RAVIOLIS DE CALABAZA CON PASTA WONTON

RAVIOLIS DE CALABAZA CON PASTA WONTON

Estos raviolis de calabaza con pasta wonton son una forma original y sencilla de preparar un plato de pasta con un resultado muy vistoso. La combinación de la calabaza asada, el mascarpone y el parmesano crea un relleno suave y cremoso, con un ligero toque dulce que contrasta perfectamente con la intensidad del queso azul.

La pasta wonton resulta especialmente práctica para preparar estos raviolis en casa. Sus láminas finas permiten crear pequeños paquetes rellenos que, una vez dorados en la sartén, adquieren un bonito color dorado y una textura ligeramente crujiente por fuera, mientras mantienen el relleno cremoso en su interior.

La salsa es uno de los elementos protagonistas del plato. Se prepara con nata y queso azul, incorporando un pequeño toque de coñac que aporta profundidad y aroma. Es una salsa cremosa e intensa, pero que combina muy bien con el sabor más delicado de la calabaza.

Para terminar, unos piñones tostados aportan el contraste crujiente. En el emplatado podemos añadir también un poco de cebollino fresco, que aporta color y un toque herbáceo.

ingredientes Para los raviolis

  • 400 gr de calabaza limpia sin corteza ni semillas
  • 100 g de ricotta
  • 50 g de parmesano rallado
  • 1 paquete de pasta wonton
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta

Para la salsa de queso:

  • 100 ml de nata
  • 20 g de queso azul
  • 1 chorrito de coñac

Para terminar:

  • 50 g de piñones
  • Cebollino fresco
  • Aceite de oliva

1. Preparar el relleno de calabaza

Comenzamos asando la calabaza. La colocamos en una fuente o sobre papel de aluminio, añadimos un poco de aceite. La horneamos a 180 ºC durante aproximadamente 1 hora, hasta que la pulpa esté completamente tierna.

Una vez asada la dejamos enfriar un poco. Añadimos el queso ricotta y el parmesano rallado y mezclamos bien hasta obtener una crema homogénea. Salpimentamos al gusto y reservamos.

2. Formar los raviolis

Cocemos las láminas de pasta wonton durante unos 30 segundos y las retiramos con cuidado. Las colocamos sobre una superficie limpia.

Ponemos una pequeña porción del relleno de calabaza en el centro de cada lámina. Cerramos la pasta formando pequeños paquetes y presionamos bien los bordes para que queden sellados.

3. Preparar la salsa de queso azul

Para la salsa, ponemos un chorrito de coñac en una sartén y dejamos que el alcohol se evapore. Añadimos la nata y el queso azul troceado.

Cocinamos a fuego suave durante unos minutos, removiendo hasta que el queso se haya fundido completamente. Dejamos reducir durante unos 4 minutos, hasta conseguir una salsa cremosa y ligeramente espesa.

4. Dorar los raviolis

Calentamos una sartén con un poco de aceite y doramos los raviolis por ambos lados. Este paso aporta un bonito color dorado a la pasta y una textura ligeramente crujiente en el exterior.

Por otro lado, tostamos los piñones en una sartén hasta que estén ligeramente dorados. Hay que vigilarlos porque pueden quemarse rápidamente.

5. Emplatado

Colocamos una base de salsa de queso azul en un plato hondo y distribuimos encima los raviolis de calabaza. Terminamos con los piñones tostados y un poco de cebollino fresco picado.

El resultado es un plato elegante y reconfortante, perfecto para los meses más fríos. El dulzor de la calabaza asada encuentra su contrapunto en el queso azul, mientras que el mascarpone aporta cremosidad y los piñones terminan de aportar textura.

Estos raviolis son una buena opción para una comida especial en la que queramos sorprender con una presentación cuidada sin necesidad de preparar una pasta fresca tradicional. La pasta wonton facilita mucho el proceso y permite conseguir unos raviolis caseros originales, dorados y muy sabrosos.

PAPPARDELLA RELLENA DE RICOTTA Y JAMÓN

PAPPARDELLA RELLENA DE RICOTTA Y JAMÓN

PAPPARDELLA RELLENA DE RICOTTA Y JAMÓN

Esta pappardella rellena de ricotta y jamón es una verdadera exquisitez y además queda muy bonita la presentación. Es ideal para preparar el día de los enamorados o el día de Sant Jordi, por la similitud a la forma de una rosa, un regalo que se realiza siempre ese día a las mujeres.

Tanto el relleno como la salsa puede sustituirse por ingredientes que a ti te gusten, aunque te aseguro que esta combinación es ideal.

Has de preparar la masa y dejarla reposar por lo menos 1 a 2 horas y también has de tener en cuenta que puedes rellenarla, enrollarla y dejarla en la nevera, tapada con papel film, hasta el día siguiente, ya que aguanta perfecta.

ingredientes para la pasta:

  • 65 gr de Harina 00
  • 55 gr de semolina
  • 25 gr de yema pasteurizada
  • 40 gr de Huevo pasteurizado

ingredientes para el relleno:

  • 250 gr de ricotta
  • 80 gr de jamón picado
  • 30 gr de queso parmesano
  • Nuez moscada recién rallada

para la salsa:

  • 200 ml de nata para cocinar
  • Hebras de azafrán
  • Parmesano rallado al gusto
  • Sal
  • Pimienta
  • Jamón picado
  • Aceite de hierbas aromáticas

elaboración de la salsa:

Prepara la salsa añadiendo en un cazo la nata y cuando esté caliente, añadimos el azafrán (la cantidad dependerá del color que queramos conseguir), añadimos el parmesano rallado y una pizca de pimienta. Reserva.

elaboración de la pasta:

Juntar todos los ingredientes de la pasta. Amasar unos minutos hasta integrar todos los ingredientes, si te queda un poco seca la masa puedes añadir un pelín de agua, pero sin pasarte.

Hacer una bola con la masa y filmar con papel film. Dejar reposar 1 hora o 2 horas en nevera.

Para el relleno, mezclar la ricota, el jamón picado, el parmesano rallado, una pizca de nuez moscada, sal y pimienta. Pon en una manga pastelera y reserva en la nevera

Estirar la masa de pasta fina con una máquina de pasta. Empezar por el punto más amplio e ir reduciendo tras tres o cuatro pasadas, llegar máximo hasta el penúltimo punto de la máquina.

Te ha de quedar una masa alargada y fina. Distribuye el relleno a lo largo, dejando un dedo y medio de margen desde el lateral hacia dentro.

Dobla la masa sobre sí misma alrededor del relleno, séllala bien para que salga el exceso de aire y córtala con una rueda de repostería. Enróllala para que te quede la forma de la rosa.

En una sartén sin grasa, pon un poco de jamón picado hasta dorar.

Cocinar en agua hirviendo con sal, la parpadella, el tiempo dependerá del grosor que le hayas dado a la masa y ten en cuenta que se cocinará antes la parte de fuera que el interior, por lo que es importante que antes de sacarla del agua, compruebes que se ha cocido bien.

Escurre la pasta bien, puedes incluso secarla un poco con papel de cocina.

presentación:

Para la presentación, pon una capa generosa de la crema, en el centro pon la masa, espolvorea por encima un poco de parmesano rallado, pimienta, el jamón crujiente, cebollino y con ayuda de un biberón añade unos chorritos de aceite de hierbas aromáticas.