POTAJE DE VIGILIA

POTAJE DE VIGILIA CON BACALAO

POTAJE DE VIGILIA CON BACALAO

El potaje de vigilia con bacalao es un plato tradicional de la gastronomía española que se prepara normalmente los viernes de cuaresma. Se suele hacer debido a la prohibición religiosa de comer carne en este periodo, por eso es uno de los platos más consumidos en Semana Santa.

Este plato contiene como aporte proteínico bacalao en salazón, garbanzos y espinacas generalmente cocinados en pote, así que es un plato que os va a aportar energía para los días también fríos de invierno.

Nosotros vamos preparar una receta sencilla, pero puedes también añadirle huevo duro y cortado a cuartos para poner encima del potaje. En los pueblos se suele poner una fuente o una sopera en el centro para que todo el mundo se ponga la cantidad deseada.

Puedes comprar el bacalao salado y desalarlo tú, para ello ponlo en agua como mínimo 24 horas antes y cambia tres veces el agua (cada 8 horas).

ingredientes:

  • 250 gr de bacalao desalado y desmigado
  • 2 dientes de ajo
  • ½ cebolla
  • 400 gr de garbanzos cocidos
  • 100 gr de espinacas frescas
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 500 ml de caldo de pescado
  • 1 cucharada sopera de aceite de oliva

elaboración:

Para empezar pelar y picar la cebolla y el ajo en daditos. En una olla poner una cucharada sopera de aceite de oliva y sofreir la cebolla y el ajo a fuego lento.

Mientras reservar 30 gr de garbanzos que los pondremos en el vaso de la túrmix junto con un poco de caldo de pescado. Triturar hasta que no queden tropezones y añadir ese resultado a la olla, remover.

Cuando comience a cambiar de color la cebolla y sin que el ajo se dore del todo poner el resto de ingredientes, los garbanzos escurridos, las espinacas frescas, el caldo de pescado y la cucharadita de pimentón. Ponerlo a fuego medio y a los 20 minutos añadir el bacalao desmigado.

Dejar cocer 10 minutos más, probar y rectificar de sal si es necesario ya que el bacalao es salado. Finalmente servir caliente.

Si te ha gustado esta receta y quieres hacer un postre tradicional de Semana Santa, no puedes perderte las clásicas torrijas.

ROSCOS DE LA ABUELA

ROSCOS DE LA ABUELA

roscos de la abuela

Esta receta de roscos de la abuela, es una receta tradicional de casa, la recuerdo desde que yo era pequeña y la hacía con mi madre en su cocina. Cada año era tradición hacerlos y después degustarlos con un vasito de chocolate.

Una receta llena de sabiduría y fácil que no te puedes perder para Cuaresma o Semana Santa. También puedes variarlos un poquito si les añades vino blanco o anís.

INGREDIENTES:

  • 1 Kg de harina de fuerza
  • 8 Huevos
  • 12 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 12 cucharadas de leche entera
  • 4 cucharadas de nata de cocina
  • 12 cucharadas de azúcar
  • 1 piel de limón o naranja
  • 2 sobres de levadura en polvo
  • Aceite de girasol
  • Para rebozar azúcar y canela

elaboración:

Para empezar batir los huevos con el azúcar hasta blanquearlo. Añadir el aceite, la leche entera, la nata de cocina y batimos de nuevo. Se ralla el limón y se pone la ralladura dentro. Añade la levadura en polvo y bate de nuevo. Se mezcla la harina tamizada en el bol, se va amasando hasta que coja cuerpo y después se pone en una superficie de trabajo. Si es necesario, añadir más harina, te ha de quedar una masa lisa y elástica.

Se amasa durante unos 5 o 6 minutos y se hace una bola. Se pone en un bol y se deja levar durante media hora tapada con un trapo.

En una sartén pequeña y honda poner bastante aceite de girasol. Se van haciendo bolitas con la masa y con los dedos dedos gordos se va haciendo un agujero en el centro y ayudando a hacer el agujero central.

Se van poniendo en la sartén cuando el aceite esté bien caliente y se van dando vueltas para que se frían por los dos lados. Una vez fritos se pone en plato sobre papel absorbente y se hace este proceso hasta acabar la masa.

Poner en un plato hondo el azúcar y la canela a tu gusto y rebozar los roscos cuando estén calientes o templados, nunca fríos.

Dejar enfriar un poquito y ya están listos para comer.

Si te gustan este tipo de recetas tradicionales no te pierdas las croquetas caseras de mi madre