Los panellets de Lemon Pie son una versión original y deliciosa de los tradicionales panellets de almendra, perfectos para dar un toque diferente a la mesa de Todos los Santos y la Castañada. Esta receta combina la esencia de la repostería tradicional con los sabores de la clásica tarta de limón: una base tierna de almendra, un cremoso de limón con el punto justo de acidez y un merengue suave y brillante, ligeramente tostado.
El resultado son pequeños bocados que recuerdan al Lemon Pie, pero con la forma y la personalidad de los panellets. La almendra aporta una textura delicada, la crema de limón equilibra el dulzor y el merengue tostado añade un acabado espectacular.
Esta receta está pensada para preparar 10 unidades, con una elaboración dividida en tres partes: la masa de almendra, el cremoso de limón y el merengue suizo. Aunque requiere algo más de tiempo que unos panellets tradicionales, el resultado merece la pena, especialmente si buscas una propuesta diferente para sorprender a tus invitados.
ingredietnes Para la masa de almendra:
- 125 g de almendra molida
- 50 g de patata cocida, pelada y bien escurrida
- 50 g de azúcar glas
- Ralladura fina de ½ limón
- 8-12 g de clara de huevo, aproximadamente
- 1 pizca de sal
Para el cremoso de limón
- 50 g de zumo de limón
- Ralladura de ½ limón
- 35 g de azúcar
- 50 g de huevo entero batido
- 20 g de mantequilla
Para el merengue suizo
- 25 g de clara de huevo
- 45 g de azúcar
1. Preparar la masa de almendra
Comenzamos cociendo la patata hasta que esté tierna, (te recomiendo que lo hagas con la piel para que no absorba tanta agua). Una vez cocida, la dejamos templar, la pelamos y la aplastamos hasta obtener un puré fino, sin grumos.
En un bol mezclamos la almendra molida, el azúcar glas, la ralladura de limón y la pizca de sal. Incorporamos la patata y mezclamos hasta integrar todos los ingredientes.
Añadimos la clara de huevo poco a poco, ya que la cantidad necesaria dependerá de la humedad de la patata y de la almendra. Buscamos una masa moldeable, suave y que no se pegue demasiado a las manos.
Cubrimos la masa y la dejamos reposar en el frigorífico durante 2 horas. Este reposo facilitará el formado de los panellets.
2. Elaborar el cremoso de limón
En un cazo mezclamos el zumo de limón, la ralladura, el azúcar y el huevo batido. Cocinamos a fuego suave, removiendo continuamente con unas varillas para evitar que el huevo cuaje de manera irregular.
Cuando la mezcla espese y alcance aproximadamente 82-84 °C, retiramos el cazo del fuego. Añadimos la mantequilla y trituramos hasta conseguir una crema lisa y brillante.
Dejamos enfriar y guardamos el cremoso en el frigorífico hasta que tenga consistencia suficiente para rellenar los panellets. Es importante que esté frío antes del montaje.
3. Formar y hornear los panellets
Precalentamos el horno a 180-190 °C, preferiblemente con calor arriba y abajo.
Dividimos la masa en 10 porciones iguales y formamos pequeñas bolas. Con el dedo o con ayuda de un utensilio, hacemos un hueco central en cada pieza, procurando que la base y las paredes no queden demasiado finas.
Colocamos los panellets sobre una bandeja de horno con papel vegetal y horneamos durante 8-12 minutos, vigilando el color. Deben quedar ligeramente dorados, sin resecarse.
Los sacamos del horno y dejamos que se enfríen completamente antes de rellenarlos. Al salir pueden estar delicados, por lo que conviene manipularlos con cuidado.
4. Preparar el merengue suizo
Ponemos las claras y el azúcar en un recipiente resistente al calor. Calentamos al baño María, removiendo continuamente, hasta que la mezcla alcance 60-65 °C y el azúcar se haya disuelto.
Retiramos del calor y batimos con una batidora de varillas hasta obtener un merengue firme, brillante y con picos estables.
5. Rellenar y decorar
Pasamos el cremoso de limón a una manga pastelera y rellenamos los huecos de los panellets.
A continuación, decoramos con el merengue suizo utilizando una boquilla rizada o lisa, según el acabado que queramos conseguir. Para terminar, tostamos ligeramente la superficie con un soplete de cocina, creando ese aspecto dorado tan característico del Lemon Pie.
Dejamos reposar unos minutos antes de servir para que los sabores se integren.
Consejos para unos panellets perfectos
La clave está en controlar la humedad de la masa. Como esta versión lleva patata y una cantidad moderada de azúcar, puede quedar más blanda que un mazapán tradicional. Si se pega demasiado, conviene dejarla enfriar más tiempo antes de formar las piezas, en lugar de añadir mucha más almendra y alterar la proporción.
También es importante que el cremoso esté bien frío antes de rellenar y que los panellets se hayan enfriado por completo para mantener su estructura.
Estos panellets de Lemon Pie son ideales para la Castanñada, Todos los Santos o cualquier celebración en la que quieras presentar un dulce diferente. La combinación de almendra, limón y merengue tostado transforma el panellet tradicional en un pequeño postre de inspiración francesa, con un equilibrio delicioso entre dulzor, acidez y textura.