La ensaladilla de patata asada con gamba roja es una versión más sofisticada de uno de los platos más populares de nuestra cocina. En esta receta, la patata se asa entera para conseguir una textura especialmente cremosa y un sabor más concentrado, y se combina con una mayonesa casera elaborada con aceite de gambas.
El resultado es una ensaladilla con mucho sabor a mar, matices ahumados y un punto fresco gracias al limón, las alcaparras y el cebollino. La gamba roja se convierte en la protagonista del plato y se presenta sobre la ensaladilla, acompañada de pequeños detalles que aportan contraste tanto de sabor como de textura.
Uno de los pasos más interesantes de esta elaboración es aprovechar las cabezas de las gambas para preparar un aceite aromático. Las cocinamos lentamente junto con ajo y aceite de girasol para extraer todo su sabor. Después, este aceite se utiliza para preparar una mayonesa que será la base de nuestra ensaladilla.
Tiempo de preparación: 25 minutos
Tiempo de horneado: 40 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes para la ensaladilla:
- 4 patatas Monalisa
- AOVE
- Sal
- Pimienta
- 8 gambas rojas
- Alcaparras
- Cebollino fresco
- Limón
- Caviar de aceite
- Caviar de Beluga
- Brotes frescos
Para el aceite de gambas
- Cabezas y cuerpos de las 8 gambas
- 250 ml de aceite de girasol
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de pimentón ahumado dulce
Para la mayonesa de gambas
- 1 huevo
- Aceite de gambas
- 1 cucharada de vinagre de arroz
- Sal
Elaboración
Envolvemos cada patata individualmente en papel de aluminio. Las colocamos en una bandeja de horno y las horneamos a 200 ºC durante unos 40 minutos, aunque el tiempo puede variar según el tamaño de las patatas. Para comprobar que están listas, las pinchamos con una brocheta o un cuchillo: deben estar completamente tiernas en el interior.
Mientras las patatas se asan, preparamos el aceite de gambas. Pelamos las gambas, retirando las cabezas y reservando los cuerpos en frío. Ponemos las cabezas en una cazuela junto con el aceite de girasol y el diente de ajo cortado en láminas.
Cocinamos a fuego lento durante unos 5 minutos, presionando ligeramente las cabezas para que liberen sus jugos. Retiramos del fuego y colamos el aceite, presionando bien las cabezas para aprovechar todo su sabor. Incorporamos el pimentón ahumado dulce y mezclamos.
Con este aceite aromatizado podemos pintar ligeramente las gambas antes de cocinarlas, potenciando todavía más su sabor.
Para preparar la mayonesa, colocamos en el vaso de la batidora el huevo, una pizca de sal, el vinagre de arroz y el aceite de gambas. Trituramos hasta conseguir una mayonesa cremosa y emulsionada. Reservamos en frío.
Cuando las patatas estén asadas y todavía calientes, retiramos el papel de aluminio, dejamos que se puedan manipular y eliminamos la piel. Sacamos toda la pulpa y la colocamos en un bol amplio.
Añadimos las alcaparras picadas, el cebollino también picado, un poco de ralladura de limón, sal y pimienta. Incorporamos parte de la mayonesa de gambas y mezclamos con suavidad. No debemos trabajar demasiado la patata; queremos conservar una textura cremosa pero con cierta estructura.
Emplatado
Para conseguir una presentación más cuidada, colocamos la ensaladilla formando una porción compacta en el centro del plato. Cubrimos con una fina capa de mayonesa de gambas y colocamos encima las gambas rojas.
Terminamos con pequeños puntos de caviar de aceite, caviar de Beluga, cebollino y unos brotes frescos. Un poco de ralladura de limón justo antes de servir aportará un toque aromático y fresco.
El resultado es una ensaladilla de patata asada con gamba roja elegante, cremosa y llena de matices, perfecta tanto para un aperitivo especial como para servir como entrante en una comida festiva. Asar la patata en lugar de cocerla y utilizar las cabezas de las gambas para aromatizar el aceite son dos detalles que elevan notablemente una receta tradicional y le dan un acabado más gastronómico.