PANACOTES DE SALMÓN Y AGUACATE

PANACOTES DE SALMÓN Y AGUACATE

Si buscas un aperitivo vistoso, original y lleno de sabor, estos panacotes de salmón y aguacate son una opción perfecta. La combinación de una base de panacote dorada y crujiente con la cremosidad del aguacate, el intenso sabor del salmón marinado en soja y jengibre y el toque final del puerro frito da como resultado un bocado equilibrado, elegante y muy fácil de preparar.

Esta receta es ideal para servir como entrante en comidas especiales, reuniones con amigos o celebraciones. Además de su espectacular presentación, ofrece un contraste de texturas que conquista desde el primer bocado: el panacote aporta un exterior crujiente y un interior tierno, el aguacate añade suavidad, el salmón marinado un punto fresco y sabroso, mientras que el puerro frito proporciona un acabado crujiente irresistible.

Lo mejor de esta elaboración es que puedes preparar casi todos los ingredientes con antelación. Solo tendrás que montar los panacotes justo antes de servir para conservar toda su textura y disfrutar del contraste entre la base caliente y el resto de ingredientes.

ingredientes Para los panacotes

  • Panacotes (patacones) de plátano verde
  • Aceite para freír

Para el salmón marinado

  • 200 g de salmón fresco
  • 3 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharadita de aceite de sésamo (opcional)

Para el montaje

  • 1 aguacate maduro
  • 1 puerro
  • Aceite para freír
  • Sal en escamas (opcional)

Elaboración

  1. Corta el salmón en dados o láminas y mézclalo con la salsa de soja, el jengibre rallado y el aceite de sésamo. Déjalo marinar entre 20 y 30 minutos en el frigorífico. Recuerda utilizar salmón previamente congelado si va a consumirse marinado.
  2. Prepara los panacotes siguiendo el método tradicional. Fríe los trozos de plátano verde, aplástalos con ayuda de un vaso o una prensa y vuelve a freírlos hasta que estén bien dorados y crujientes. Escúrrelos sobre papel absorbente.
  3. Corta el aguacate en láminas finas para facilitar el montaje.
  4. Lava el puerro y córtalo en juliana muy fina. Fríelo en aceite caliente durante unos segundos, hasta que quede dorado y crujiente. Retíralo rápidamente y déjalo sobre papel absorbente.
  5. Monta cada panacote colocando primero unas láminas de aguacate, después una porción de salmón marinado bien escurrido y termina con una buena cantidad de puerro frito.
  6. Si lo deseas, añade unas escamas de sal y unas gotas del propio marinado o un hilo de aceite de oliva virgen extra para potenciar aún más el sabor. Puedes presentarlos encima de unas hojas de plátano

Consejos para unos panacotes perfectos

El éxito de esta receta está en el equilibrio entre sus ingredientes. El aguacate debe estar en su punto justo de maduración para aportar cremosidad sin deshacerse. El salmón marinado debe conservar toda su frescura y el puerro ha de quedar muy crujiente para ofrecer el contraste de texturas que caracteriza este aperitivo.

Puedes servir los panacotes de salmón y aguacate recién montados como tapa, entrante o incluso en un cóctel informal. Su presentación elegante y la combinación de sabores hacen que sean una receta perfecta para sorprender a tus invitados sin necesidad de complicarte en la cocina. Es un bocado moderno, colorido y lleno de matices que demuestra que con ingredientes sencillos se pueden conseguir resultados espectaculares.

SEPIA AL AJILLO

SEPIA AL AJILLO

SEPIA AL AJILLO

Si quieres hacer sepia al ajillo y que te quede tierna y jugosa, esta es tu receta. La receta en sí es muy fácil de preparar y es el típico plato que te ponen en los bares de tapas junto a las bravas y los boquerones en vinagre.

A mi me gusta comprar la sepia de playa y que me la limpien o la limpio yo en casa, si lo hacéis así recordad guardar la tinta y la melsa (también se lo podéis decir al pescadero) porque podemos aprovecharlo para el arroz o para cualquier guiso, como por ejemplo el arroz de carabineros.

Puedes acompañar el plato con una ensalada, pasta o arroz blanco, o si quieres ponerlo en el aperitivo de los domingos.

Uno de los consejos que recibí de una gran cocinera es que si la sepia la congelas siempre te quedará más blandita, por eso es importante que depende de donde la compres si no es una pescadería que traen el producto cada día, preguntes si ha estado congelada previamente.

ingredientes:

  • 800 gr de sepia limpia
  • 4 dientes de ajo
  • Perejil fresco
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva virgen extra

elaboración:

Para empezar pela los dientes de ajo, lava el perejil y seca las hojas que vayas a usar, el tallo tíralo. Pica el ajo y el perejil muy menudito, cuanto más pequeño mejor.

Lava la sepia y trocéala en pequeños cuadrados, como ves en la foto. Sécala bien con papel de cocina, así evitarás que te salte mucho cuando esté en la sartén.

Pon una sartén al fuego y que se caliente, una vez caliente añade una cucharada de aceite de oliva y pon el fuego fuerte.

Añade la sepia, dale un par de vueltas que suelte el líquido. Después con una espumadera saca la sepia de la sartén, ponlo en un papel con papel absorbente y tira el líquido que ha soltado.

Vuelve a poner la sartén al fuego y añade de nuevo otra cucharada de aceite de oliva y otra vez ponle el fuego fuerte. Incorpora la sepia reservada, salpimenta y dora durante 2 minutos más.

Finalmente añade el ajo y el perejil, dora un minuto todo el conjunto y apaga el fuego.

Sirve caliente con un poco de perejil por encima.