiendas y galerías de arte. Nosotros paramos a tomar un mojito de café en el Café el Escorial, allí tuestan su propio café y he de decir que está realmente bueno.

donde ver el anocher en la habana vieja:

Te recomiendo unos imprescindibles para ver un bonito y romántico anochecer:

  • Desde el Malecon con el sonido del mar, gente pescando y el ambiente de las personas que se acercan a este punto para vivir este momento mágico.
  • Desde el Mirador del castillo del Morro es un icono de la ciudad, lleno de historias y tiene unas vistas espectaculares.
  • Visita la Terraza del Hotel Nacional con las vistas al Malecón mientras puedes consumir una bebida, no es necesario ser cliente del hotel
  • Desde La Fortaleza de San Carlos de la Cabaña donde podrás ver en directo el cañonazo de las 9 un IMPRESCINDIBLE momento que has de vivir en tus vacaciones. La tradición de este momento se remonta a finales del siglo XVII cuando la ciudad para protegerse de los piratas y corsarios cerraban las puertas de su muralla. Para anunciarlo disparaban un cañón desde un buque amarrado en el puerto. Cuando en 1774 se construye La Cabaña se comienza a efectuar los cañonazos desde esta fortificación.  Te recomiendo que llegues con tiempo ya que así podrás ver ponerse el sol y además coger un buen sitio para ver la ceremonia del cañonazo. Al finalizar la ceremonia puedes darte un paseo por la fortaleza o disfrutar de las tiendecitas que hay en la entrada.

plaza de la revolución:

La plaza de la revolución está un poco retirada del centro por lo que te recomiendo que la visites el día que cojas el bus turístico. Allí encontrarás el monumento al héroe nacional y revolucionario  José Martí, al otro lado de la plaza encontrarás las imágenes de Ché Guevara que dice “Hasta la victoria siempre” y de Camino Cienfuegos, artífices de la revolución cubana, junto con Fidel Castro y su hermano Raúl.

el cristo de la habana:

Es una enorme estatua que se encuentra a la entrada del puerto de La Habana, a la izquierda, entre la vetusta fortaleza de San Carlos de la Cabaña y el pueblo de Casablanca. Es un icono en la ciudad y para llegar a él nosotros lo hicimos en coche pero también puedes ir en ferry.

Hay muchas cosas más por ver y te enseñaría otros muchos edificios, pero siempre se ha de dejar algo de misterio para el que viaja. Si quieres saber más sobre este país en breve escribiré otro artículo sobre Varadero, Trinidad, Cienfuegos y otros sitios a visitar.