ROMPOPE DE CONVENTO

ROMPOPE DE CONVENTO

ROMPOPE DE CONVENTO

El rompope es una de las bebidas más emblemáticas de la repostería y tradición conventual mexicana. De origen colonial, esta preparación cremosa y aromática se caracteriza por su textura sedosa y su delicado equilibrio entre dulzor, especias y licor. En la Escuela Hofmann, esta receta se trabaja con un enfoque técnico que respeta la tradición, cuidando especialmente la emulsión de las yemas y la correcta infusión de aromas.

Este rompope de convento destaca por el uso de almendra, especias como la canela, el clavo y la nuez moscada, y un toque de aguardiente que aporta profundidad y carácter. Servido bien frío, es ideal tanto como bebida digestiva como para acompañar postres.

ROMPOPE:

  • 280 g Azúcar
  • 100 g Almendras marcona
  • 120 g Aguardiente de caña
  • 1 l Leche
  • 6 u Huevos
  • 2 u Clavos
  • Nuez moscada recién rallada
  • Canela en rama

AL PASE POR RACIÓN:

  • 150 ml Rompope o ron añejo
  • Almendra granillo tostada
  • Jarabe ( 1/2 agua por 1/2 azúcar)

Preparación del rompope

Comenzar tostando las almendras en el horno a 130 °C durante aproximadamente 10 minutos, hasta que desarrollen un aroma intenso y ligeramente dorado. Reservar.

En una olla, calentar la leche junto con el azúcar, la canela, los clavos y una pizca de nuez moscada. Cocinar a fuego suave durante unos 10 minutos, tapar y dejar infusionar para extraer todos los aromas.

Por otro lado, separar las yemas de los huevos y blanquearlas ligeramente batiendo a mano. Retirar las especias de la leche e incorporar poco a poco esta mezcla templada sobre las yemas, removiendo constantemente para evitar que se cuajen.

Volver a llevar la preparación al fuego y cocinar sin dejar de mover hasta que espese ligeramente, alcanzando aproximadamente los 85 °C. Este paso es clave para conseguir una textura cremosa y homogénea.

Retirar del fuego y añadir el aguardiente de caña junto con las almendras tostadas y picadas. Ajustar con un toque adicional de nuez moscada si se desea. Dejar enfriar completamente y reservar en nevera.

Preparar el jarabe poniendo en un cazo el agua con el azúcar y dejando reducir, hasta que se forme el jarabe.

Escarchar una copa con un poco de jarabe y almendra granillo tostada, rellenar con el rompope bien frío.