ALCACHOFAS AL HORNO CON ESPECIAS Y SEMILLAS DE CÁÑAMO

ALCACHOFAS AL HORNO

Alcachofas al Horno con Especias y Semillas de Cáñamo – Receta Saludable y Antiinflamatoria

Las alcachofas al horno son una opción saludable, ligera y llena de sabor, perfecta para quienes buscan recetas equilibradas dentro de una alimentación consciente. Esta versión incorpora una mezcla aromática de especias con propiedades antiinflamatorias, como la cúrcuma, junto con el aporte nutricional de las semillas de cáñamo, creando un plato tan nutritivo como delicioso.

Las alcachofas destacan por su contenido en fibra, antioxidantes y compuestos beneficiosos para la digestión. Combinadas con aceite de oliva virgen extra, hierbas aromáticas y especias, se convierten en una receta ideal para incluir en dietas antiinflamatorias, favoreciendo el bienestar general sin renunciar al sabor.

Ingredientes

  • 6 alcachofas frescas
  • Agua (para cocción)
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de romero
  • 1 cucharadita de orégano
  • ½ cucharadita de cúrcuma
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 2 cucharadas de semillas de cáñamo

Elaboración paso a paso:

Comienza limpiando las alcachofas, retirando las hojas exteriores más duras, quitando los pelillos de su interior y cortando las puntas. (No tires las hojas exteriores que puedes hacer una receta de crema de alcachofas con ellas, puedes verla aquí).

Córtalas en cuartos y ponlas en agua fría con unas hojitas de perejil o con limón para que no se oxiden.

Cuece las alcachofas en agua hirviendo durante 10 minutos. Este paso permite ablandarlas y reducir su intensidad de sabor. Una vez listas, escúrrelas bien y déjalas templar.

En un bol, prepara el aliño mezclando el aceite de oliva con el romero, el orégano, la cúrcuma, la sal y la pimienta. Remueve hasta integrar todos los ingredientes.

Coloca las alcachofas en una bandeja de horno y, con ayuda de un pincel, úntalas con la mezcla aromática, asegurando que queden bien impregnadas.

Hornea a 180 °C durante 15-20 minutos, hasta que estén doradas y ligeramente crujientes por fuera.

Acabado y presentación

Una vez fuera del horno, añade por encima un pequeño hilo del mismo aceite aromatizado y espolvorea semillas de cáñamo. Este toque final aporta textura, un extra de nutrientes y refuerza el perfil saludable del plato.

Beneficios antiinflamatorios

Esta receta es especialmente interesante dentro de una dieta antiinflamatoria gracias a la combinación de ingredientes clave:

  • La cúrcuma, conocida por sus propiedades antioxidantes
  • El aceite de oliva virgen extra, rico en grasas saludables
  • Las alcachofas, que favorecen la digestión
  • Las semillas de cáñamo, fuente de ácidos grasos esenciales

 

PAN DE ALMENDRA SALUDABLE

PAN DE ALMENDRA SALUDABLE

Pan de Almendra Saludable: Receta Sin Gluten y Antiinflamatoria Fácil

El pan de almendra se ha convertido en una excelente alternativa al pan tradicional, especialmente para quienes buscan una alimentación saludable, sin gluten y con propiedades antiinflamatorias. Elaborado con ingredientes naturales como la harina de almendra y el psyllium, este pan destaca por su alto valor nutricional, su efecto saciante y su fácil digestión.

Perfecto para acompañar comidas, preparar bocadillos o incluso servir como base de hamburguesas saludables, este pan casero es ideal para dietas low carb, keto o antiinflamatorias.

Beneficios del pan de almendra

A diferencia de los panes convencionales, este pan no contiene harinas refinadas ni gluten, lo que lo hace apto para personas con intolerancias o que buscan reducir la inflamación. La harina de almendra aporta grasas saludables, proteínas y fibra, mientras que el psyllium favorece la salud digestiva y mejora la textura del pan.

Además, su bajo índice glucémico ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre, siendo una opción perfecta para quienes siguen dietas equilibradas o de control de peso.

Ingredientes

  • 160 g de harina de almendra
  • 10 g de psyllium
  • 2 huevos
  • 8 g de levadura en polvo
  • 100 ml de agua
  • 4 g de sal
  • Aceite de oliva virgen extra (para pincelar)
  • Semillas de sésamo y amapola

Preparación paso a paso

En un recipiente amplio, mezcla la harina de almendra, el psyllium y la levadura en polvo hasta integrar bien todos los ingredientes secos.

En otro bol, bate los huevos y añade el agua. Incorpora esta mezcla líquida a los ingredientes secos y remueve hasta obtener una masa homogénea. Deja reposar durante un par de minutos para que el psyllium absorba el líquido y la masa adquiera consistencia.

Divide la masa en porciones de 100 gr aproximadamente y dales forma redonda, creando pequeños bollitos. Colócalos sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal y pincélalos ligeramente con aceite de oliva virgen extra y añade por encima las semillas de sésamo y amapola.

Hornea en horno precalentado a 180 °C durante 35 – 40 minutos, con calor arriba y abajo, hasta que te quede dorado por fuera.

Una vez listo, deja enfriar sobre una rejilla antes de consumir para mejorar su textura.

Consejos y recomendaciones

Este pan se conserva bien durante varios días en un recipiente hermético. También puedes congelarlo y tostarlo antes de consumir. Añadir semillas o especias puede aportar un toque extra de sabor y nutrientes.

SOPA DE ZANAHORIA Y JENGIBRE

SOPA DE ZANAHORIA Y JENGIBRE

SOPA DE ZANAHORIA Y JENGIBRE

Esta sopa de zanahoria y jengibre es ideal si quieres comer saludable, sin perder el sabor de un buen plato. Ideal para los meses de frío por todas las vitaminas que tiene.

Lo he acompañado de un huevo pochê, pero es opcional, aunque os aseguro que le da muy buen sabor a la sopa.

El punto de espesor de esta sopa se lo has de dar tú poniendo más o menos caldo de verduras, a mi me gusta que esté en un punto medio entre la crema y la sopa.

Ingredientes:

  • 1/2 kilo de zanahorias
  • Una cebolla pequeña
  • 50 gramos de jengibre fresco
  • El zumo de una naranja
  • 1/2 rama de canela
  • Una cucharadita de cúrcuma
  • Un litro de caldo de verduras
  • Sal, pimienta blanca y aceite de oliva virgen extra

elaboración:

Para empezar pelamos, lavamos y cortamos las zanahorias, la cebolla y el ajo, salpimentamos y los sofreímos en una cazuela con un poco de aceite.

Añadimos el jengibre pelado y rayado, una cucharadita de cúrcuma, el zumo de la naranja y la rama de canela.

A continuación añadimos el caldo de verduras, reservando un cuarto y dejamos cocer unos 20 minutos.

Sacamos la rama de canela y trituramos todos los ingredientes hasta que nos quede como una crema,

Añadimos el cuarto de caldo que habíamos reservado y cuando arranque a hervir apagamos  el fuego.

Si quieres puedes ir haciendo el huevo poché o huevo escalfado y ponerlo en el centro del plato a la hora de servirlo.

¡Servir caliente y a disfrutar!

GALLETAS DE JENGIBRE Y ALMENDRA

GALLETAS DE JENGIBRE Y ALMENDRA

GALLETAS DE JENGIBRE Y ALMENDRA

Si sigues una dieta antiinflamatoria estas galletas de jengibre y almendra son ideales para tu desayuno o tu merienda, ya que contiene ingredientes que te van a ayudar a bajar esa inflamación como el jengibre.

ingredientes:

  • 200 gr de harina de almendra o almendra en polvo
  • 50 gr de aceite de coco
  • 30 gr de sirope de arce
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1 cucharadita de canela
  • una pizca  de sal
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio

elaboración:

Para empezar mezcla los ingredientes secos en un bol, la harina de almendra, el jengibre en polvo, la canela, la nuez moscada, la sal marina y el bicarbonato de sodio.

A continuación añade el aceite de coco derretido en el microondas y el sirope de arce. Mezcla hasta obtener una masa homogénea.

Precalienta el horno a 180°C.

Forra con papel sulfurizado una bandeja de horno y con las manos engrasadas en un poco de aceite de oliva (para que te sea más fácil trabajar la masa) ves formando bolitas de galletas. Si quieres que te queden todas iguales, te aconsejo que te ayude de una báscula, yo las he hecho de 20 gr. cada una.

Colócalas en la bandeja de horno, aplasta cada bola ligeramente para darle forma de galleta y decora con unas almendras laminadas.

Hornea las galletas durante 12 minutos o hasta que estén doradas en los bordes. Vigila cuidadosamente para evitar que se quemen, ya que la harina de almendra puede dorarse rápidamente.

Deja que las galletas se enfríen en la misma bandeja durante unos minutos, ya que verás que salen bastante blanditas, pero no te preocupes que a medida que se enfríen se van endureciendo. Después termina de enfriar sobre una rejilla.

Puedes guardarlas en un bote hermético, te durarán días si es que no vuelan.