COPA DE MASCARPONE Y CEREZAS

COPA DE MASCARPONE Y CEREZAS

Copa de mascarpone y cerezas, un postre elegante y muy fácil de preparar

Si buscas un postre vistoso, cremoso y perfecto para la temporada de cerezas, esta copa de mascarpone y cerezas es una apuesta segura. Combina una suave mousse elaborada con queso mascarpone, nata montada y yogur griego con unas cerezas confitadas lentamente en zumo de naranja, ron y canela, creando un contraste de sabores que resulta irresistible.

Además de su sabor, este postre destaca por su presentación en capas, alternando la cremosidad del mascarpone con el toque crujiente de las galletas y el crocanti de almendra. El resultado es una copa elegante, ideal para servir en comidas familiares, celebraciones o como broche final de una cena especial.

Las cerezas cocinadas lentamente hasta formar una compota y acompañadas de un sirope intenso aportan frescura, dulzor y un ligero toque cítrico que equilibra la riqueza del mascarpone. Es una receta que puede prepararse con antelación, dejando listas tanto la crema como la compota, y montar las copas justo antes de servir para conservar toda la textura del crujiente.

Una receta sencilla, con ingredientes fáciles de encontrar y un resultado digno de cualquier restaurante. Si eres amante de los postres con fruta, esta copa de mascarpone con cerezas confitadas se convertirá en una de tus favoritas.

ingredientes Para la crema de mascarpone

  • 375 g de queso mascarpone
  • 375 ml de nata para montar (35 % MG)
  • 1 yogur griego
  • 50 g de azúcar glas

Para las cerezas confitadas

  • 400 g de cerezas
  • 250 ml de zumo de naranja (2 naranjas grandes)
  • 100 ml de ron
  • 50 g de azúcar
  • 1 rama de canela

Para el crujiente

  • 6 galletas tipo Digestive
  • 100 g de almendra crocanti o almendra en cubitos

1. Preparar la crema

Monta la nata bien fría junto con el azúcar glas hasta obtener una textura firme.

En otro bol mezcla el queso mascarpone con el yogur griego hasta conseguir una crema homogénea.

Incorpora la nata montada poco a poco con movimientos envolventes para mantener todo el volumen. Reserva en el frigorífico.

2. Elaborar la compota de cerezas

Lava y deshuesa las cerezas.

Exprime las naranjas y vierte el zumo en un cazo junto con el ron, el azúcar y la rama de canela.

Cuando comience a hervir, añade las cerezas y cocina a fuego medio durante unos 30 minutos.

Retira las cerezas y continúa reduciendo el líquido durante unos 15 minutos más hasta obtener un sirope brillante y ligeramente espeso.

Deja enfriar por separado tanto las cerezas como el sirope.

3. Preparar el crujiente

Tritura ligeramente las galletas Digestive y mézclalas con la almendra crocanti hasta obtener una mezcla uniforme.

4. Montar las copas

Coloca una cucharadita de sirope en el fondo de cada copa.

Añade una primera capa del crujiente de galleta y almendra.

Cubre con una capa generosa de crema de mascarpone.

Repite otra capa de crujiente y termina con otra capa de crema.

Corona cada copa con las cerezas confitadas y unas cucharadas del sirope reducido.

Sirve inmediatamente para disfrutar del contraste entre la crema y el crujiente.

Consejos para un resultado perfecto

  • Utiliza cerezas maduras y firmes para que mantengan su forma durante la cocción.
  • La nata debe estar muy fría para montar correctamente.
  • Si prefieres un postre sin alcohol, puedes sustituir el ron por la misma cantidad de zumo de naranja.
  • Monta las copas justo antes de servir para que el crujiente conserve toda su textura.
  • Puedes decorar con unas hojas de menta fresca o ralladura de naranja para aportar un toque aún más aromático.
COCA DE SAN JUAN CHEESECAKE

COCA DE SAN JUAN CHEESECAKE

La coca de San Juan cheesecake es una versión original, cremosa y sofisticada de uno de los dulces más tradicionales de la noche de San Juan. Esta receta fusiona la clásica coca dulce con la suavidad y cremosidad de una tarta de queso, creando un postre irresistible que combina tradición y modernidad en cada bocado.

En esta versión, el azúcar refinado se sustituye por jarabe de arce, aportando un dulzor mucho más natural, equilibrado y aromático. Este pequeño cambio no solo suaviza el sabor final, sino que también aporta un ligero matiz caramelizado que combina perfectamente con la crema de queso y la mermelada de fresa.

La textura es uno de los grandes atractivos de esta coca. La base queda tierna y esponjosa, mientras que la capa de cheesecake aporta una cremosidad suave y delicada que contrasta a la perfección con el toque afrutado de la mermelada. El resultado es una coca elegante, diferente y perfecta tanto para celebraciones especiales como para sorprender con un postre original y lleno de sabor.

Además de ser visualmente muy atractiva, esta receta conserva toda la esencia festiva de la tradicional coca de San Juan, convirtiéndose en una propuesta ideal para compartir en reuniones familiares o cenas veraniegas.

ingredientes Para el prefermento:

  • 20 g de leche a temperatura ambiente
  • 12 g de levadura fresca
  • 40 g de harina de fuerza

para la masa:

  • 300 g de harina de fuerza
  • 125 g de leche a temperatura ambiente
  • 1 huevo
  • 50 ml de jarabe de arce (puedes sustituirlo por azúcar)
  • 40 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
  • ralladura de naranja
  • Prefermento

relleno:

  • 200 g de queso crema
  • 100 ml de nata 35%
  • 30 ml de jarabe de arce
  • Mermelada de fresa casera

decoración:

  • 1 huevo batido
  • azúcar perlado
  • pistachos picados
  • fresas naturales

Elaboración paso a paso

Preparación del prefermento

Comienza preparando el prefermento, un paso fundamental para conseguir una masa mucho más aromática, esponjosa y con mejor conservación. Mezcla los ingredientes del prefermento y amasa ligeramente hasta obtener una masa homogénea. Forma una bola y colócala en un bol limpio. Cubre con papel film para evitar que se reseque y deja fermentar durante aproximadamente 3 horas a temperatura ambiente.

Si prefieres una fermentación más lenta y un sabor más desarrollado, puedes dejar el prefermento toda la noche en la nevera, una opción muy recomendable para organizar mejor la elaboración y potenciar todavía más la textura final de la coca.

Preparación de la masa

Una vez listo el prefermento, incorpora todos los ingredientes de la masa en un bol amplio, incluyendo el propio prefermento ya fermentado. Mezcla inicialmente con ayuda de una cuchara o rasqueta hasta que todos los ingredientes queden integrados.

Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y comienza el amasado. Trabaja la masa durante unos 15 minutos realizando movimientos de estirado y plegado hasta conseguir una textura lisa, elástica y ligeramente satinada. La masa debe despegarse de las manos sin perder suavidad. Este proceso también puede realizarse en amasadora si deseas facilitar el trabajo.

Forma una bola con la masa y colócala en un bol previamente engrasado con unas gotas de aceite. Cubre nuevamente con papel film y deja fermentar entre 2 y 3 horas, o hasta que la masa triplique claramente su volumen.

Formado y segunda fermentación

Una vez finalizada la fermentación, vuelca la masa sobre la encimera y estírala suavemente con ayuda de un rodillo sobre papel de horno, dándole una forma ovalada característica de la coca tradicional. La masa debe quedar con un grosor aproximado de 1,5 cm.

Si lo prefieres, puedes dividir la masa en dos piezas para elaborar dos cocas más pequeñas y manejables, facilitando así el horneado doméstico.

Cubre la masa nuevamente con papel film y deja reposar durante aproximadamente 1 hora y media para que gane volumen y ligereza.

Horneado

Pincela cuidadosamente la superficie con huevo batido para conseguir un acabado brillante y dorado. Reparte por encima los pistachos picados y el azúcar perlado de manera uniforme.

Hornea a 190 ºC durante unos 18 minutos, o hasta que la coca adquiera un bonito color dorado. Retira del horno y deja enfriar completamente antes de rellenarla.

Preparación del relleno y montaje final

Para el relleno, bate el queso crema junto con la nata y el jarabe de arce hasta obtener una crema firme, aireada y muy cremosa.

Abre la coca horizontalmente con ayuda de un cuchillo de sierra. Extiende una capa generosa de crema de queso sobre la base y reparte por encima la mermelada de fresa y trocitos de fresas frescas.

Coloca la parte superior de la coca y termina decorando con fresas frescas enteras y algunas láminas más de fresas para aportar un acabado elegante, fresco y muy visual.

Consejos para una coca perfecta

El jarabe de arce aporta un dulzor mucho más suave y natural que el azúcar tradicional, además de un ligero toque tostado muy agradable. También es importante no excederse con la cantidad de mermelada para mantener el equilibrio entre la masa y la crema de queso.

Puedes servir esta coca ligeramente templada o fría, acompañada de fruta fresca o incluso con unas hojas de menta para un acabado más fresco y elegante.

NATILLAS CASERAS CON GALLETAS

NATILLAS CASERAS CON GALLETAS

NATILLAS CASERAS CON GALLETAS

Este postre de natillas caseras con galletas me recuerda a mi infancia, a cuándo de pequeños esperábamos con ansia el momento del postre para meter la cuchara en estos vasitos tan tentadores. También recuerdo que mi abuela las presentaba en una fuente enorme y cada uno metía su cuchara para dar buena cuenta de ella, quién más rápido comía más parte se llevaba, que bonitos recuerdos la verdad.

Revisando la web me di cuenta que no había escrito la receta de este clásico postre y eso tenía que remediarlo, así que tomad nota y a disfrutar del postre de toda la vida.

ingredientes:

  • 500 ml de leche + vaso con leche mediano
  • 1 Vaina de vainilla 
  • la piel de un limón
  • 4 yemas de huevo
  • 75 gr de azúcar blanco
  • 1 cucharada sopera de maizena
  • Galletas tipo María

ELABORACIÓN:

Para empezar abre la vaina de vainilla con ayuda de un cuchillo afilado y extrae todas las semillas. En un cazo pon la leche, las semillas de la vainilla y la corteza del limón (intenta no cortar la parte blanca del limón, puedes usar un pelador de patatas).

Calienta la leche y lleva a ebullición, después aparta del fuego y tapa el cazo para que infusiones durante 20 minutos. Después cuela la leche.

Mientras infusiona la leche, bate en un bol las yemas de huevo (no tires las claras, luego te digo que hacer con ellas). Añade el azúcar y bate de nuevo hasta conseguir integrarlo. En un vasito de leche mediano diluye la maizena, mezcla bien hasta que quede totalmente disuelta.

Añade la mezcla de los huevos a la leche infusionada, mezcla y añade el vasito de leche que tenemos reservado con la maizena a la leche infusionada también. Mezcla todo bien con unas varillas.

Pon toda la mezcla en un recipiente que pondrás al baño maría. Calienta sin que el agua llegue a hervir, removiendo con las varillas constantemente, para que no se pegue. Continuar la cocción hasta que veas qué espesa la mezcla, en ese momento retirar del fuego.

Llenar los vasitos con la mezcla, dejar enfriar un poco y añadir la galleta María encima, finalmente deja enfriar en la nevera.

Con las claras que te han sobrado puedes hacer un bizcocho de claras o unos macarons