CROQUETAS DE GARBANZOS CON GAMBAS

CROQUETAS DE GARBANZOS CON GAMBAS

Estas croquetas de garbanzos con gambas son una forma diferente y elegante de combinar dos ingredientes muy mediterráneos. La receta parte de una preparación tradicional de garbanzos con langostinos y picada marinera, pero transformada para conseguir unas pequeñas croquetas de forma redondeada, crujientes por fuera y suaves en su interior.

La masa se prepara con garbanzos cocidos, un sofrito de cebolla, ajo y tomate y una picada elaborada con almendras tostadas, pan, ñora y azafrán. Esta combinación aporta profundidad y recuerda a los sabores de los guisos marineros tradicionales.

Las croquetas se sirven acompañadas de gambas o langostinos marcados a la sartén y, como base del plato, una reducción elaborada con las cabezas y las cáscaras de las gambas. Este jugo concentrado aporta un intenso sabor a marisco y convierte una receta sencilla en un plato con una presentación mucho más gastronómica.

INGREDIENTES PARA 2 PERSONAS

INGREDIENTES Para las croquetas de garbanzos:

  • 200 g de garbanzos cocidos
  • 200 g de cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 150 g de tomate triturado
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 hoja de laurel
  • 25 g de almendras tostadas
  • 1-2 dientes de ajo
  • 1 ñora
  • 1 rebanada de pan
  • Unas hebras de azafrán
  • 50 ml de fumet
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Para las gambas:

  • 6 gambas o langostinos grandes
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • 25 ml de brandy

reducción de marisco:

  • Cabezas y cáscaras de las gambas
  • Un chorrito de aceite de oliva
  • 25 ml de brandy
  • Agua

Para decorar:

  • Perejil fresco
  • Unas gotas de aceite de oliva virgen extra

1. PREPARAR EL SOFRITO

Comenzamos preparando la base de las croquetas de garbanzos. Ponemos un poco de aceite de oliva en una sartén y añadimos la cebolla finamente picada. La dejamos pochar a fuego suave hasta que esté tierna y ligeramente dorada.

Incorporamos el ajo picado, el pimentón dulce, el tomate triturado y la hoja de laurel. Cocinamos lentamente hasta obtener un sofrito bien concentrado. Es importante que pierda buena parte de su agua, ya que posteriormente necesitamos una masa con suficiente consistencia para formar las croquetas.

2. PREPARAR LA PICADA MARINERA

Para preparar la picada, freímos ligeramente la rebanada de pan y la ñora previamente hidratada. Ponemos ambos ingredientes en un vaso triturador junto con las almendras tostadas, el ajo y las hebras de azafrán.

Añadimos el fumet poco a poco y trituramos hasta obtener una pasta espesa y homogénea.

Incorporamos esta picada al sofrito y mezclamos bien.

3. PREPARAR LA MASA DE GARBANZOS

Añadimos los garbanzos cocidos a la preparación anterior y cocinamos durante unos minutos para que absorban todos los sabores.

Trituramos la mezcla hasta conseguir una masa homogénea, aunque es interesante conservar una ligera textura de garbanzo para que el resultado no sea excesivamente fino.

La masa debe quedar bastante seca y compacta. Si fuera necesario, podemos dejarla unos minutos más al fuego para eliminar humedad.

Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente. Una vez fría, la masa tendrá mucha más consistencia y será más fácil trabajarla.

4. FORMAR LAS CROQUETAS

Con las manos ligeramente humedecidas, tomamos pequeñas porciones de masa y formamos bolas. En esta receta buscamos una presentación redondeada, similar a pequeños bombones o croquetas de garbanzos.

Pasamos cada pieza por pan rallado, procurando que quede bien cubierta.

Freímos las croquetas en abundante aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Las retiramos y dejamos escurrir sobre papel absorbente.

El objetivo es conseguir un exterior crujiente que contraste con el interior suave y cremoso.

5. PREPARAR LA REDUCCIÓN DE MARISCO

Pelamos las gambas y reservamos las cabezas y las cáscaras para preparar el jugo.

Calentamos un poco de aceite de oliva en una sartén o cazuela y añadimos las cabezas. Las doramos a fuego vivo mientras las presionamos con una cuchara para extraer todos sus jugos.

Añadimos el brandy y dejamos evaporar el alcohol. Cubrimos con una pequeña cantidad de agua y dejamos cocinar durante unos 20 minutos.

Colamos el líquido y volvemos a ponerlo al fuego. Reducimos lentamente hasta obtener un jugo concentrado, brillante y de intenso sabor a marisco.

Esta reducción será la salsa que acompañará las croquetas y es una de las claves del plato.

6. COCINAR LAS GAMBAS

Salamos las gambas y las marcamos en una sartén muy caliente con unas gotas de aceite de oliva. Las cocinamos brevemente por ambos lados para que queden doradas por fuera y jugosas en el interior.

Podemos añadir un pequeño chorrito de brandy y flambearlas para potenciar todavía más su sabor.

7. EMPLATAR

Para presentar el plato, ponemos una pequeña cantidad de la reducción de marisco en el fondo.

Colocamos encima tres croquetas de garbanzos formando un conjunto compacto y ponemos una gamba sobre cada una de ellas.

Terminamos con unas hojas de perejil fresco y unas gotas de aceite de oliva virgen extra.

CONSEJOS PARA UNAS BUENAS CROQUETAS DE GARBANZOS

El secreto para que las croquetas mantengan su forma está en conseguir una masa suficientemente seca antes de enfriarla. Si queda demasiado húmeda, será difícil formar las bolas y pueden abrirse durante la fritura.

También es importante que la masa esté completamente fría antes de formar las croquetas. Incluso podemos prepararla el día anterior y conservarla en el frigorífico.

La picada de almendras, pan, ñora y azafrán aporta el carácter marinero de la receta y permite que los garbanzos tengan mucho más sabor que en una croqueta convencional.

Por último, merece la pena dedicar tiempo a la reducción de las cabezas de las gambas. No necesitamos mucha cantidad: basta con conseguir un jugo concentrado que aporte intensidad a cada bocado.

El resultado son unas croquetas de garbanzos con gambas diferentes, con una presentación elegante y un contraste de texturas muy agradable: exterior crujiente, interior cremoso, gamba jugosa y un intenso fondo de marisco.

Tortillitas de camarones

TORTILLITAS DE CAMARONES

Las tortillitas de camarones son una de las tapas más emblemáticas de la gastronomía andaluza. Finas, ligeras y muy crujientes, destacan por una masa sencilla elaborada con harina de trigo y harina de garbanzo, a la que se incorporan camarones, cebolleta y perejil fresco. El resultado es un aperitivo lleno de sabor, perfecto para disfrutar recién hecho.

Ingredientes para 6 personas

  • 100 g de camarones
  • 100 g de harina de trigo
  • 100 g de harina de garbanzo
  • 50 g de cebolleta muy picada
  • 1 manojito de perejil fresco muy picado
  • 250 ml de agua muy fría
  • Aceite para freír

elaboración:

Comenzamos preparando la masa. En un bol amplio mezclamos la harina de trigo y la harina de garbanzo. Añadimos la cebolleta y el perejil fresco muy picados y removemos para que queden bien repartidos.

Incorporamos los camarones y mezclamos suavemente. Después, añadimos poco a poco el agua muy fría mientras removemos con unas varillas. La masa debe quedar bastante líquida, ligera y sin grumos. Esta textura es importante para conseguir unas tortillitas finas y crujientes.

Dejamos reposar la masa unos minutos mientras calentamos abundante aceite en una sartén amplia. El aceite debe estar caliente, pero sin llegar a humear.

Cuando alcance la temperatura adecuada, vertemos pequeñas porciones de masa con ayuda de un cucharón. Extendemos ligeramente cada porción para formar una tortillita fina. Dejamos que se fría hasta que los bordes estén dorados y crujientes.

Damos la vuelta con cuidado y cocinamos unos instantes por el otro lado. Cuando estén bien doradas, las retiramos y las colocamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Repetimos el proceso hasta terminar toda la masa. Las tortillitas de camarones se disfrutan especialmente recién hechas, cuando están todavía calientes y crujientes.

Trucos para unas tortillitas de camarones perfectas

Uno de los secretos está en utilizar agua muy fría y conseguir una masa ligera. También es importante no poner demasiada cantidad de masa en la sartén: cuanto más fina sea la tortillita, más crujiente quedará.

La combinación de harina de trigo y harina de garbanzo aporta el sabor y la textura característicos de esta receta tradicional. La cebolleta y el perejil completan una elaboración sencilla, pero llena de personalidad.

Estas tortillitas son ideales para servir como aperitivo o tapa, acompañadas de otras propuestas para compartir. Una receta tradicional andaluza que merece un lugar destacado en cualquier mesa.

 

CALAMAR CON BEURRE BLANC, CEBOLLA CARAMELIZADA Y ACEITE DE HIERBAS

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