QUÉ VER EN MILÁN

QUÉ VER EN MILÁN

QUÉ VER EN MILÁN

Con esta guía de qué ver en Milán te voy a explicar mi experiencia en esta bella ciudad Italiana, durante mi viaje de 3 días a ella. Por supuesto siempre que vas a visitar una ciudad puedes verla en mayor profundidad, pero en 3 días puedes verla.

Milán se la conoce principalmente por la moda, pero realmente es una ciudad que tiene rincones muy bonitos para visitar y tal vez, sea uno de los destinos menos visitados, porque comparado con Roma, Venecia o Florencia, no tiene esa historia ni esa arquitectura, pero igualmente es una ciudad que no debes dejar de visitar.

cuando visitarla:

La mejor época es cuando el calor no apriete en exceso porque sino para caminar es un poco dificultosa. Aprovecha la semana de la moda para hacerlo, así podrás disfrutar de todo su esplendor.

como llegar a milán:

Milán tiene tres aeropuertos: Malpensa situado a 50 kilómetros, Linate a 10 kilómetros y Bérgamo a 45 kilómetros, todos ellos están muy bien comunicados en transporte público con la Estación Central de Milán.

  • Malpensa: dispone del tren Malpensa Express que te llevará a la ciudad, el bus Terravisión (que fue nuestra opción) y el Malpensa Shuttle, el taxi es bastante caro, no te lo recomiendo o pacta el precio antes de subirte.
  • Linate: dispone de las líneas de autobús 73 y X73 , el taxi sale un poco más barato que el de Malpensa, pero lo mismo pregunta antes de subirte.
  • Bergámo: tiene el bus de Terravisión y Orio Shuttle , también el tren que sale desde la estación de Bérgamo o el taxi que también sale bastante caro.

como moverte por la ciudad:

Si tu hotel está por el centro puedes ir andando a todos los sitios, es más, te lo recomiendo para que conozcas así en más profundidad la ciudad.

Si tu hotel está en zonas más apartadas del centro o quieres visitar barrios como Navigli, que está un poco lejos, lo mejor es usar el transporte público de Milán, tienes 4 líneas de metro que cubren todos los puntos de la ciudad con un horario entre las 06h y las 00:30h o los tranvías históricos que recorren el centro y recordar que hay autobuses nocturnos cuando el metro y el tranvía no están operativos.

Los tickets se pueden comprar en las paradas de metro, quioscos y estancos, siendo validos para todos los transportes públicos de la ciudad.

QUÉ VER EN MILÁN:

Si no sabes qué ver en Milán toma nota de todos los sitios que te voy a recomendar, ya que la ciudad tiene muchos puntos que no puedes perderte. Pero también puedes hacer excursiones fuera de Milán que pueden ser muy interesantes, como por ejemplo el Lago Como, Bérgamo o Cinque Terre. Pero como te digo, todo depende del tiempo que tengas para visitar la ciudad, por eso te recomiendo que te planifiques y saques el máximo partido a tu tiempo.

También si quieres acceder a la catedral o ver el cuadro de la última cena, mejor reserva las entradas con antelación para evitar las colas y perder horas de espera.

el duomo:

La catedral de Milán podríamos decir que es uno de los mayores atractivos de la ciudad, ya que es impresionante tanto por dentro como por fuera, con su fachada de mármol blanco rosado y la terraza con espiras ornamentadas con nichos, esculturas con relieves y coronadas por una estatua.

La catedral gótica se empezó a construir a finales del siglo XIV y tardaron cinco siglos en terminarla. En su interior encontrarás la Estatua de Bartolomé el Apóstol, un enorme órgano y un altar de mármol de estilo renacentista, que guarda en la parte de atrás un Clavo de la Cruz de Cristo.

Si la visitas no te puedes perder la bonita terraza, donde podrás gozar de unas increíbles vistas panorámicas del centro histórico.

Galería Vittorio Emanuele II

Justo al lado de la catedral encontrarás la conocida galería Vittorio Emanuele II, conocida también como el «Salón de Milán«. Se construyó en el siglo XIX en forma de cruz y llama la atención por su gran cúpula acristalada que une la Plaza del Duomo con la Plaza de La Scala, dos de las plazas más importantes de la ciudad.

Dentro de la galería hay tiendas de lujosas firmas, cafeterías históricas como el Café Biffi, restaurantes con terrazas para comer.

También hay varios mosaicos repartidos entre el suelo y los laterales de la galería, entre los que destacan la loba de Roma y el toro de Torino, en el que verás un pequeño agujero en el dibujo, del que se dice que si pones el pie dentro y das tres giros, te traerá muy buena suerte, no tiene pérdida verás a mucha gente haciéndose fotos.

Piazza Mercanti

Al salir de la Piazza del Duomo desvíate a la Piazza Mercanti, una plaza que recuerda su pasado comercial con elegantes edificios medievales y un antiguo pozo de agua del siglo VXI, situado en el centro. Entre sus edificios destacan el Palazzo della Ragione (tribunal de justicia), el Palazzo delle Scuole Palatine (escuela superior), el Palazzo dei Giureconsulti (sede de la Cámara de Comercio), la Casa dei Panigarola (decretos ducales) y la fotogénica Loggia degli Osii (oficina de jueces y notarios).

Iglesia Santa Maria delle Grazie

La iglesia de Santa Maria delle Grazie esta muy cerca de la Plaza del Duomo, caminando en 20 minutos estarás allí. Alberga una de las obras maestras de la historia del arte, ya que Leonardo da Vinci pintó el fresco de La Última Cena, en la pared del comedor de este convento.

Debido al deterioro por el paso de los años y de las guerras, la pintura está en un estado muy delicado, por ello han tenido que limitar las visitas. Si quieres acceder a ella, te recomiendo que compres la entrada aquí con antelación, sino no podrás verla.

Castillo Sforzesco

El Castillo Sforzesco, que tiene su origen en una fortaleza construida durante el siglo XIV. Fue ocupado de forma sucesiva por franceses, españoles y austriacos, y destruido por Napoleón en 1801. Un siglo después se reconstruyó para devolverlo al aspecto que tenía en la época de esplendor de la familia Sforza.

En su interior se encuentran una pinacoteca, dos bibliotecas y más de diez museos entre los que destacan el Museo de Arte Antiguo, el Museo de Muebles y esculturas en madera, el Museo Egipcio y la Pinoteca. Además en el edificio Ospedale Spagnolo se encuentra la Pietá Rondanini, la última escultura del genial Miguel Ángel que quedó inacabada.

Puedes llegar al él a pie bajando por la popular Vía Dante desde la Plaza del Duomo, en unos 20 minutos, así puedes aprovechar para pasarte por la zona de tiendas y pararte a comer un helado o tomarte un café en el impresionante Starbucks.

Parque Sempione

Atravesando el Castillo Sforzesco encontrarás el parque Sempione. Es un enorme jardín de estilo inglés en el que puedes encontrar desde un lago artificial hasta amplias zonas de césped que se llenan de gente cuando hace buen tiempo, que invita al paseo y al descanso.

En uno de los extremos del parque encontrarás el enorme Arco della Pace que conmemoraba las victorias de Napoleón y en otra parte del parque el Arena Civica, un anfiteatro en el que se celebran conciertos de música o actividades de deporte.

Barrio de Brera

Otro de los lugares que no puedes perderte es el bohemio barrio de Brera, donde encontrarás calles adoquinadas, tiendas originales, cafeterías y tabernas maravilosas.

En este barrio hay numerosos edificios del siglo XVIII, como el Palazzo Brera con su espectacular Pinoteca, considerada uno de los museos más importantes del mundo al albergar pinturas de grandes maestros de los siglos XIII al XX.

También puedes visitar sus iglesias como la Chiesa di San Marco, la Chiesa Santa María del Carmine, la Basílica San Simpliciano o la Chiesa di Sant’Angelo. Otros lugares interesantes son el Piccolo Teatro, el Jardín botánico de Brera y el Observatorio Astronómico, famoso por ser el lugar donde el astrónomo Giovanni Schiaparelli observó los conocidos «Canales de Marte» por primera vez.

Barrio Navigli

El Barrio Navigli es el barrio de los canales, con dos grandes canales el Naviglio Grande y Naviglio Pavese, los dos únicos que se conservan del momento histórico en el que Milán se hizo accesible desde el mar.

Estos canales presentaron muchos problemas de navegabilidad hasta que en el siglo XV Leonardo da Vinci los mejoró para convertirlos en grandes rutas de transporte de mercancías y pasajeros que llegaban a Milán.

Actualmente se han reconvertido en un bonito paseo lleno de barcos-restaurantes, terrazas y una agitada vida nocturna. En el Naviglio Grande además de sus restaurantes, no puedes perderte la Chiesa di San Cristóforo y el Callejón de las lavanderas, mientras que el Naviglio Pavese, más pequeño, tiene un ambiente más enfocado a los pubs y a los jóvenes.

Quadrilátero de Oro

Milán es famosa por la moda italiana e internacional y el Quadrilátero de Oro, donde están las tiendas más lujosas de las firmas y diseñadores italianos y del resto del mundo. Encontrarás desde talleres de moda, cafeterías originales, antiguos palacios, boutiques, joyerías y perfumerías.

Su nombre se debe a que se encuentra delimita por cuatro calles: Corso Venecia, Vía della Spiga, Vía Alessandro Manzoni y Vía Monte Napoleone, siendo esta última, parte de la lista de la calles más caras del mundo, comparable a la Quinta Avenida de Nueva York.

El “dedo” de Maurizzio Cattelan

Una escultura en mármol de una mano cortada con el dedo corazón levantado que se expone ante la sede de la Bolsa de Milán ha provocado un animado debate en la capital financiera de Italia.

La instalación de 11 metros, llamada “L.O.V.E.” forma parte de una retrospectiva dedicada al artista contemporáneo italiano Maurizio Cattelan.

donde comer:

En Milán encontrarás un montón de restaurantes y podrás comer bien en prácticamente todos, la diferencia es que si estás en una zona más turística, los precios son más elevados, pero eso pasa en todos los destinos turísticos.  Te voy a hablar de los sitios que yo fui y que me parecen más interesantes:

  • LA TERRAZA DE APEROL: El mayor atractivo de este sitio son las vistas a la catedral, tanto de día como por la noche. No es barato pero vale la pena tomarse una copa allí.
  • RISTORANTE DA OSCAR: Es un restaurante famoso por su carbonara y no me extraña que tenga esa fama, son realmente espectaculares. Esta en la Via Lazzaro Palazzi, 4. Puedes ir después de visitar la zona del quadrilatero de moda o cuando visites el barrio de Brera.
  • PIZ MILANO Y UN ‘ALTRA PASTA: Si quieres comer pizza, estos son los dos restaurantes que te recomiendo. No son lujosos pero son de los número uno en la ciudad, son pequeños y tienen largas colas, así que intentar ir con un poco de tiempo. Los dos tienen terrazas exterior.
  • EL CICININ: Si vas al barrio de Navigli aprovecha para comer o cenar en cualquiera de sus restaurantes cerca de los canales. Uno de los platos típicos son las tablas de embutidos y quesos, pídetelos con un Aperol Spritz.
  • No te pierdas las heladerías de Milán como los de Venchi, hacer un aperitivo cerca de la zona del Duomo como en Straf Bar o entrar en el Starbucks para ver su impresionante café.

Y hasta aquí llegan mis recomendaciones de qué ver en Milán, espero que te haya gustado y si estás interesado en otra ciudad italiana no te pierdas mi artículo de Qué ver en Roma.

 

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