COSTILLAS TERIYAKI AL HORNO
Las costillas teriyaki al horno son un clásico irresistible para los amantes de la carne. El secreto para conseguir unas costillas melosas que se desprenden del hueso con facilidad y ofrecen una textura extremadamente jugosa reside en dos pilares fundamentales: una marinada aromática y equilibrada y una cocción lenta a baja temperatura.
Esta receta está pensada para 4 personas y garantiza un resultado profesional, ideal tanto para una comida especial como para sorprender en casa con un plato digno de restaurante.
Ingredientes (4 personas)
- 1,6 kg de costilla de cerdo
- 75 ml de salsa de soja
- 2 cucharadas de vinagre de arroz
- 1 cucharada de azúcar de caña
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- 2 dientes de ajo machacados
- 1 cucharada de maicena
- 1 cucharada de agua
preparación:
1. Preparar la marinada
En un bol amplio, mezclar la salsa de soja, el vinagre de arroz, el azúcar de caña, los dientes de ajo machacados y el jengibre fresco rallado. Disolver la maicena en la cucharada de agua y añadir a la mezcla hasta obtener una marinada homogénea.
2. Marinar las costillas
Colocar las costillas en una bolsa con cierre hermético (tipo autocierre). Verter la marinada en su interior y masajear cuidadosamente la carne para que quede completamente impregnada.
Guardar en la nevera durante 8 horas para potenciar el sabor y aumentar la jugosidad.
3. Cocción lenta
Precalentar el horno a 120 °C.
Retirar las costillas de la bolsa, escurrir el exceso de marinada y reservarla.
Introducir las costillas en una bolsa de asar, cerrarla correctamente y hornear durante 4 horas a 120 °C. Esta cocción prolongada permitirá que el colágeno se transforme, dando como resultado una carne extremadamente tierna.
4. Glaseado y acabado crujiente
Transcurrido el tiempo, retirar las costillas con cuidado y colocarlas en una bandeja de horno junto con sus jugos.
Pincelar con la marinada reservada y activar la función grill a 225 °C durante 10 minutos, o hasta lograr el punto de caramelización deseado.
Resultado Final
Las costillas estarán en su punto óptimo cuando la carne esté jugosa y se desprenda del hueso con facilidad. El contraste entre el interior meloso y el exterior ligeramente caramelizado convierte esta receta en una experiencia gastronómica completa.
Consejos Profesionales:
Si deseas un acabado aún más brillante, puedes reducir la marinada en un cazo antes de pincelar.
Acompaña con arroz jazmín o , patatas asadas o verduras salteadas para equilibrar sabores.
Para un toque más intenso, añade unas gotas de aceite de sésamo a la marinada.